Medina de Susa: Murallas Almenadas y Zocos del Sahel Tunecino

Fundada por los fenicios con el nombre de Hadrumetum y reconstruida en época aglabí en el siglo IX, la Medina de Susa es un formidable ejemplo de ciudadela marítima islámica fortificada. Inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1988, conserva intacto su cinturón de murallas almenadas de 2,25 kilómetros que desciende en terrazas hacia el puerto mediterráneo.

Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026

Fundada por los fenicios con el nombre de Hadrumetum y reconstruida en época aglabí en el siglo IX, la Medina de Susa es un formidable ejemplo de ciudadela marítima islámica fortificada. Inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1988, conserva intacto su cinturón de murallas almenadas de 2,25 kilómetros que desciende en terrazas hacia el puerto mediterráneo.

Murallas defensivas de piedra dorada que rodean la Medina histórica de Susa.
Maison Méditerranéenne Des Sciences de l'Homme Phonothèque, André Raymond (Licence Ouverte)
Ubicación
Centro histórico de Susa, junto a la plaza de los Mártires y el puerto
Entrada
Acceso peatonal libre a las murallas, calles y zocos
Zocos principales
Souk el Caid (cuero y telas) y Rue d'Angleterre (artesanía y platería)
Patrimonio UNESCO
Inscrita en 1988 como obra maestra del urbanismo militar y comercial islámico
Vistas panorámicas
Desde las almenas de la Kasbah y la torre del Ribat

Un Bastión Defensivo Contra Invasiones Marítimas

A diferencia de la Medina de Túnez, de vocación predominantemente civil y palaciega, la Medina de Susa fue concebida como una avanzada militar y naval para vigilar las rutas del Mediterráneo. Sus imponentes murallas de piedra arenisca, reforzadas con torreones cuadrangulares y semicirculares, han resistido asedios bizantinos, cruzados y normandos a lo largo de más de mil años.

Vida Comercial entre Especias y Cerámica

El interior de la medina bulle de actividad comercial sin perder su sosiego residencial. Los zocos escalonados ofrecen alfombras de lana merina, artículos de madera de olivo tallada a mano, jabones perfumados de laurel y los característicos orfebres del oro de Susa. En las estrechas calles residenciales, los zaguanes encalados decorados con jazmines reflejan la serenidad de la vida costera del Sahel.

Estrategia para Recorrer la Ciudadela

Se recomienda comenzar la visita desde la parte baja junto a la Gran Mezquita y el Ribat, ascender pausadamente por el dédalo de callejones comerciales hacia el Museo Arqueológico situado en la Kasbah en la cota más alta, y descender luego por el tranquilo barrio residencial de Bab el Gharbi.

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