Delta del Okavango: Guía de Viaje y Safaris

El Delta del Okavango es el mayor delta fluvial interior del planeta, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Situado en el noroeste de Botsuana, se forma donde el río Okavango desagua en la cuenca endorreica del desierto del Kalahari, creando un laberinto estacional de canales, islas boscosas y lagunas que alberga la mayor concentración de fauna silvestre de África.

Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026

El Delta del Okavango es el mayor delta fluvial interior del planeta, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Situado en el noroeste de Botsuana, se forma donde el río Okavango desagua en la cuenca endorreica del desierto del Kalahari, creando un laberinto estacional de canales, islas boscosas y lagunas que alberga la mayor concentración de fauna silvestre de África.

Ubicación
Noroeste de Botsuana, cuenca del Kalahari
Superficie inundable
15.000 a 22.000 km² según la crecida anual
Estatus internacional
Sitio Patrimonio Mundial UNESCO (1.000º en la lista)
Base logística
Maun (vuelos chárter y aprovisionamiento)
Transporte principal
Avioneta bush, canoa mokoro, lancha motora y 4x4
Especies estrella
Lechwe rojo, sitatunga, elefante, león, licaón, leopardo
Mejor temporada
Junio a octubre (aguas altas y máxima visibilidad)
Canales fluviales y lagunas cristalinas salpicadas de nenúfares en el Delta del Okavango.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

Historia y Origen del Delta: De la Falla Tectónica a los Pueblos del Río

El Delta del Okavango es uno de los fenómenos hidrogeológicos y ecológicos más prodigiosos del planeta. A diferencia de casi la totalidad de las grandes arterias fluviales del mundo, que viajan incansablemente hacia los océanos, el río Okavango (nacido en las altas mesetas lluviosas de Huambo en Angola bajo el nombre de río Cubango) recorre más de 1.200 kilómetros a través de Namibia y Botsuana para disolverse finalmente en las arenas sedientas del Desierto del Kalahari. Este choque colosal entre el agua dulce cristalina y una depresión árida endorreica da vida a un oasis palpitante que oscila entre los 15.000 y 22.000 kilómetros cuadrados de superficie según la intensidad del pulso hídrico estacional.

La arquitectura geológica y el origen del delta están controlados por una intrincada red de fallas tectónicas que representan la prolongación más meridional del Gran Valle del Rift africano. Cuando el cauce principal del río alcanza la falla de Thamalakane y la falla paralela de Kunyere cerca de la ciudad de Maun, el terreno se quiebra y deprime bruscamente. Esta barrera estructural frena la velocidad de la corriente, obligando a las aguas a abrirse en un descomunal abanico aluvial y ramificarse en miles de canales serpenteantes, lagunas someras cubiertas de nenúfares blancos y azules (Nymphaea nouchali) y vastas llanuras aluviales salpicadas de islas boscosas. Apenas un dos por ciento del agua que ingresa al delta consigue escapar hacia el lago Ngami o el cauce del río Boteti; el restante noventa y ocho por ciento se evapora bajo la intensa radiación solar del Kalahari o es transpirado por la densa alfombra vegetal de papiros y carrizales.

Este pulso de vida exhibe una sincronía climática fascinante y aparentemente paradójica. Las lluvias torrenciales que alimentan las cabeceras angoleñas caen entre noviembre y febrero, pero el agua tarda entre cuatro y cinco meses en filtrarse lentamente a través de los gradientes casi llanos del Panhandle de Botsuana, donde la pendiente es de apenas un metro por cada diez kilómetros. Por ello, la inundación máxima del delta se produce en pleno invierno austral, entre junio y agosto, exactamente cuando la estación seca azota al resto del cono sur africano. Mientras la sabana circundante se agosta y los pastos se tornan polvo, el Okavango florece en un vergel esmeralda, atrayendo a millones de animales en una de las mayores concentraciones de biodiversidad de la Tierra.

En el plano humano, la historia del Okavango está íntimamente ligada a los pueblos ribereños Bayei y Hambukushu, quienes migraron hacia el delta desde el norte a mediados del siglo XVIII. Los Bayei trajeron consigo la tecnología ancestral del mokoro, tallado originalmente a partir de los troncos rectos del ébano africano o del árbol de la salchicha, permitiendo una navegación sigilosa a través de laberintos de papiros que desconcertaba a los invasores territoriales. Más tarde, los reyes Batawana establecieron su capital en Maun y convirtieron el corazón del delta en cotos reales de conservación que, décadas después, darían origen a la Reserva de Moremi.

