Lechwes rojos y leones en las praderas inundables de Hunda y Jao

La Isla de Hunda y las llanuras de Jao Plains constituyen uno de los ecosistemas más dinámicos y exclusivos del oeste del Delta del Okavango. Célebres por sus extensas praderas inundables pobladas por miles de antílopes lechwe rojos y leones que cazan en aguas someras, ofrecen una combinación perfecta de safaris terrestres en 4x4 y travesías acuáticas.

Por

Ubicación en el delta
Sector noroccidental del Okavango, concesión privada de Jao
Superficie de la isla
La mayor masa de tierra firme en el sector inundado de Jao
Especies estrella
Antílope lechwe rojo, sitatunga, leones nadadores y hienas manchadas
Actividades combinadas
Rastreo diurno y nocturno en 4x4, lanchas a motor y mokoro
Acceso habitual
Pista de aterrizaje privada de avioneta (bush airstrip)

La Isla de Hunda y las llanuras de Jao Plains constituyen uno de los ecosistemas más dinámicos y exclusivos del oeste del Delta del Okavango. Situado en el corazón del Delta del Okavango, en Botsuana, este enclave es uno de los mayores prodigios naturales de África Austral.

Ejemplares de antílope lechwe rojo pastando en las llanuras inundables de Jao Plains en el Okavango.
The original uploader was Ian Restall at English Wikipedia. (Public domain)

El ecosistema mixto de tierra firme y pradera inundable

La Isla de Hunda destaca geográficamente por ser una de las pocas elevaciones de tierra firme del noroeste del Okavango que permanece seca incluso durante el pico álgido de la crecida invernal en julio.

Esta singularidad permite albergar densos bosques de mopane y acacias donde residen manadas de jirafas, cebras y leopardos, mientras que a escasos cientos de metros se abren las llanuras anegadas de Jao Plains repletas de lirios silvestres.

El Reino del antílope lechwe rojo y grandes depredadores

En estas praderas húmedas viven grandes poblaciones de lechwe rojo (Kobus leche). Dotados de pezuñas alargadas y pelaje hidrófugo, estos gráciles herbívoros galopan velozmente a través de aguas que cubren hasta medio metro de profundidad.

Para cazarlos, las manadas locales de leones han aprendido a vadear y nadar con destreza inusual, ejecutando emboscadas coordinadas sobre bancos de arena.

Exclusividad y conservación de bajo impacto

La concesión de Jao sigue el modelo de turismo de bajo impacto habitual en las concesiones privadas del delta: poquísimos campamentos de diseño bioclimático, concesiones privadas de miles de hectáreas por lodge y pocos vehículos en cada avistamiento.

Jao y Hunda en el mapa del Okavango

La concesión de Jao ocupa una parte del oeste del delta, una zona que recibe de lleno el agua de la crecida anual que baja desde el Panhandle.

Ese flujo mantiene durante buena parte del año un paisaje de llanuras inundadas, canales de agua clara y lagunas rodeadas de papiro, salpicado de islas de distinto tamaño.

Entre todas ellas, Hunda destaca por su extensión y por mantenerse seca, lo que la convierte en un refugio para los animales que no quieren o no pueden vivir dentro del agua.

Esta combinación de tierra firme y humedal es la gran baza del lugar. En muchas zonas del delta hay que elegir entre un campamento de agua, donde se navega pero se ven pocos mamíferos terrestres, y uno de tierra, donde predominan los recorridos en vehículo.

En Hunda y Jao conviven las dos cosas: los bosques de la isla acogen jirafas, cebras, ñus o leopardos, mientras que las llanuras y canales que la rodean permiten salir en barca o en mokoro en busca de hipopótamos, aves y antílopes acuáticos.

La vegetación de la isla de Hunda

Los bosques de Hunda reúnen algunas de las especies de árboles más características del Okavango. En los bordes de la isla, donde el suelo recibe la humedad del agua cercana, crecen grandes ébanos africanos, higueras de sicómoro y árboles salchicha, reconocibles por sus enormes frutos colgantes.

