Nosy Be huele a ylang-ylang y vainilla en el canal de Mozambique

Nosy Be es una isla volcánica y el principal destino de sol, playa y buceo de Madagascar, ubicada en el canal de Mozambique frente a la costa noroeste. Conocida como la 'Isla del Perfume' por sus fragantes plantaciones de ylang-ylang, vainilla y caña de azúcar, ofrece playas de arena blanca en Andilana, arrecifes vírgenes en Nosy Tanikely y la selva primaria de Lokobe.

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Nosy Be es una isla volcánica y el principal destino de sol, playa y buceo de Madagascar, ubicada en el canal de Mozambique frente a la costa noroeste. Conocida como la 'Isla del Perfume' por sus fragantes plantaciones de ylang-ylang, vainilla y caña de azúcar, ofrece playas de arena blanca en Andilana, arrecifes vírgenes en Nosy Tanikely y la selva primaria de Lokobe.

Topónimo tradicional
Nosy Be ('Isla Grande' en dialecto malgache del norte) o Nosy Manitra ('Isla del Perfume')
Superficie y relieve
320 km² de naturaleza volcánica, con 11 lagos de cráter y el Monte Passot (329 m)
Conectividad aérea
Aeropuerto Internacional de Fascene (NOS), con vuelos internacionales directos según temporada
Acceso marítimo
Lanchas rápidas motorizadas diarias desde el puerto continental de Ankify (40 minutos)
Archipiélago satélite
Islas de Nosy Komba, Nosy Tanikely, Nosy Sakatia, Nosy Iranja y archipiélago Mitsio
Mejor época de visita
De mayo a noviembre (temporada seca, mar calmo y avistamiento de ballenas jorobadas)
Playas tropicales y aguas turquesas cristalinas en la costa idílica de Nosy Be.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

Historia y aroma: La Isla del Perfume y el legado Sakalava

Emergiendo de las aguas turquesas del canal de Mozambique frente al litoral noroccidental de Madagascar, Nosy Be es una isla volcánica muy fértil que a lo largo de los siglos ha cautivado a navegantes árabes, marinos portugueses, piratas europeos y colonos franceses.

Su nombre en malgache septentrional significa literalmente 'Isla Grande' (para distinguirla de los numerosos islotes satélites que la rodean), aunque se la conoce también como 'Nosy Manitra' o 'La Isla del Perfume', debido a la fragancia embriagadora que despiden las flores amarillas del ylang-ylang (Cananga odorata), las orquídeas de vainilla y los cafetos que tapizan sus colinas onduladas.

En el siglo XIX, antes de la dominación europea, Nosy Be era un bastión clave del reino Sakalava Boina.

En la década de 1830, acosada militarmente por las tropas expansionistas del reino Merina de las tierras altas capitaneadas por la reina Ranavalona I, la joven reina Sakalava Tsiomeko buscó refugio en las ensenadas protegidas de Nosy Be.

En 1840, para evitar la subyugación de su pueblo, la monarca firmó un tratado de protectorado con el almirante francés de Hell, cediendo la soberanía de la isla a Francia más de cincuenta años antes de que el resto del territorio continental de Madagascar fuera colonizado.

Bajo el mandato colonial, Nosy Be fue transformada en un próspero centro agrícola. Se introdujeron masivamente los cultivos de caña de azúcar, fundándose en 1898 la imponente azucarera y destilería de Dzamandzar (Sirama), y se plantaron extensos bosques de árboles de ylang-ylang traídos de Filipinas.

Sus flores, cosechadas a mano al amanecer por las campesinas locales, comenzaron a destilarse en calderas de cobre para producir aceites esenciales de primera calidad destinados a las casas de alta perfumería de Grasse y París, y convirtieron a Nosy Be en uno de los grandes productores de esencia de ylang-ylang.

