Sidi Bou Said: El Balcón Blanco y Azul sobre el Golfo de Túnez
Encaramado sobre un acantilado escarpado que domina el golfo de Túnez y la silueta del monte Boukornine, Sidi Bou Said es una de las villas costeras más hermosas y poéticas del Mediterráneo. Debe su nombre al místico sufí Abu Said al-Baji y seduce con su inconfundible armonía arquitectónica de muros encalados y celosías de hierro azul cobalto.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
Encaramado sobre un acantilado escarpado que domina el golfo de Túnez y la silueta del monte Boukornine, Sidi Bou Said es una de las villas costeras más hermosas y poéticas del Mediterráneo. Debe su nombre al místico sufí Abu Said al-Baji y seduce con su inconfundible armonía arquitectónica de muros encalados y celosías de hierro azul cobalto.

- Ubicación
- A 20 km al noreste de Túnez (terminal del tren TGM)
- Entrada al pueblo
- Libre y peatonal en su casco histórico
- Cafés emblemáticos
- Café des Nattes (en la plaza) y Café des Délices (sobre el acantilado)
- Mejor momento
- Final de la tarde para contemplar la puesta de sol sobre el golfo
- Bebida típica
- Té verde con piñones frescos o café aromatizado con azahar
Inspiración de Poetas, Pintores y Viajeros
A comienzos del siglo XX, el barón Rodolphe d'Erlanger se estableció en la villa y promovió el decreto de 1915 que protege su estricta paleta cromática blanca y azul. Pintores de la talla de Paul Klee, August Macke y Louis Moilliet encontraron aquí la luz diáfana y la geometría que transformaron el arte moderno occidental, inspirando obras maestras del cubismo y el expresionismo.
Arquitectura Morisca y Celosías Moucharabieh
Caminar por la empinada calle Habib Thameur permite descubrir los célebres miradores cerrados de madera trabajada (moucharabieh), arcos de medio punto sobre capiteles antiguos y buganvillas fucsias que contrastan con el blanco inmaculado de las fachadas. Cada portal de madera claveteada presenta diseños protectores como la mano de Fátima, peces de la buena suerte o medias lunas.
Palacio Ennejma Ezzahra y Museo de la Música
En el extremo meridional del pueblo se alza el Palacio Ennejma Ezzahra ('La Estrella Brillante'), residencia orientalista del barón d'Erlanger. Rodeado de jardines aterrazados frente al mar, acoge el Centro de Músicas Árabes y Mediterráneas, con una colección incomparable de instrumentos tradicionales, salones de estuco andalusí y azulejos venecianos.