Un componente biológico fundamental en la fisonomía del delta son las termitas constructoras de montículos (Macrotermes michaelseni). A lo largo de milenios, las colonias de termitas han levantado estructuras de arcilla de varios metros de altura que resisten las crecidas anuales del agua. En estas elevaciones secas germinan semillas transportadas por las aves, dando origen a árboles gigantes como la palma makalani (Hyphaene petersiana), el árbol de la salchicha (Kigelia africana) y el ébano africano (Diospyros mespiliformis). Poco a poco, estos montículos crecen hasta formar las miles de islas boscosas que caracterizan el paisaje, las cuales desempeñan además una función química vital: sus raíces absorben agua dulce y concentran la sal en el centro de las islas, evitando que las lagunas circundantes se vuelvan salobres y preservando la pureza del agua potable en todo el sistema.

Vista aérea panorámica del laberinto de canales e islas verdes del Delta del Okavango en Botsuana.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

Cómo Llegar y Transporte: Logística Aérea en Maun y Pistas 4x4

La remota y frágil geografía del Okavango impone una logística de transporte y movilidad altamente especializada. Salvo por las pistas de tierra que bordean los sectores perimetrales orientales y comunican con la Reserva de Moremi, el corazón salvaje del delta carece por completo de carreteras transitables o puentes de hormigón. La espina dorsal del transporte turístico es la aviación ligera de sabana, operada casi en su totalidad desde el Aeropuerto Internacional de Maun (MUB), considerado por derecho propio la capital indiscutible del safari en África Austral.

Al aterrizar en el aeropuerto de Maun en vuelos comerciales regulares procedentes de Johannesburgo, Ciudad del Cabo o Gaborone, los viajeros son recibidos por los equipos de tierra de las compañías de chárter aéreo como Wilderness Air, Mack Air o Safari Air. Tras una breve escala técnica para pesar el equipaje y asignar las plazas, los visitantes abordan robustas avionetas monomotor Cessna Caravan 208B o Quest Kodiak. Estos vuelos panorámicos a baja cota, de entre 20 y 45 minutos de duración, constituyen una de las experiencias visuales más arrebatadoras del viaje: desde las ventanillas se aprecian con nitidez familias de elefantes vadeando canales profundos, manadas de búfalos que abren surcos en el fango y las geometrías fractales de los cursos de agua entrelazados sobre la arena.

El aterrizaje se efectúa en pistas de tierra compactada o hierba recortada situadas en islas remotas, donde los guías del lodge aguardan en vehículos 4x4 abiertos para trasladar a los huéspedes al campamento. En ocasiones, cuando el nivel de las aguas alcanza su cota máxima entre julio y agosto, el tramo final del traslado desde la pista hasta la recepción del lodge debe completarse a bordo de lanchas rápidas de aluminio o canoas tradicionales, sumergiendo al viajero de inmediato en la atmósfera fluvial del enclave.

Para aquellos viajeros que deciden afrontar el reto de una expedición independiente en régimen de conducción propia ('self-drive'), Maun representa el último bastión de abastecimiento. Aquí es imprescindible proveerse de mapas topográficos detallados en formato GPS (Tracks4Africa), contratar un teléfono por satélite para emergencias, realizar compras masivas de agua mineral y alimentos no perecederos en los hipermercados locales y llenar hasta el límite los depósitos principales y auxiliares de combustible diésel. Tras cruzar la famosa Valla Veterinaria Búfalo ('Buffalo Fence'), situada unos 45 kilómetros al norte de la ciudad, se extingue toda señal de cobertura celular y comienza el territorio virgen.

Normativa estricta de equipaje en avionetas: Las compañías de aviación chárter aplican un límite riguroso e inflexible de 15 a 20 kg de equipaje por persona (incluyendo equipaje de mano y bolsas de cámaras). Es obligatorio utilizar exclusivamente maletas blandas ('duffel bags') sin ruedas rígidas ni armazones metálicos, ya que los compartimentos de carga de las avionetas bush tienen dimensiones reducidas y formas irregulares que impiden acomodar maletas rígidas de cabina.