Flores aromáticas de ylang-ylang recolectadas para la destilación de perfumes en Nosy Be.
Steve Fitzgerald (CC BY-SA 4.0)

El proceso tradicional de destilación del ylang-ylang es un arte químico artesanal que perdura inalterado: las flores deben recolectarse cuando adquieren una tonalidad amarillo-dorada y la base de los pétalos muestra una pequeña mancha rojiza, momento en que los monoterpenos y ésteres aromáticos alcanzan su máxima concentración.

La destilación fraccionada produce varias calidades de esencia, siendo la fracción 'Extra' la más codiciada por la alta perfumería.

Pese a la apertura turística y cosmopolita de las últimas décadas, la población autóctona Sakalava y Antakarana mantiene vivas sus raíces espirituales ancestrales. El culto a los antepasados (Tromba), las ceremonias de posesión espiritual y los tabúes fady continúan rigiendo la vida cotidiana.

Los enclaves sagrados de la isla, como algunos lagos de cráter volcánico donde habitan cocodrilos sagrados que encarnan a los antiguos príncipes difuntos, o el gran baniano sagrado de Mahatsinjo, son reverenciados con ofrendas de miel, ron y telas bordadas, exigiendo un respeto escrupuloso por parte de los viajeros que desembarcan en sus costas.

En la actualidad, Nosy Be ostenta el estatus de principal polo turístico de Madagascar, dotada de infraestructuras hoteleras de nivel internacional, conexiones aéreas directas transcontinentales y una red marina de reservas coralinas que la posicionan como uno de los santuarios de biodiversidad marina más conocidos del Índico occidental.

Cómo llegar y transporte en Nosy Be

Llegar a Nosy Be es notablemente más ágil y cómodo que viajar a los parques remotos del interior continental malgache. La isla cuenta con el Aeropuerto Internacional de Fascene (NOS), emplazado en la costa oriental a poco más de diez kilómetros de la capital insular de Hell-Ville (Andoany).

El aeropuerto recibe vuelos comerciales regulares procedentes del Aeropuerto Internacional Ivato de Antananarivo, así como conexiones internacionales regulares desde Italia, Johannesburgo y las islas vecinas de Reunión y Mayotte.

Para los viajeros que realizan itinerarios combinados terrestres por el norte de Madagascar recorriendo los macizos de Ankarana y la Montaña de Ámbar, el acceso a Nosy Be se efectúa por vía marítima desde el embarcadero de Ankify, en la costa continental.

Desde allí parten continuamente lanchas rápidas motorizadas (vedettes rapides) compartidas o privadas que cubren los catorce kilómetros de travesía por mar calmo hasta el muelle principal de Hell-Ville en aproximadamente treinta y cinco a cuarenta y cinco minutos de navegación.

Piragua tradicional a vela del pueblo pescador Vezo en las orillas de arena blanca del Índico.
Rod Waddington from Kergunyah, Australia (CC BY-SA 2.0)

Durante la travesía en lancha entre Ankify y Nosy Be, a veces se ven delfines mulares, y hay vistas panorámicas sobre los conos volcánicos boscosos de Nosy Komba y la península de Lokobe.

Para desplazarse dentro de Nosy Be existen diversas opciones adaptadas a cada circunstancia y presupuesto. El medio de transporte popular por excelencia son los tuk-tuks motorizados amarillos, omnipresentes en toda la isla, que realizan trayectos urbanos y costeros a precios sumamente asequibles fijados de antemano.

Para trayectos más largos hacia las playas septentrionales de Andilana o para ascender al Monte Passot, se pueden alquilar taxis convencionales por carrera o para jornadas completas con chófer.

Muchos viajeros optan también por el alquiler de motocicletas ligeras o scooters de 125 cc para recorrer las carreteras asfaltadas periféricas a su propio ritmo, disfrutando del paisaje y deteniéndose en calas solitarias.

Para las excursiones a las islas satélites (Nosy Komba, Nosy Tanikely, Nosy Sakatia o Nosy Iranja), las agencias náuticas locales y los hoteles organizan salidas diarias en lanchas con patrón profesional y equipo de snorkel incluido.