Las palmeras de abanico salpican las zonas abiertas, y hacia el interior, donde el terreno es más seco y arenoso, aparecen bosques más abiertos con acacias y mopane, que marcan la transición hacia los paisajes del Kalahari.

Esta diversidad vegetal tiene un efecto directo en la fauna. Los frutos del ébano y de las higueras atraen a babuinos, monos vervet y aves frugívoras, mientras que las hojas del mopane son un alimento esencial para los elefantes.

Fijarte en los árboles durante los recorridos ayuda a entender por qué los animales se mueven de un lugar a otro según la época, y los guías suelen disfrutar explicando los usos tradicionales que las comunidades del delta han dado a cada especie.

Aves y especies discretas de Jao

Las llanuras de Jao son un buen lugar para buscar algunas especies que cuestan ver en otras partes de África austral. Entre ellas destaca la garceta pizarrosa, una garza de distribución muy reducida que depende de los humedales del Okavango y de cuencas cercanas.

También es frecuente la grulla carunculada, que busca alimento en las praderas encharcadas, junto a jacanas, martines pescadores, ánsares pigmeos y una larga lista de garzas y cigüeñas. En los bosques de ribera vive el búho pescador de Pel, un ave nocturna muy buscada por los aficionados.

Entre los mamíferos, el más esquivo es el sitatunga, un antílope de pezuñas muy alargadas que vive casi siempre entre el papiro y rara vez sale a terreno abierto. Verlo exige paciencia y algo de suerte, a menudo desde una barca que avanza despacio por los canales.

Por la noche, en los recorridos que se permiten dentro de la concesión, pueden aparecer servales, ginetas, civetas o puercoespines, animales difíciles de encontrar durante el día.

Cómo cambian las actividades según la crecida

El programa de un safari en Jao depende mucho del nivel del agua. Cuando la crecida alcanza su máximo, en la temporada seca de mediados de año, las salidas en barca y en mokoro son las protagonistas y algunas pistas de la isla quedan cortadas.

A medida que el agua baja, los recorridos en vehículo ganan terreno y se puede llegar a zonas que antes estaban inundadas. Es buena idea preguntar al reservar qué actividades suelen ofrecerse en las fechas que te interesan.

  • Mokoro: ideal para observar ranas, nenúfares y aves desde muy cerca y en silencio

  • Lancha: permite recorrer distancias mayores por los canales profundos

  • Vehículo 4x4: el mejor modo de seguir a los depredadores por la isla

  • Paseos a pie: según el campamento, para conocer huellas, plantas e insectos

Consejos para visitar Hunda y Jao

Para disfrutar de la doble faceta de agua y tierra, lo ideal es quedarte al menos tres noches, de modo que puedas probar varias actividades sin prisas.

Los meses de crecida alta ofrecen los paisajes acuáticos más extensos, mientras que el final de la estación seca concentra a la fauna alrededor del agua que queda.

La temporada de lluvias, de noviembre a marzo, es más calurosa y húmeda, pero también más verde, más tranquila y con muchas aves migratorias. Consulta las tarifas y condiciones directamente con el alojamiento.

Jao se combina bien con otros campamentos del delta de perfil más terrestre, como los del entorno de la Reserva de Moremi, o con paisajes completamente distintos del interior de Botsuana, como los salares de Makgadikgadi o la Reserva de Caza del Kalahari Central.

Ese contraste entre el verde del delta y la aridez del desierto ayuda a entender lo excepcional que es el Okavango: un gran humedal que se pierde en medio de las arenas del Kalahari sin llegar nunca al mar.

Preguntas frecuentes

Más sobre Delta del Okavango:

¿Cómo se accede a la Isla de Hunda y Jao Plains?

El acceso se efectúa de forma casi exclusiva mediante vuelos chárter en avioneta desde el aeropuerto de Maun (consulta la duración del vuelo al reservar) hasta la pista de aterrizaje local de Jao.

¿Qué tipo de ropa se recomienda para los safaris mixtos en Jao?

Ropa ligera en tonos neutros (caqui, beige o verde oliva), calzado cerrado resistente que pueda mojarse y sandalias de río para las actividades acuáticas en lancha y mokoro.