Paredes de papiro de cuatro metros en los canales del Okavango
Los canales de papiros del Delta del Okavango conforman las arterias fluviales vitales del humedal. Flanqueados por densas paredes de Cyperus papyrus de hasta cuatro metros de altura que purifican de forma natural las aguas, son el hábitat predilecto de martines pescadores, nutrias de cuello moteado y el esquivo antílope sitatunga.
Por Daniel
- Especie dominante
- Papiro africano (Cyperus papyrus) de hasta 4 metros de altura
- Función ecológica
- Filtración natural de sedimentos manteniendo el agua cristalina
- Navegación
- Lanchas a motor y canoas mokoro
- Fauna especializada
- Antílope sitatunga semiacuático, nutria de cuello moteado y pigargos
- Transparencia del agua
- Aguas muy transparentes en los canales interiores
Los canales de papiros del Delta del Okavango conforman las arterias fluviales vitales del humedal. Situado en el corazón del Delta del Okavango, en Botsuana, este enclave es uno de los mayores prodigios naturales de África Austral.

El gran filtro biológico de África Austral
Uno de los misterios más admirables del Okavango es la pureza cristalina de sus aguas.
A pesar de arrastrar toneladas de lodo y arcilla desde las tierras altas de Angola a través del río Cubango, el agua que recorre los canales interiores es muy transparente, aunque conviene filtrarla o hervirla antes de beberla.
Este prodigio se debe al sistema radicular de millones de tallos de papiro, que actúan como una depuradora natural colosal reteniendo sedimentos orgánicos.
El esquivo antílope sitatunga: el fantasma de los juncales
En la espesura impenetrable de los cañaverales de papiro habita uno de los mamíferos más raros y difíciles de avistar de África: el sitatunga (Tragelaphus spekii).
Este antílope semiacuático posee pezuñas extraordinariamente alargadas y flexibles que se abren como raquetas de nieve sobre la alfombra de vegetación flotante, y es capaz de sumergirse casi por completo bajo el agua dejando asomar únicamente la punta del hocico y los ojos.
Travesías en lanchas rápidas por los canales principales
Mientras que los ramales menores se exploran en mokoro, las arterias fluviales más anchas —como el canal de Boro o el curso del Panhandle— se recorren en veloces lanchas motoras con timoneles experimentados.
Navegar a toda velocidad por curvas sinuosas de muros verdes rozando el follaje genera una buena descarga de emoción antes de detenerse a contemplar colonias de abejarucos carmesí anidando en los taludes de arena.
De Angola al Kalahari: el viaje del agua
El agua que recorre los canales de papiro nace muy lejos, en las tierras altas de Angola, donde las lluvias del verano austral alimentan el río Cubango.
Desde allí desciende hacia el sureste, atraviesa la franja de Namibia que separa Angola de Botsuana, donde pasa por el Parque Nacional Bwabwata, y entra en territorio botsuano a la altura de Mohembo.
A partir de ese punto, el río se encajona primero en el Panhandle y después se abre en abanico sobre las arenas del Kalahari, formando el delta.
Lo curioso es que el Okavango nunca llega al mar. Es un delta interior: casi toda el agua se evapora, la transpiran las plantas o se filtra en la arena.
Además, la crecida llega con meses de retraso respecto a las lluvias, de modo que el delta alcanza su mayor extensión durante el invierno austral, en plena estación seca. Ese desfase convierte el humedal en un imán para la fauna justo cuando el resto de la región está más sediento.
Cómo cambian los canales
Los canales del Okavango no son fijos. El papiro crece con tanta fuerza que, con el tiempo, puede taponar un cauce con masas de vegetación y sedimentos, obligando al agua a buscar otro camino.
Así, canales que fueron importantes hace unas décadas pueden quedar casi secos, mientras otros se abren o se ensanchan. Los movimientos tectónicos de la zona, que se encuentra en el extremo de un sistema de fallas, influyen también en la dirección del agua.
Los hipopótamos desempeñan un papel curioso en este proceso. Al desplazarse cada noche entre el agua y las zonas de pasto, abren senderos entre los juncos que con el tiempo pueden convertirse en pequeños canales. Muchos de los pasillos por los que se deslizan los mokoros nacieron así.
Otro fenómeno llamativo son los incendios de turba: cuando un canal se seca, la materia vegetal acumulada bajo el papiro puede arder lentamente durante mucho tiempo.
Aves y vida entre los papiros
Los canales de papiro son uno de los mejores lugares de África Austral para la observación de aves.
En el Panhandle, la zona más profunda y de aguas permanentes, vive el búho pescador de Pel, una gran rapaz nocturna de plumaje rojizo que es uno de los objetivos más codiciados por los ornitólogos.
Durante el día, sobre los canales vuelan martines pescadores de varias especies, garzas, jacanas que caminan sobre los nenúfares y pigargos africanos, cuyo grito es uno de los sonidos característicos del delta.
En las márgenes arenosas del río anidan colonias de abejarucos carmesí durante la primavera austral, y en los bancos de arena se ve al rayador africano, un ave de pico singular que pesca rozando la superficie del agua.
Bajo la superficie viven peces como el pez tigre, muy apreciado en la pesca deportiva, y en las orillas se asolean cocodrilos del Nilo de buen tamaño, de modo que nunca conviene meter las manos en el agua.
Curiosidades
El papiro es la misma planta que los antiguos egipcios utilizaban para fabricar su soporte de escritura.
Grandes masas de papiro pueden desprenderse y flotar como islas a la deriva por los canales.
Las islas del delta suelen tener su origen en termiteros, alrededor de los cuales se acumula tierra y crecen árboles.
El Delta del Okavango fue inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2014.
Consejos para la visita
Las excursiones en lancha por los canales principales se organizan sobre todo desde los alojamientos del Panhandle y de las zonas de agua permanente, mientras que el mokoro es la opción habitual en las áreas de aguas someras.
Si te interesan las aves, pregunta por salidas específicas de observación, idealmente a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la actividad es mayor. Consulta en tu alojamiento las tarifas y la disponibilidad, que varían según la temporada.
Lleva sombrero, gafas de sol y protector solar, porque el reflejo del agua intensifica la radiación, y una chaqueta ligera para las salidas de primera hora, que pueden ser frescas en invierno. Unos prismáticos son muy útiles.
Protege tus aparatos electrónicos con una bolsa estanca y recuerda que el Okavango es zona de malaria: el repelente y las precauciones que te indique tu centro de vacunación internacional son fundamentales.
Qué ver cerca
Río arriba, el Panhandle ofrece aldeas ribereñas, pesca deportiva y algunos de los mejores puntos de observación de aves, con Shakawe como localidad de referencia. Desde allí se pueden visitar las colinas de Tsodilo, Patrimonio de la Humanidad por sus pinturas rupestres.
Cruzando la frontera, el Parque Nacional Bwabwata, en Namibia, protege el tramo del río anterior al delta. Hacia el sureste quedan la Reserva de Caza de Moremi y Maun, la gran puerta de entrada al delta.
Preguntas frecuentes
Si estás armando la ruta por Delta del Okavango, también te pueden servir:
¿Es potable el agua de los canales de papiro del Okavango?
Aunque el agua de los canales interiores es muy transparente, conviene filtrarla o hervirla antes de beberla. Los alojamientos suelen ofrecer agua embotellada o tratada; consulta con el tuyo.
¿Qué especies de aves destacan en los canales de papiro?
El martín pescador malaquita, el abejaruco chico, la garza goliat, el búho pescador de Pel y el pigargo africano son avistamientos habituales en las riberas de papiro.