Las 10 principales atracciones de Nosy Be y su archipiélago

Nosy Be despliega un amplio repertorio de costas tropicales, santuarios coralinos protegidos, reservas de selva primaria y miradores panorámicos:

1. Playa de Andilana: la bahía turquesa del norte

Emplazada en el extremo septentrional de la isla, la Playa de Andilana es una de las playas más populares de Nosy Be.

Formada por dos bahías semicirculares gemelas de arena blanca coralina fina y aguas transparentes libres de oleaje, es el lugar ideal para el baño en cualquier estado de la marea.

Rodeada de cocoteros inclinados sobre el mar y colinas tapizadas de vegetación tropical, Andilana ofrece una atmósfera relajante y festiva.

En sus chiringuitos de playa y restaurantes rústicos de madera se puede almorzar con los pies en la arena degustando langostas a la brasa, brochetas de cebú y carpaccio de pez espada mientras las canoas tradicionales de los pescadores surcan las aguas al horizonte.

Aguas calmas y cocoteros inclinados sobre la blanca arena de la bahía de Andilana en Nosy Be.
Saidfaid (CC BY-SA 3.0)

2. Isla de Nosy Iranja: la lengua de arena blanca

Situada a unos cuarenta y cinco kilómetros al suroeste de Nosy Be (una hora y media en lancha rápida), Nosy Iranja es una de las excursiones más conocidas desde Nosy Be.

Conocida popularmente como la 'Isla de las Tortugas', está compuesta por dos islotes montañosos (Nosy Iranja Be y Nosy Iranja Kely) unidos por una lengua efímera de arena blanca de casi dos kilómetros de longitud.

Durante la bajamar, la franja de arena queda completamente al descubierto, permitiendo a los visitantes caminar entre las dos islas rodeados a ambos lados por aguas turquesas y zafiro de gran transparencia.

Las playas solitarias de Nosy Iranja Kely son además un santuario de desove fundamental para las tortugas carey y las tortugas verdes, protegidas por programas de monitoreo científico comunitario.

Vista aérea de la espectacular lengua de arena blanca que une los dos islotes de Nosy Iranja.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

3. Parque Nacional Marino de Nosy Tanikely

A tan solo veinte minutos de navegación desde Nosy Be se halla Nosy Tanikely, un islote deshabitado protegido bajo la categoría de Parque Nacional Marino. Considerado un acuario natural viviente, alberga uno de los arrecifes de coral más visitados de la zona.

Basta colocarse la máscara y el tubo para nadar a pocos metros de la orilla rodeado de tortugas marinas verdes y carey que pastan pacíficamente en las praderas de algas, bancos de peces cirujano, peces payaso entre anémonas gigantes, rayas moteadas y corales cuerno de ciervo multicolores.

Un sendero asciende hasta el histórico faro central construido en 1908, que regala una panorámica cenital de trescientos sesenta grados sobre el arrecife anular.

Jardines de coral y vida marina multicolor en el Parque Nacional Marino de Nosy Tanikely.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

4. Parque Nacional de Lokobe: la selva primaria

La Reserva de Lokobe, hoy parque nacional, ubicada en la península suroriental de Nosy Be, protege 862 hectáreas con los últimos restos de bosque primario húmedo original de la isla. Es un reducto botánico y faunístico virgen donde la selva tropical besa directamente el mar.

El acceso a Lokobe es una aventura en sí misma: los visitantes embarcan en la aldea pesquera de Ambatozavavy en piraguas tradicionales de madera con balancín lateral, impulsadas a remo a lo largo de los manglares costeros.

En el interior del bosque denso, los guías rastreadores descubren al lémur negro de Nosy Be (Eulemur macaco), al lepilémur de Nosy Be, serpientes boa de Madagascar enrolladas en ramas bajas y al camaleón enano Brookesia minima.

