Notre-Dame de la Garde: La Buena Madre de los Marselleses
La Basílica de Notre-Dame de la Garde, conocida por los marselleses como 'La Bonne Mère', colocó su primera piedra el 11 de septiembre de 1853 y se consagró el 5 de junio de 1864, obra del arquitecto Henry Espérandieu en estilo romano-bizantino. Se construyó porque el antiguo santuario había quedado pequeño frente a la afluencia de peregrinos, y desde la Edad Media protege simbólicamente a los marineros y pescadores de la ciudad. El acceso a la basílica es gratuito.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Colina más alta de Marsella
- Construcción
- 1853-1864
- Arquitecto
- Henry Espérandieu
- Apodo popular
- La Bonne Mère (la Buena Madre)
Notre-Dame de la Garde domina desde lo alto toda la ciudad de Marsella.

Un santuario que se quedó pequeño
A mediados del siglo XIX, el antiguo santuario que ocupaba este mismo emplazamiento resultaba ya demasiado pequeño para acoger a los numerosos peregrinos que acudían a visitarlo, por lo que monseñor de Mazenod decidió impulsar la construcción de una gran basílica en su lugar. La primera piedra se colocó el 11 de septiembre de 1853, bajo la dirección del arquitecto Henry Espérandieu, y la consagración tuvo lugar el 5 de junio de 1864.
Estilo romano-bizantino y guardiana de los marineros
El edificio, de estilo romano-bizantino, con cúpulas, piedras policromadas, dorados y mosaicos, respondía al programa de grandes construcciones monumentales que se llevaban a cabo en Marsella bajo el Segundo Imperio de Napoleón III. Desde la Edad Media, este emplazamiento se considera guardián de los pescadores y marineros de la ciudad, y la propia basílica sigue siendo conocida cariñosamente por los marselleses como 'la Bonne Mère', la Buena Madre que vela sobre todos ellos desde lo alto.





