
América del Sur
Desde el desierto más árido del planeta hasta la selva amazónica y los glaciares patagónicos: un continente que cabe entero en la lista de pendientes de cualquier viajero. Culturas indígenas milenarias, ciudades con vida propia y paisajes que no se parecen a nada visto antes.

Argentina
Argentina es el octavo país más extenso del planeta, célebre por su abrumadora diversidad geográfica que abarca desde las cataratas subtropicales de Iguazú hasta los campos de hielo milenarios de la Patagonia.

Bolivia
Bolivia es el corazón andino y amazónico de Sudamérica, célebre por el Salar de Uyuni, las cumbres de la Cordillera Real, el lago Titicaca y su inmenso legado patrimonial indígena y colonial.

Brasil
Brasil es el coloso continental de América del Sur, célebre por la selva amazónica, las Cataratas del Iguazú, los humedales del Pantanal, la energía festiva de Río de Janeiro y sus miles de kilómetros de costas atlánticas paradisíacas.

Chile
Chile es una angosta y fascinante faja de tierra entre la imponente Cordillera de los Andes y el océano Pacífico, que alberga desde la extrema aridez del desierto de Atacama hasta los glaciares milenarios y campos de hielo de la Patagonia.

Colombia
Colombia es el país de la belleza y la megadiversidad, puente geográfico y cultural entre el Caribe, el Pacífico, los Andes y la Amazonía, célebre por su café de montaña, ciudades coloniales amuralladas, urbes innovadoras y una contagiosa calidez humana.

Ecuador
País megadiverso de los Andes ecuatoriales, selva amazónica, costas del Pacífico y las legendarias Islas Galápagos, con centros históricos coloniales UNESCO y volcanes activos.

Perú
Perú es una de las cunas de la civilización mundial y epicentro del Imperio Inca, bendecido por la sobrecogedora ciudadela de Machu Picchu en los Andes, la capital gastronómica de Lima frente al Pacífico, cañones colosales, el místico lago Titicaca y la inmensidad de la selva amazónica.