Macho de lémur negro (Eulemur macaco) en la Reserva Natural Integral de Lokobe en Nosy Be.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

5. Monte Passot y los lagos de cráter volcánico

Con sus trescientos veintinueve metros de elevación, el Monte Passot es uno de los miradores más conocidos de la isla. Rodeado por once lagos volcánicos de aguas profundas azul cobalto, es un lugar muy visitado al atardecer.

La plataforma panorámica del monte permite divisar la silueta completa de la isla recortada contra el mar, las plantaciones de teca y los islotes satélites mientras el disco solar se sumerge en el canal de Mozambique tiñendo el cielo de tonalidades escarlatas, violetas y doradas.

Los lagos sagrados albergan cocodrilos del Nilo venerados por los clanes Sakalava, en cuyos márgenes está prohibido pescar o navegar conforme a las leyes tradicionales fady.

Vistas panorámicas desde el Monte Passot sobre los lagos sagrados de cráter y el océano Índico.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

6. Isla de Nosy Komba: el santuario de los lémures

Elevándose como un volcán cónico entre Nosy Be y la costa continental, Nosy Komba ('la Isla de los Lémures') es un enclave tranquilo libre de coches y carreteras, donde los senderos peatonales serpentean entre densos bosques de plátanos y mangos.

En la aldea principal de Ampangorina habitan tropas habituadas de lémures negros (Eulemur macaco), donde los machos de color negro azabache y las hembras de brillante pelaje castaño dorado descienden confiadamente sobre los hombros de los viajeros.

La aldea es conocida por su artesanía de bordados calados a mano ('richelieu') elaborados por las mujeres locales y sus tallas en madera de palisandro.

Lémur negro amigable posado en un tronco en la isla volcánica de Nosy Komba.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

7. Playa de Ambatoloaka y vida nocturna costera

El animado pueblo de Ambatoloaka, junto con la vecina bahía de Madirokely, forma el epicentro turístico, gastronómico y festivo del sur de Nosy Be. Su playa curvada concentra decenas de hoteles boutique, centros de buceo, operadores de excursiones marítimas y terrazas al aire libre.

Al ponerse el sol, el paseo costero cobra una vibrante energía con música malgache en directo (estilos salegy y kilalaky), coctelerías donde degustar rones aromatizados con vainilla y jengibre, y puestos callejeros de brochetas de cebú a la brasa que atraen tanto a residentes internacionales como a viajeros jóvenes.

Ambiente costero y piraguas amarradas en la concurrida playa de Ambatoloaka al atardecer.
Moi daniele (CC BY-SA 4.0)

8. Plantaciones de Ylang-Ylang y complejo Lemuria Land

Las históricas Plantaciones de Ylang-Ylang y el parque agroecológico Lemuria Land, situados en las colinas de Dzamandzar, permiten sumergirse en la centenaria tradición aromática que otorgó su fama mundial a Nosy Be.

A través de visitas guiadas entre parcelas de árboles de ylang-ylang de ramas retorcidas y podadas a baja altura para facilitar la cosecha, los visitantes asisten a las demostraciones de destilación al vapor en alambiques de cobre tradicionales, aprendiendo a distinguir las distintas fracciones del aceite esencial. El parque cobija además viveros de camaleones gigantes, tortugas radiadas terrestres y cocodrilos.

9. Árbol Sagrado baniano de Mahatsinjo

Junto a la aldea de Mahatsinjo se alza el monumental Árbol Sagrado de Nosy Be, un gigantesco baniano plantado en 1836 por orden de la reina Sakalava Tsiomeko.

En casi dos siglos, sus raíces aéreas descendieron al suelo hasta formar un laberinto vegetal viviente que cubre una superficie de más de cinco mil metros cuadrados.

Es el principal santuario espiritual animista de Nosy Be: para ingresar a su perímetro sagrado los visitantes deben descalzarse obligatoriamente y envolverse con un sarong tradicional (lamba) de color rojo y blanco, guardando silencio absoluto en señal de deferencia hacia los espíritus reales.

