Agua quieta entre dos promontorios en la playa de Andilana
La Playa de Andilana es una de las bahías más agradables para el baño de Nosy Be, emplazada en la punta noroccidental de la isla. Protegida por dos promontorios rocosos que frenan las corrientes, ofrece aguas calmas de transparencia cristalina, fina arena rubia y un ambiente sereno bajo la sombra de cocoteros inclinados sobre el mar.
Por Daniel
La Playa de Andilana es una de las bahías más agradables para el baño de Nosy Be, emplazada en la punta noroccidental de la isla. Protegida por dos promontorios rocosos que frenan las corrientes, ofrece aguas calmas de transparencia cristalina, fina arena rubia y un ambiente sereno bajo la sombra de cocoteros inclinados sobre el mar.
- Ubicación
- Extremo norte de Nosy Be, a 25 km de Hell-Ville (40 minutos en taxi o tuk-tuk)
- Calidad de baño
- Aguas transparentes y calmas sin oleaje, ideales para familias y natación
- Entorno natural
- Doble bahía protegida por colinas verdes cubiertas de palmeras y rocas de basalto
- Servicios playeros
- Puestos de fruta fresca, masajes tradicionales y restaurantes sobre la arena
- Fenómeno de marea
- Mantiene profundidad apta para el baño incluso durante la bajamar

La joya balnearia del océano Índico
A diferencia de otras playas de la isla donde la retirada de la marea deja al descubierto amplias llanuras lodosas, Andilana goza de una batimetría privilegiada que facilita el baño durante buena parte del día.
Sus aguas tibias y mansas adquieren una gradación que va del aguamarina en la orilla al zafiro en el horizonte.
Paseos y masajes tradicionales con aceites esenciales
A la sombra de las palmeras que bordean la franja pública de la playa, masajistas malgaches ofrecen relajantes sesiones de masaje corporal utilizando aceites aromatizados con ylang-ylang y coco fresco elaborados en las destilerías de la isla. Vendedoras ambulantes con coloridos vestidos lamba ofrecen mangos dulces, lichis y papayas recién cortadas.
Almuerzo de pescadores en la arena
En el extremo oriental de la bahía, pequeños chiringuitos de madera regentados por familias de pescadores preparan banquetes marítimos sobre mesas dispuestas directamente bajo los árboles: bandejas de cigalas, camarones gigantes al curry de coco y pescados frescos del día asados lentamente a las brasas de carbón vegetal.
Qué la hace distinta de otras playas de la isla
Andilana se encuentra en el extremo noroeste de Nosy Be y se llega a ella tras atravesar un paisaje de plantaciones, pueblos pequeños y tramos de carretera con vistas al mar. El trayecto ya forma parte del plan, porque permite ver la isla más agrícola, lejos del movimiento del puerto.
La bahía, abierta hacia el poniente, tiene una arena clara y una franja de vegetación que llega casi hasta la orilla, de modo que hay sombra natural a pocos pasos.
Su orientación hacia el oeste la convierte en un buen sitio para ver la puesta de sol, y su tranquilidad relativa la hace apetecible para pasar un día entero. Aun así, las condiciones del mar cambian según la estación y la marea, y la anchura de la playa también varía.
Conviene mirar el estado del agua cuando llegues y preguntar a los vecinos o al personal de los alojamientos cercanos si hay algún tramo mejor para el baño.
Un día de playa sin prisas
Lo más habitual es llegar por la mañana, extender la toalla bajo los árboles y alternar baños con paseos por la orilla. Si llevas máscara y tubo, explora los extremos de la bahía, donde las rocas ofrecen refugio a pequeños peces.
Lleva también una pelota, un libro o algún juego sencillo: aquí el principal entretenimiento es disfrutar del lugar y del tiempo libre.
Cómo llegar y cuándo ir
Desde Hell-Ville o desde las zonas turísticas del sur, el viaje se hace por carretera y lleva un rato largo, así que conviene salir con tiempo.
Los taxis locales son la opción más práctica para ir y volver el mismo día, y es útil acordar con el conductor la hora de recogida para no quedar aislado al final de la tarde.
Alquilar un vehículo es posible, pero exige prudencia en una carretera con tramos estrechos y tránsito de peatones y bicicletas.
En cuanto a la época, la estación seca suele ofrecer cielos más despejados y un mar más estable, mientras que durante los meses de lluvias pueden aparecer chubascos intensos y mar más movido.
Si tu viaje coincide con esa época, no la descartes: los días de sol abundan también entonces, aunque conviene tener un plan alternativo. Consulta la previsión local, ya que las condiciones cambian de un día a otro.
Combinarla con otros lugares del norte
El norte de la isla se disfruta mejor con calma. Puedes unir la playa con una parada en alguna plantación, con un paseo por los pueblos de la costa o con una visita al mirador del Monte Passot, que queda en dirección al interior.
Si te alojas cerca, aprovecha el amanecer o el final de la tarde, cuando la luz es más suave y hay menos gente en la arena.