Uruguay
El país más tranquilo y seguro de Sudamérica, célebre por la rambla de Montevideo, las playas exclusivas de Punta del Este, el casco colonial portugués de Colonia del Sacramento, su cultura del mate y sus reconocidos vinos Tannat.
Qué hace único un viaje por América del Sur
América del Sur reúne en un solo continente algunos de los paisajes más extremos del planeta. La cordillera de los Andes lo recorre de norte a sur a lo largo de miles de kilómetros, con volcanes, lagunas de altura y pueblos a más de tres mil metros.
La cuenca del Amazonas alberga la selva tropical más grande del mundo, el desierto de Atacama es uno de los lugares más secos de la Tierra y, en el extremo sur, la Patagonia ofrece glaciares, estepas y montañas de granito.
Pocas regiones permiten pasar de un clima a otro tan distinto en un mismo viaje.
A esa naturaleza se suma una enorme riqueza cultural. El legado inca sigue presente en Perú, Bolivia y Ecuador, en las piedras de Cusco y en las lenguas quechua y aimara que se hablan en los Andes.
La herencia africana marca la música, la religión y la comida de Brasil y de buena parte de la costa caribeña de Colombia.
Y ciudades como Buenos Aires, Bogotá, Lima o Río de Janeiro tienen una vida urbana intensa, con barrios con mucha identidad, una gastronomía de primer nivel y una agenda cultural que no descansa.
Las grandes regiones de América del Sur
Para organizar un viaje ayuda pensar en grandes regiones más que en países. Los Andes centrales, con Perú, Bolivia y Ecuador, son el territorio de las culturas andinas, de los mercados indígenas, de la altitud y de los grandes sitios arqueológicos.
El norte andino y caribeño, con Colombia a la cabeza, combina ciudades de montaña, valles cafeteros y playas del Caribe. La Amazonía, que se reparte entre varios países, es un mundo aparte, al que se llega casi siempre en avión o en barco.
El Cono Sur, con Argentina, Chile y Uruguay, tiene estaciones marcadas, grandes distancias, regiones vinícolas y, al sur, la Patagonia, compartida entre Argentina y Chile. El Río de la Plata une a Buenos Aires y Montevideo con una cultura muy parecida, del mate al asado.
Brasil, por su tamaño, es casi un continente en sí mismo, con playas atlánticas, grandes ciudades, selva y humedales. Las Guayanas, en el norte, son la región menos visitada del continente y por ahora no forman parte de este sitio.
Los países de América del Sur que puedes descubrir en esta guía
Argentina
Argentina es uno de los países más extensos y variados del continente. Buenos Aires es una capital de barrios, cafés, librerías y tango, con una vida nocturna que empieza tarde.
En el noreste, Puerto Iguazú es la base para visitar el lado argentino de las cataratas del Iguazú, con pasarelas que llegan a la Garganta del Diablo. Mendoza, al pie de los Andes, es la capital del vino y de la uva malbec, y está cerca del Aconcagua, la montaña más alta de América.
En la Patagonia, San Carlos de Bariloche se asoma al lago Nahuel Huapi, rodeado de bosques y montañas, y es un destino tanto de verano como de esquí en invierno. Ushuaia, en Tierra del Fuego, es una de las ciudades más australes del mundo, junto al canal Beagle y el parque nacional Tierra del Fuego, y el principal puerto de salida de los cruceros a la Antártida.
Para organizar el recorrido, consulta la guía de viaje a Argentina.
Bolivia
Bolivia es uno de los países más auténticos y con mayor presencia indígena del continente. La Paz, encajada en un cañón a gran altitud, se recorre en una red de teleféricos urbanos que ofrece vistas amplias.
El salar de Uyuni, el más grande del mundo, es su paisaje más famoso, sobre todo cuando la lluvia lo convierte en un espejo. Copacabana, a orillas del lago Titicaca, es la puerta de entrada a la Isla del Sol, y Sucre, la capital constitucional, es una ciudad colonial blanca muy tranquila.
En las tierras bajas, Santa Cruz de la Sierra muestra la cara tropical del país.
Brasil
Brasil es el país más grande de América del Sur y el único de habla portuguesa. Río de Janeiro combina el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar y playas como Copacabana e Ipanema en uno de los escenarios urbanos más reconocibles del mundo. São Paulo es la gran metrópoli del país, con museos, barrios muy distintos entre sí y una oferta gastronómica enorme. Salvador de Bahía, con su centro histórico del Pelourinho, es el corazón de la cultura afrobrasileña. Foz do Iguaçu ofrece la vista panorámica de las cataratas, y Florianópolis es una isla con decenas de playas.
Chile
Chile es un país larguísimo y estrecho, encajado entre los Andes y el Pacífico, lo que le da una gran variedad de paisajes. Santiago, la capital, tiene la cordillera siempre a la vista, y a poca distancia está Valparaíso, con sus cerros de casas de colores y sus antiguos ascensores.
En el norte, San Pedro de Atacama es la base para explorar el desierto, sus salares, lagunas altiplánicas y géiseres, y para contemplar algunos de los cielos más limpios del mundo.
Más al sur, Puerto Varas mira al lago Llanquihue y al volcán Osorno, en una región de lagos y bosques con mucha herencia alemana. Puerto Natales es la puerta de entrada al parque nacional Torres del Paine, uno de los grandes destinos de senderismo de la Patagonia.
Chile incluye también la remota isla de Pascua, en plena Polinesia. Si quieres profundizar, consulta la guía de viaje a Chile.
Colombia
Colombia tiene costa en el Pacífico y en el Caribe, tres ramales de los Andes y una parte de la Amazonía. Bogotá, a gran altitud, reúne el barrio colonial de La Candelaria y el Museo del Oro. Medellín, la ciudad de la eterna primavera, es un ejemplo de transformación urbana, con metrocables que suben a las laderas. Cartagena conserva una ciudad amurallada colonial frente al Caribe, y Santa Marta es la base para el parque Tayrona y la Sierra Nevada. Salento, en el Eje Cafetero, está junto al valle de Cocora y sus altísimas palmas de cera.