Higuera baniana sagrada de más de dos siglos de antigüedad venerada por el pueblo Sakalava.
Lemurbaby (CC BY-SA 3.0)

10. Isla de Nosy Sakatia: el Jardín de las orquídeas

Emplazada a menos de un kilómetro de la costa occidental de Nosy Be, Nosy Sakatia es un refugio de serenidad y naturaleza virgen conocida como la 'Isla de las Orquídeas'. Sin caminos asfaltados ni vehículos a motor, sus senderos serpentean entre plantaciones de vainilla silvestre, cafetos y bosques de flamboyanes.

En sus calas meridionales de aguas someras protegidas, se puede hacer snorkel junto a grandes tortugas verdes marinas que habitan de forma permanente en las praderas submarinas. Sakatia tiene además restaurantes de playa de marisco fresco en un entorno tranquilo.

Dónde alojarte en Nosy Be: zonas y establecimientos

La infraestructura hotelera de Nosy Be es de las más variadas de Madagascar, adaptada a toda tipología de viajeros, desde parejas en luna de miel hasta submarinistas y familias:

Zona / Localización

Perfil del Viajero

Características y Ventajas

Andilana (Costa Norte)

Familias, lujo y descanso

Mejor playa de la isla, resorts completos y aguas tranquilas

Ambatoloaka / Madirokely

Jóvenes, vida nocturna y buceo

Muchos restaurantes, bares, centros náuticos y ambiente activo

Costa Oeste (Dzamandzar)

Ecoturismo y bienestar

Ecolodges con spa, piscinas frente al mar y puestas de sol íntimas

Islas Satélites (Sakatia / Komba)

Retiro total y naturaleza

Lodges exclusivos en playas vírgenes sin coches ni ruidos

En Andilana hay resorts con régimen de todo incluido frente a la playa, mientras que otros hoteles más pequeños combinan arquitectura tradicional en madera con jardines botánicos exuberantes y cocinas refinadas.

En temporada alta (de julio a noviembre y fiestas de fin de año), se recomienda encarecidamente reservar con al menos dos o tres meses de anticipación.

El fosa (Cryptoprocta ferox), el mayor carnívoro terrestre y depredador endémico de Madagascar.
Phylogeny Figures (CC BY 2.0)

Gastronomía marina de Nosy Be: sabores del canal de Mozambique

La cocina de Nosy Be se apoya en la combinación entre los recursos marinos excepcionales del canal de Mozambique y la abundancia de especias aromáticas locales (vainilla bourbon, pimienta rosa, jengibre fresco y canela silvestre):

El plato insigne de las mesas costeras es la langosta roja a la vainilla de Madagascar (langouste à la vanille), cocinada al vapor y salseada con una emulsión sedosa de crema fresca de coco, vainas maceradas y un toque de ron añejo.

Asimismo, destacan los camarones gigantes de Ambanja a la brasa con ajo verde y limón kaffir, el carpaccio de atún rojo recién capturado y el estofado de cangrejo de manglar guisado al curry malgache con leche de coco.

En el apartado de bebidas, vale la pena probar el ron de caña de azúcar de Dzamandzar, así como los innumerables rones aromatizados artesanales ('rhums arrangés') macerados con frutas exóticas locales, lichi, mango o canela, y la cerveza local, servida bien fría frente a la puesta de sol.

Seguridad, salud marina y consejos prácticos

Nosy Be es una isla muy hospitalaria con los visitantes. Aun así, conviene seguir ciertas pautas de prudencia elemental para disfrutar mejor de la estancia:

En el ámbito sanitario, al encontrarse a nivel del mar en una zona tropical cálida, existe riesgo de transmisión de malaria (paludismo), por lo que se recomienda encarecidamente consultar a un centro de vacunación internacional para seguir la pauta profiláctica recomendada, utilizar repelente antimosquitos con DEET al caer la tarde y dormir bajo mosquiteras.

Se debe consumir siempre agua mineral embotellada con tapón precintado y evitar cubitos de hielo en puestos no regulados.