Navegación tradicional en canoa mokoro guiada por un remero poler entre los papiros del Okavango.
Ian Sewell (CC BY 2.5)

Las 10 Atracciones y Experiencias Imprescindibles del Okavango

Explorar el Delta del Okavango requiere combinar tres perspectivas complementarias: el silencio pausado del agua a ras de superficie, la emoción del rastreo terrestre en vehículos todoterreno y la majestuosidad de la vista de pájaro desde el aire. A continuación se detallan las diez atracciones y vivencias monográficas imprescindibles que definen la excelencia de este destino:

1. Safari en Mokoro Tradicional por Canales Someros

El Safari en Mokoro por el Delta del Okavango es el ritual supremo del viajero en Botsuana. Deslizarse a flor de agua en una canoa tradicional de fondo plano impulsada con una pértiga de madera ('ngashi') por un experto remero local ('poler') permite avanzar en silencio casi absoluto. Se observan a escasos centímetros nenúfares multicolores, ranitas de cañaveral pintadas (Hyperolius marmoratus) y martines pescadores sin perturbar la calma de los canales secundarios.

Islas de palmeras de abanico reflejadas en las tranquilas aguas de una laguna del Okavango.
Eric Kilby (CC BY-SA 4.0)

2. Vuelo Panorámico en Avioneta o Helicóptero

El Vuelo Panorámico sobre el Delta es la única forma de asimilar la escala colosal de este abanico aluvial. Los vuelos en helicóptero sin puertas ofrecen además la posibilidad de descender a cotas bajas para fotografiar manadas de jirafas al galope sobre el agua, meandros esmeralda y densas concentraciones de elefantes en las llanuras inundadas con total libertad de encuadre.

3. Islas de Palmeras y Lagunas Interiores

Las Islas de Palmeras y Lagunas del Okavango configuran el laberinto vegetal más bello del norte de Botsuana. Densas arboledas de palmeras makalani y acacias espinosas albergan tropas de babuinos chacma, familias de kudús y leopardos que aprovechan las ramas bajas para vigilar las llanuras circundantes durante las crecidas.

Ejemplares de antílope lechwe rojo pastando en las llanuras inundables de Jao Plains en el Okavango.
The original uploader was Ian Restall at English Wikipedia. (Public domain)

4. Isla de Hunda y Juba Plains

La Isla de Hunda en Juba Plains representa una de las sabanas más ricas del delta interior. Durante la época de aguas altas, estas praderas retienen a miles de lechwes rojos, cebras y ñus, atrayendo a coaliciones territoriales de guepardos y leones que despliegan cacerías fulgurantes a campo abierto.

5. Safaris a Pie Guiados con Rastreadores Profesionales

Los Safaris a Pie en las Islas del Okavango permiten redescubrir la sabana africana a ras de suelo. Guiados por profesionales armados con rifles de grueso calibre, los viajeros aprenden a leer huellas sobre la arena, identificar cantos de alarma de las aves y comprender los usos medicinales de la vegetación nativa.

Safari a pie guiado por la sabana de arbustos y acacias del Delta del Okavango.
Matti Blume (CC BY-SA 4.0)

6. Canales de Papiros del Panhandle

Los Canales de Papiros del Panhandle dominan el curso profundo del río principal en el norte. Entre murallas vegetales de cuatro metros de altura habita el tímido antílope sitatunga (Tragelaphus spekii), célebre por sus pezuñas alargadas y flexibles adaptadas para caminar sobre lechos flotantes de turba sin hundirse.

Perspectiva geográfica y ramificaciones del abanico aluvial del Delta del Okavango en Botsuana.
European Space Agency (Attribution)

7. Pesca Deportiva de Pez Tigre y Pez Gato

La Pesca Deportiva de Pez Tigre en el Okavango alcanza su cenit entre septiembre y noviembre durante la célebre 'corrida del pez gato' ('barbel run'). Cientos de miles de peces tigre atacan bancos de alevines en aguas profundas bajo la modalidad estricta de captura y suelta que preserva la biomasa acuática del humedal.

Ejemplar de pez tigre africano de afilada dentadura en las aguas fluviales del norte de Botsuana.
Sablegsd (CC BY-SA 3.0)

8. Concesión Comunitaria de Khwai

La Concesión Comunitaria de Khwai, fronteriza con la Reserva de Moremi, combina autogestión indígena Babukakhwe con una de las mayores concentraciones de leopardos y perros salvajes africanos (licaones) del continente, autorizando safaris nocturnos con foco infrarrojo.