Ecuador
Ecuador es un país pequeño para lo mucho que ofrece: Andes, selva, costa y las islas Galápagos, cuya fauna única inspiró las ideas de Charles Darwin. Quito tiene uno de los centros históricos coloniales mejor conservados de América, y muy cerca está el monumento a la Mitad del Mundo, sobre la línea ecuatorial. Cuenca es una ciudad colonial tranquila, famosa por sus sombreros de paja toquilla. Baños de Agua Santa, junto al volcán Tungurahua, es el lugar para cascadas y deportes de aventura, y Guayaquil es el gran puerto del país y una puerta habitual hacia las Galápagos.
Perú
Perú es, para muchos, el gran destino del continente. Cusco, la antigua capital del Imperio inca, es la base para recorrer el Valle Sagrado y llegar a Machu Picchu. Lima, la capital, es una de las grandes ciudades gastronómicas del mundo, con el ceviche como plato emblema. Arequipa, la ciudad blanca construida con piedra volcánica, está cerca del cañón del Colca, y Puno se asoma al lago Titicaca y a las islas flotantes de los uros.
En la Amazonía, Iquitos es la ciudad más grande del mundo sin conexión por carretera con el resto del país. Consulta también la guía de viaje a Perú.
Uruguay
Uruguay es un país tranquilo, de costas largas y ritmo pausado, muy fácil de combinar con Buenos Aires. Montevideo, la capital, se recorre por su rambla junto al Río de la Plata y su Ciudad Vieja. Colonia del Sacramento, con su barrio histórico Patrimonio de la Humanidad, está a un corto viaje en barco desde Buenos Aires.
En la costa atlántica, Punta del Este es el gran balneario del verano, Piriápolis ofrece un ambiente más familiar y Cabo Polonio es un pueblo rodeado de dunas, sin acceso para vehículos particulares, con un faro y una colonia de lobos marinos.
Cuándo ir a América del Sur
Como el continente se extiende a ambos lados del ecuador y tiene grandes diferencias de altitud, no hay una única mejor época.
En los países del Cono Sur las estaciones van al revés que en el hemisferio norte: la Patagonia se disfruta sobre todo entre noviembre y marzo, cuando los días son largos y los senderos están abiertos, mientras que el invierno austral es temporada de esquí en Bariloche y en los Andes centrales de Chile y Argentina.
Buenos Aires y Montevideo son agradables en primavera y otoño.
En los Andes de Perú y Bolivia, la estación seca, más o menos de mayo a septiembre, es la preferida para el trekking y para visitar Machu Picchu, aunque las noches son frías. La temporada de lluvias trae paisajes más verdes y, en Uyuni, el famoso efecto espejo.
En Colombia y Ecuador, al estar cerca del ecuador, el clima depende sobre todo de la altitud, y se puede viajar todo el año. En Brasil, el verano es la época de playa y del Carnaval, que se celebra entre febrero y marzo según el año.
Cómo moverte por América del Sur
Las distancias son enormes, así que la mayoría de los viajes combina vuelos internos con tramos por carretera. Los autobuses de larga distancia están muy desarrollados en países como Argentina, Chile y Perú, con asientos que se reclinan casi por completo para viajes nocturnos.
En Brasil, por su tamaño, el avión suele ser la mejor opción entre regiones. Los trenes son escasos, aunque hay excepciones turísticas, como los que llegan a Aguas Calientes, a los pies de Machu Picchu. Consulta horarios y precios en las webs oficiales de cada compañía.
Cruzar fronteras por tierra es habitual y, en general, sencillo, sobre todo entre países vecinos del Mercosur y de la Comunidad Andina. Entre Buenos Aires y Uruguay hay ferris que cruzan el Río de la Plata, y entre Perú y Bolivia es frecuente viajar en autobús bordeando el lago Titicaca.
En la Amazonía y en algunas zonas de Patagonia, el barco y la avioneta son a veces la única manera de llegar. Alquilar un coche tiene sentido en regiones como la Patagonia, la región de los lagos o la costa uruguaya.
Consejos para planificar un viaje por América del Sur
La altitud es uno de los factores que más conviene tener en cuenta. Ciudades como La Paz, Cusco, Quito o Bogotá están a gran altura, y el mal de altura, conocido como soroche, puede afectar a cualquiera.
Lo ideal es subir de forma gradual, reservar los primeros días para aclimatarte, beber mucha agua y evitar los esfuerzos intensos al principio. Si vas a la Amazonía, consulta con un servicio de medicina del viajero qué vacunas y precauciones se recomiendan, como la de la fiebre amarilla.
Algunos lugares tienen cupos limitados y conviene reservar con antelación: las entradas a Machu Picchu, los permisos del Camino Inca, los refugios de Torres del Paine o los viajes a las Galápagos, que además tienen sus propios requisitos de entrada.
Los requisitos para entrar a cada país cambian según tu nacionalidad, así que revisa siempre la web oficial de migraciones o del consulado. Lleva algo de efectivo, porque en zonas rurales no siempre se aceptan tarjetas, y mantente informado sobre la situación de seguridad de cada ciudad.
Por último, no intentes ver todo el continente en un solo viaje. Funciona mucho mejor elegir una región, como Perú y Bolivia, Argentina y Chile por la Patagonia, o Colombia de los Andes al Caribe, y recorrerla con calma.
Deja días libres para imprevistos, porque los vuelos, el clima de montaña o los trayectos largos pueden alterar los planes. Y aprovecha para conversar con la gente, probar la comida local en los mercados y dejarte llevar por el ritmo de cada lugar.