Para las actividades acuáticas y de snorkel, es indispensable utilizar crema de protección solar biodegradable y respetuosa con los arrecifes de coral (sin oxibenzona ni octinoxato), así como evitar pisar o tocar formaciones coralinas vivas o erizos de mar de púas largas.

Durante las excursiones marítimas a Nosy Iranja o las islas Mitsio, es fundamental contratar operadores náuticos homologados cuyas embarcaciones cuenten con chalecos salvavidas para todos los ocupantes y radio marina VHF.

Entre los meses de agosto y principios de noviembre, las aguas circundantes de Nosy Be reciben la visita de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) y tiburones ballena (Rhincodon typus).

Existen normativas estrictas de avistamiento responsable que prohíben acercarse a menos de cien metros de las madres con crías o saltar al agua con cetáceos sin la supervisión de un guía especializado en fauna marina.

Siluetas de majestuosos árboles baobab al atardecer en los paisajes naturales de Madagascar.
Rod Waddington (CC BY-SA 2.0)

Guía detallada de visita: Leer la guía de Mercado Bazar Be de Hell-Ville: Especias, Vainilla y Esencia Colonial →

Hell-Ville, la capital de la isla

Andoany, que casi todo el mundo sigue llamando Hell-Ville en recuerdo del almirante de Hell, es la puerta de entrada para quien llega en barco desde Ankify y el centro administrativo y comercial de Nosy Be.

Su calle principal conserva fachadas de la época colonial francesa, algunas restauradas y otras gastadas por la humedad, entre tiendas de telas, farmacias, bancos y pequeños cafés.

Es el mejor lugar de la isla para cambiar dinero, sacar efectivo y comprar lo que no se encuentra en las zonas de playa.

El gran atractivo de la ciudad es su mercado cubierto, el Bazar Be, donde se venden vainilla, pimienta, canela, frutas tropicales, pescado del día y rones macerados. Vale la pena dedicarle una mañana temprano, cuando hay más movimiento y el calor todavía es soportable.

Desde el puerto también salen muchas lanchas hacia las islas cercanas, así que es habitual combinar el paseo por Hell-Ville con una excursión en barco o con la ruta hacia Lokobe por la costa sur.

Itinerario sugerido de cuatro días

Con cuatro días completos puedes hacerte una idea bastante equilibrada de Nosy Be sin pasar todo el tiempo en una lancha. Lo ideal es alternar jornadas de mar con jornadas en tierra, porque las salidas a las islas exigen madrugar y muchas horas de sol. Este reparto funciona bien si te alojas en Ambatoloaka o en la costa oeste:

  • Día 1: mañana en Hell-Ville y el Bazar Be, tarde en la plantación de ylang-ylang y atardecer en el Monte Passot.

  • Día 2: excursión en barco a Nosy Komba para ver los lémures y a Nosy Tanikely para hacer snorkel en el arrecife.

  • Día 3: piragua desde Ambatozavavy y caminata guiada por el bosque de Lokobe, con tarde libre en la playa de Ambatoloaka.

  • Día 4: jornada completa en Nosy Iranja o, si prefieres algo más tranquilo, playa de Andilana y visita al árbol sagrado de Mahatsinjo.

Si dispones de una semana, añade una salida de buceo de varios días o una travesía al archipiélago de Mitsio, al norte, donde hay islas con columnas de basalto, fondos menos visitados y playas sin construcciones.

En temporada de ballenas conviene reservar una mañana para el avistamiento con un operador que respete las distancias.

Escapadas al norte de Madagascar

Nosy Be se combina de forma natural con el norte continental de la isla grande. Desde Ankify, al otro lado del canal, la carretera lleva a Ambanja y al valle del Sambirano, una zona fértil conocida por sus plantaciones de cacao, café y especias.

Algunas fincas reciben visitas y explican cómo se fermenta y se seca el grano, un buen complemento para entender la riqueza agrícola de la región después de haber visto el ylang-ylang de Nosy Be.