Leopardo descansando en las márgenes del río Khwai en la concesión comunitaria del Okavango.
Georg Botz (CC BY-SA 3.0)

9. Concesión de Duba Plains y Cacerías Acuáticas

La Concesión de Duba Plains es el escenario mítico donde manadas gigantescas de búfalos del Cabo se enfrentan a leones de formidable musculatura adaptados a nadar a través de canales torrentosos, ofreciendo avistamientos de etología depredadora únicos en el mundo.

Paisaje de marisma y pastizales inundados en la concesión salvaje de Duba Plains en Botsuana.
ISS Expedition 28 crew (Public domain)

10. Aldeas Fluviales y Cultura Tradicional Bayei

Las Aldeas y Cultura Tradicional Bayei brindan un contacto genuino con las raíces del delta. Las maestras artesanas elaboran las cestas más codiciadas de África tejiendo fibras de palma con tintes naturales de cortezas, transmitiendo cantos ceremoniales dedicados a los espíritus protectores del agua.

Artesanía tradicional y técnicas ancestrales de cestería y cerámica del pueblo Bayei en Botsuana.
MsMaphosa (CC0)

Dónde Alojarte: Lodges de Élite, Safaris Móviles y Campings Públicos

El alojamiento en el Okavango responde a una cuidada política nacional de 'alto valor y bajo volumen', diseñada intencionadamente para maximizar los ingresos de conservación reduciendo al mínimo el impacto ecológico sobre el humedal. Las opciones se estructuran en tres categorías principales:

Lodges Clásicos de Concesión Privada: Establecimientos como Mombo, Abu Camp, Jao Camp, Xigera o Duba Plains representan la cúspide del ecoturismo de lujo mundial. Construidos íntegramente sobre pasarelas elevadas de madera de saligna para permitir el paso libre de los hipopótamos bajo las habitaciones, combinan suites de lona climatizadas, piscinas privadas de inmersión, bodegas subterráneas y una gastronomía gourmet maridada con vinos sudafricanos de autor. Todos ellos funcionan con microrredes de paneles solares fotovoltaicos y sistemas avanzados de reciclaje de aguas residuales mediante plantas biológicas bacterianas.

Safaris Móviles Guiados en Tiendas de Lona: Para quienes buscan revivir el espíritu auténtico de las grandes expediciones del siglo pasado, los safaris móviles representan la opción idónea. Un equipo logístico especializado se desplaza en camiones 4x4 para montar campamentos de tiendas de campaña de lona ('meru tents') con baño privado de cubeta ('bucket shower') en parajes salvajes sin vallar. Al cambiar de sector cada dos o tres noches, el viajero recorre corredores terrestres entre Moremi, Khwai y el Parque Nacional Chobe, cenando junto a la fogata bajo el firmamento austral y durmiendo con los sonidos envolventes de los rugidos de león.

Acampada Libre para Viajeros en Self-Drive 4x4: Los viajeros autosuficientes que alquilan un vehículo todoterreno equipado con carpa en el techo en Maun pueden acceder a campings comunitarios y públicos en las fronteras de Moremi (como South Gate, Third Bridge, Xakanaxa y Khwai). Estas parcelas son totalmente agrestes, carecen de cerramientos y exigen llevar absolutamente todo el equipamiento: combustible de reserva, bidones de agua potable, alimentos para toda la estancia, eslingas de rescate y descompresor de neumáticos para circular en arena pesada.

Aspecto Operativo

Reserva de Moremi (Pública)

Concesiones Privadas (NG)

Conducción fuera de pistas (off-road)

Estrictamente prohibida en todo momento

Permitida con criterio para seguir depredadores

Safaris nocturnos con foco

Prohibidos; cierre obligatorio al atardecer

Autorizados con rastreadores y filtros de luz roja

Safaris a pie con guía armado

No permitidos dentro de la reserva

Actividad insignia diaria en islas vírgenes

Densidad de vehículos en avistamientos

Sin límite oficial; puede haber varios coches

Exclusiva: máximo de 2 a 3 vehículos por escena

Acceso terrestre por libre (self-drive)

Permitido con todoterreno 4x4 preparado

Restringido exclusivamente a avionetas de huéspedes

Nivel tarifario y exclusividad

Tasas de parque asequibles; acampada pública

Tarifas 'all-inclusive' de alto nivel y lujo sostenible

Gastronomía en el Delta: Platos Típicos de Botsuana y Sabores de Safari

La gastronomía en los safaris del Delta del Okavango aúna las tradiciones culinarias de la cultura Setswana con los más refinados estándares de la alta cocina internacional contemporánea. En los campamentos y lodges, la jornada culinaria comienza antes del alba con café aromático recién preparado sobre brasas de mopane y galletas de avena caseras ('rusks'), ideales para afrontar el frío matutino del primer safari.

