Mosteiro de Santa Clara-a-Velha: El Monasterio que el Río Ganó
El Mosteiro de Santa Clara-a-Velha se fundó a fines del siglo XIII cuando Dona Mor Dias estableció una comunidad de clarisas junto al convento franciscano de la orilla izquierda del Mondego, con permiso de 1283 para construir bajo el patrocinio de Santa Clara e Isabel de Hungría. Las inundaciones cíclicas del río, la primera en 1331, obligaron a adaptaciones hasta que en 1677 la comunidad abandonó el edificio por otro en una colina cercana.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Orilla izquierda del río Mondego, Coimbra
- Fundación
- Finales del siglo XIII, permiso en 1283
- Primera inundación
- Año 1331
- Abandono definitivo
- Año 1677
El Mosteiro de Santa Clara-a-Velha es el monasterio que perdió su batalla contra el río, en Coimbra.

Una comunidad de clarisas junto al Mondego
A finales del siglo XIII, inspirada por los ideales de San Francisco de Asís y Santa Clara, Dona Mor Dias fundó una casa de clarisas pobres cerca del convento franciscano existente en la orilla izquierda del río Mondego. En 1283 obtuvo permiso para construir un monasterio dedicado a Santa Clara y a Santa Isabel de Hungría, aunque conflictos internos llevaron a su extinción en 1311; fue la reina Isabel de Aragón quien se comprometió con su refundación a partir de 1314.
Siglos de lucha contra las crecidas del río
La historia del monasterio estuvo marcada a lo largo de los siglos por sucesivas inundaciones causadas por el río Mondego, la primera de ellas ya en 1331, apenas un año después de la consagración del templo. La solución adoptada durante generaciones fue ir elevando sucesivamente el nivel del suelo, pero a comienzos del siglo XVII las monjas se vieron obligadas a construir una planta superior a lo largo del templo y abandonar por completo el nivel inferior. Las crecidas cíclicas del Mondego terminaron por hacer insostenible la vida dentro del monasterio, forzando su abandono definitivo en 1677 a favor de un nuevo convento, el Mosteiro de Santa Clara-a-Nova, construido en una colina cercana a salvo de las aguas.





