Gran Mezquita de Susa: Fortaleza Sagrada de la Dinastía Aglabí
Erigida en el año 851 d.C. por orden del emir aglabí Abu al-Abbas Muhammad, la Gran Mezquita de Susa es una de las creaciones más singulares del arte islámico temprano. Diseñada con carácter marcadamente militar y carente de minarete tradicional, sus robustos muros de sillería y torretas almenadas formaban la primera línea defensiva del puerto.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
Erigida en el año 851 d.C. por orden del emir aglabí Abu al-Abbas Muhammad, la Gran Mezquita de Susa es una de las creaciones más singulares del arte islámico temprano. Diseñada con carácter marcadamente militar y carente de minarete tradicional, sus robustos muros de sillería y torretas almenadas formaban la primera línea defensiva del puerto.

- Ubicación
- Entrada oriental de la Medina de Susa, a escasos metros del Ribat
- Entrada al patio
- 5 TND para visitantes no musulmanes (tarifa turística oficial)
- Horario visitas
- Diariamente de 08:00 a 14:00 (cerrada durante momentos de rezo)
- Singularidad
- No posee alminar propio: la llamada al rezo se realizaba desde el Ribat
- Código de vestimenta
- Hombros y piernas cubiertos (se facilitan túnicas en el acceso)
Sobriedad y Poder de la Arquitectura Aglabí
A diferencia de la rica ornamentación de mezquitas posteriores, la Gran Mezquita de Susa impresiona por la pureza casi espartana de sus volúmenes de piedra arenisca dorada. Dos torres cilíndricas macizas defienden las esquinas orientadas al mar, mientras un adarve almenado remata todo el perímetro como si se tratara de un castillo militar.
El Patio Porticado y la Sala Hipóstila
El patio interior está rodeado por tres galerías de arcos de herradura ligeramente apuntados sustentados por robustos pilares de sillería. En la fachada que da acceso a la sala de oración se conserva un friso esculpido con caligrafía cúfica arcaica que conmemora al maestro albañil Mudam que dirigió las obras en el siglo IX.
Integración en el Sistema Defensivo
El hecho insólito de que la mezquita careciera de minarete se explica por su estrecha coordinación con el vecino Ribat: el almuédano subía a la torre Nador del fuerte militar para convocar a los fieles, integrando religión, gobierno y defensa territorial en una unidad indivisible.