Más al norte, camino de Antsiranana (Diego Suárez), están dos de los espacios naturales más interesantes del país: la Reserva Especial de Ankarana, con sus formaciones de roca caliza afilada llamadas tsingy, cuevas y lémures, y el Parque Nacional de la Montaña de Ámbar, un bosque húmedo de altura con cascadas y camaleones diminutos.

Las carreteras del norte pueden estar en mal estado, sobre todo después de las lluvias, por lo que lo habitual es contratar un vehículo con conductor y repartir la ruta en varios días en lugar de intentar hacerla de ida y vuelta.

Costumbres locales y trato con la gente

La vida en Nosy Be transcurre a un ritmo tranquilo que los malgaches resumen con la expresión mora mora, algo así como «despacio, despacio». Conviene asumirlo desde el primer día: los traslados, las comidas y las excursiones rara vez empiezan a la hora exacta, y presionar suele servir de poco.

Un saludo en malgache, como «salama», abre muchas puertas, y el francés es la segunda lengua más útil para entenderse fuera de los hoteles.

En las aldeas y en los lugares sagrados pide permiso antes de fotografiar a las personas y respeta los fady, las prohibiciones tradicionales que cambian de un pueblo a otro: puede que en un sitio no se permita señalar con el dedo una tumba o acercarse a la orilla de un lago.

Si tienes dudas, pregunta al guía, que conoce las normas de cada lugar. Al regatear en los mercados, hazlo con buen humor y sin apurar demasiado el precio de la artesanía hecha a mano.

Preguntas frecuentes sobre Nosy Be

¿Cuál es la mejor época del año para viajar a Nosy Be?

La mejor época comprende los meses de mayo a noviembre (temporada seca), cuando los días son soleados, las temperaturas rondan los 28 °C y el mar permanece calmo con excelente visibilidad para el buceo. De agosto a octubre es la temporada estrella para avistar ballenas jorobadas y tiburones ballena. Entre enero y marzo es la estación de lluvias y posibles ciclones tropicales.

¿Se necesita visado para entrar en Nosy Be?

Sí, los ciudadanos de la Unión Europea y de la mayoría de países latinoamericanos precisan visado turístico de entrada a Madagascar, el cual se puede obtener con gran facilidad a la llegada (Visa on Arrival) en el Aeropuerto Internacional de Fascene en Nosy Be abonando la tasa correspondiente en euros o dólares para estancias de hasta 30 o 60 días.

¿Cuántos días se recomiendan para conocer Nosy Be y sus islas?

Se recomiendan al menos entre 5 y 7 días completos: dos jornadas para recorrer las playas de Andilana, el Monte Passot y la reserva de Lokobe en la isla principal; y tres jornadas adicionales dedicadas a las imprescindibles excursiones marítimas a Nosy Iranja, Nosy Tanikely y Nosy Komba.

¿Es seguro viajar a Nosy Be por cuenta propia?

Sí, Nosy Be es uno de los destinos más tranquilos, relajados y seguros de África. Los desplazamientos en tuk-tuk diurnos son muy sencillos y la población local es sumamente afable con los visitantes. Simplemente se recomienda evitar transitar por playas solitarias y poco iluminadas a altas horas de la noche.

¿Qué moneda se utiliza en Nosy Be y cómo gestionar los pagos?

La moneda oficial es el Ariary malgache (MGA), aunque en muchos hoteles, centros de buceo y restaurantes turísticos se acepta el pago en euros. Existen cajeros automáticos (ATM) en Hell-Ville y Ambatoloaka que operan principalmente con tarjetas Visa. Es muy conveniente llevar siempre efectivo en billetes pequeños para el pago de tuk-tuks, entradas y propinas.

¿Es apto Nosy Be para viajar con niños?

Absolutamente. Las playas protegidas de aguas calmas y poco profundas como Andilana, la emoción de interactuar con lémures en Nosy Komba o hacer snorkel fácil con tortugas marinas en Nosy Tanikely convierten a Nosy Be en el destino familiar por excelencia de Madagascar.

Para saber más