Lémures negros y aldeas sin coches en Nosy Komba

Nosy Komba ('la isla de los lémures') es un cono volcánico extinto cubierto de densa vegetación que emerge entre Nosy Be y la costa continental de Madagascar. De ambiente tranquilo y con muy poco tráfico, destaca por sus aldeas peatonales como Ampangorina, donde habitan tropas habituadas de lémures negros y artesanas que tiñen manteles de encaje bordado al sol.

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Nosy Komba ('la isla de los lémures') es un cono volcánico extinto cubierto de densa vegetación que emerge entre Nosy Be y la costa continental de Madagascar. De ambiente tranquilo y con muy poco tráfico, destaca por sus aldeas peatonales como Ampangorina, donde habitan tropas habituadas de lémures negros y artesanas que tiñen manteles de encaje bordado al sol.

Nombre tradicional
Nosy Ambariovato ('Isla rodeada de rocas' en dialecto Sakalava)
Relieve volcánico
Cono simétrico de 622 metros de altitud tapizado de selva tropical
Transporte interno
Exclusivamente a pie por senderos empedrados (sin coches ni motos)
Especialidad artesanal
Bordado Richelieu tradicional en manteles de algodón y tallas de madera
Encuentro con fauna
Santuario comunitario de lémures negros (Eulemur macaco) y boas
Lémur negro amigable posado en un tronco en la isla volcánica de Nosy Komba.
Diego Delso (CC BY-SA 4.0)

La tranquilidad de una isla sin ruidos de motor

Desembarcar en Nosy Komba es penetrar en un remanso de paz. El sonido de las olas rompiendo contra las grandes rocas graníticas redondeadas y el rumor de las hojas de plátano sustituyen a cualquier bocina urbana.

Sus caminos peatonales de tierra compacta invitan a pasear sin prisas entre frangipanis en flor y palmeras ravenala.

Los lémures macaco de Ampangorina

En el parque botánico comunitario de la aldea principal de Ampangorina vive una colonia protegida de lémures negros.

Al escuchar la llamada de los guías locales agitando pequeños trozos de plátano, los lémures descienden ágilmente de las ramas más altas, apoyando sus suaves manos en los brazos de los visitantes para comer con una ternura infinita.

El arte del bordado Richelieu

Las callejuelas de la aldea están decoradas como una galería de arte al aire libre: cientos de manteles blancos de algodón bordados a mano con la técnica del encaje Richelieu cuelgan de cuerdas secándose al viento marino.

Junto a ellos, los hombres tallan cuencos y figuras de animales en olorosa madera de palo de rosa y ébano.

Un volcán cubierto de selva frente a Nosy Be

Nosy Komba se ve desde muchos puntos de Nosy Be, con su silueta redondeada y oscura recortada sobre el mar. Es una isla pequeña de origen volcánico donde la vegetación trepa casi hasta la cima, y la costa alterna playas de arena con rocas redondeadas.

Dependiendo de la fuente, el pico más alto ronda los seiscientos metros, y eso explica que, pese a ser tan pequeña, parezca una montaña salida directamente del agua.

Su nombre tiene que ver con los lémures, aunque en la lengua local también se la conoce por otros nombres. Los lémures negros, de los que los machos son oscuros y las hembras de un tono marrón rojizo, comparten el bosque con otras especies de menor tamaño.

Es un ejemplo claro de dimorfismo sexual: si te acercas a un grupo, intenta identificar quién es quién por el color del pelaje. Es un pequeño juego que hace más entretenida la observación y que los guías suelen explicar con gusto.

Las aldeas y la vida cotidiana

Los pueblos de la costa viven de la pesca, del cultivo y, cada vez más, del turismo de día. Al desembarcar verás cómo las pirogas, las canoas con balancín típicas de la región, se alinean en la orilla.

Es habitual que los habitantes te ofrezcan paseos o artesanías; puedes aceptar o declinar con una sonrisa y un gracias. Si te interesa comprar algo, pregunta con calma y compara entre varios puestos, porque la variedad es grande y los precios se negocian de forma amistosa.

El bordado es una de las señas de identidad de la isla y se transmite de madres a hijas. Los diseños incluyen flores, animales y escenas marinas, y cada pieza lleva horas de trabajo. Comprar directamente a las bordadoras es una forma de apoyar la economía local sin intermediarios.

Si no quieres cargar con manteles, hay objetos pequeños, como servilletas o bolsitas, que caben en cualquier maleta, y también tallas de madera de distintos tamaños.

Cómo tratar a los lémures

Los lémures de Ampangorina están habituados a la gente porque los guardianes locales los alimentan, pero siguen siendo animales silvestres. Mantén la calma, evita los movimientos bruscos y no los agarres ni los levantes.

No lleves comida propia, sobre todo dulces o productos procesados, y sigue las instrucciones del guía respecto a cuándo y cómo ofrecer alimento. Un lémur que sube a tu brazo es un momento especial, pero no hace falta forzarlo.

Cómo combinar la isla con otras paradas

Nosy Komba suele visitarse en la misma excursión que otras islas cercanas, sobre todo la reserva marina de Nosy Tanikely, lo cual permite alternar bosque y arrecife en un solo día.

Si te sobra tiempo, puedes quedarte en la playa de la isla y disfrutar de la sombra de las palmeras. Lleva calzado que puedas mojar, ropa ligera, repelente de mosquitos y protección solar, y no olvides recoger tu basura al marcharte.

Para saber más