El plato nacional indiscutible es el Seswaa, una preparación ceremonial de carne de ternera o cordero cocinada a fuego lento en un caldero de hierro fundido de tres patas ('potjie') con únicamente sal y agua, hasta que la carne queda tan tierna que se deshilacha manualmente con una cuchara de madera. Se acompaña habitualmente de Pap (una polenta densa elaborada con harina de maíz blanco molido) o Bogobe jwa lerotse, una papilla tradicional cocinada con pulpa de melón lerotse que aporta un sabor sutilmente ácido y reconfortante.

En las cenas servidas en el tradicional 'Boma' (cercado circular al aire libre iluminado por antorchas y fogatas bajo las estrellas), los chefs presentan cortes seleccionados de carnes de caza procedentes de granjas sostenibles certificadas de Botsuana, como solomillos de kudu marinado con hierbas de la sabana, filetes de springbok a la parrilla con reducción de vino tinto y brochetas de facocero. Las verduras silvestres como el Morogo (espinacas africanas salteadas con cebolla y cacahuete molido) complementan los menús, maridados con vinos de alta gama procedentes de los valles vinícolas de Stellenbosch y Franschhoek en Sudáfrica.

Para culminar la velada, el postre suele incorporar frutos autóctonos como la marula silvestre (Sclerocarya birrea), cuyo jugo dulce y aromático sirve de base para mousses, helados artesanales o para degustar el célebre licor Amarula junto a las brasas mientras los guías comparten leyendas orales sobre las constelaciones australes.

Salud, Normativa y Seguridad en Safaris de Naturaleza

El norte de Botsuana es un destino agreste pero sumamente seguro y bien organizado cuando se siguen las normas básicas de conducta y prevención sanitaria. Toda la cuenca del Okavango está clasificada como zona de transmisión de malaria, con mayor riesgo durante la estación húmeda (de noviembre a abril). Se recomienda consultar a un médico especialista en medicina del viajero con al menos cuatro semanas de antelación para valorar la quimioprofilaxis preventiva adecuada (Malarone/atovacuona-proguanil o doxiciclina), así como emplear repelente con DEET al 40-50% y vestir camisas de manga larga y pantalones largos en las horas de salida y puesta del sol.

En lo relativo a la indumentaria de safari, se debe vestir ropa de tejidos transpirables y colores neutros y discretos (tonos caqui, arena, beige, verde oliva o marrón claro). Es fundamental evitar prendas de color azul oscuro o negro, ya que estos tonos atraen a las moscas tse-tsé presentes en algunas manchas de bosque de ribera, así como colores blancos brillantes que ahuyentan a la fauna en safaris a pie. Cabe subrayar una advertencia legal crítica: en Botsuana está terminantemente prohibido por ley que los civiles vistan ropa con patrones de camuflaje militar, una infracción que puede acarrear multas severas e interrogatorios por parte de las autoridades policiales.

En el plano fotográfico, la distancia variable de los animales y el movimiento suave de las embarcaciones hacen indispensable contar con un objetivo teleobjetivo zoom versátil (como un 100-400 mm o 70-200 mm con multiplicador 1.4x), además de un angular luminoso para capturar los majestuosos paisajes crepusculares. En los todoterreno abiertos, un saco de judías ('beanbag') resulta mucho más práctico y estable que un trípode voluminoso para apoyar la cámara sobre la barra lateral del vehículo sin transmitir las vibraciones del motor.

Por último, la regla de oro en todos los campamentos del Okavango es recordar que los límites entre la estancia humana y el hábitat animal son inexistentes. Los animales salvajes gozan de derecho de paso absoluto. En los campamentos sin vallar, ningún huésped debe caminar en solitario entre su habitación y las áreas comunes tras la puesta de sol: siempre se debe solicitar la escolta de un guía o ranger provisto de linterna de alta intensidad. Jamás se debe almacenar comida, fruta fresca ni golosinas dentro de las tiendas de campaña, ya que su olor atrae a babuinos, hienas y elefantes provistos de un olfato asombrosamente sensible.

León macho de poderosa presencia descansando en la sabana de Savuti en Botsuana.
Andrew Napier (CC BY 2.0)

Rutas Combinadas: El Gran Circuito de Botsuana

El Delta del Okavango constituye el núcleo central del circuito más laureado de África Austral. Una de las combinaciones más equilibradas comienza volando a Maun para pasar tres noches en una concesión privada de aguas permanentes en el delta, disfrutando del mokoro y las lanchas motoras. Desde allí, se continúa hacia la Reserva de Moremi, donde los densos bosques de mopane y las llanuras de aluvión concentran la mayor densidad de depredadores terrestres.

Posteriormente, el viaje avanza hacia el noreste a través de la mítica depresión de Savuti para desembocar en el Parque Nacional Chobe, famoso por albergar la mayor población de elefantes de la Tierra a orillas del río Chobe. Para los viajeros que disponen de más días, este itinerario puede culminar con el contraste absoluto de los Salares de Makgadikgadi, donde la costra blanca de sal infinita y las suricatas habituadas ofrecen un contrapunto desértico inolvidable al verdor acuático del Okavango.

Joven elefante africano nadando y cruzando las aguas del río Chobe en Botsuana.
Christoph Strässler (CC BY-SA 2.0)

Preguntas Frecuentes sobre el Delta del Okavango

¿Por qué el agua del Delta del Okavango es tan limpia y transparente?

Las vastas extensiones de turberas, carrizales y densos bosques de papiro actúan como una gigantesca planta de purificación natural, mientras que las arenas de cuarzo del lecho del Kalahari filtran cualquier partícula suspendida. Como consecuencia, el agua del delta es extraordinariamente transparente y cristalina, permitiendo divisar peces, tortugas y raíces sumergidas con absoluta nitidez.

¿Es peligroso realizar un safari en canoa mokoro con hipopótamos y cocodrilos cerca?

Los 'polers' locales acumulan generaciones de conocimiento empírico sobre los canales y navegan exclusivamente por vías someras de aguas poco profundas donde el calado es insuficiente para que los hipopótamos y grandes cocodrilos puedan sumergirse o emboscar. Asimismo, evitan sistemáticamente las lagunas profundas donde residen las familias de hipopótamos, garantizando un recorrido sumamente sereno y seguro.

¿Cuántos días se recomiendan para visitar el Delta del Okavango?

Se aconseja dedicar un mínimo de 3 a 4 noches al delta. Lo ideal es combinar dos noches en un campamento de aguas permanentes (enfocado en mokoro, navegación en lancha y observación de aves) con dos noches en un campamento mixto o de tierra firme (centrado en safaris en vehículos 4x4 abiertos y rastreo de grandes felinos y perros salvajes).

¿Cuál es la diferencia entre el Panhandle y el delta interior?

El Panhandle es el estrecho corredor fluvial rectilíneo del norte donde el río Okavango todavía fluye encajonado en un único cauce profundo antes de abrirse en abanico; es la meca de la pesca deportiva y la puerta a las colinas sagradas de Tsodilo. El delta interior, por el contrario, es el inmenso abanico aluvial donde las aguas se desbordan formando miles de islas boscosas, lagunas e intrincados laberintos navegables.

¿Es imprescindible contratar vuelos en avioneta chárter para conocer el delta?

Para acceder a las concesiones privadas vírgenes y los campamentos aislados en islas interiores es estrictamente obligatorio volar en avioneta ligera. No obstante, viajeros con presupuestos más comedidos pueden acceder por carretera en vehículos todoterreno 4x4 a los sectores periféricos y campings públicos de la Reserva de Moremi y Khwai partiendo desde la ciudad de Maun.

¿Qué diferencia existe entre un safari en Botsuana y uno en Kenia o Tanzania?

Botsuana apuesta por un modelo de turismo de muy bajo volumen e impacto ecológico en concesiones privadas inmensas, lo que se traduce en una exclusividad total sin aglomeraciones de vehículos en torno a los animales. Además, la combinación única de safaris acuáticos en mokoro o lancha con safaris terrestres en 4x4 abierto proporciona una variedad de perspectivas y un contacto con la naturaleza difícil de igualar en los parques más concurridos de África Oriental.