Islas de Frioul: De la Cuarentena al Paraíso de Playas
Las Islas de Frioul, frente al puerto de Marsella, se usaron desde el siglo XVI como cuarentena para barcos del extranjero, y en 1828 se inauguró allí el Hôpital Caroline, un hospital neoclásico diseñado para aislar a los enfermos con la ayuda del viento marino. Tras servir como depósito de municiones alemán y sufrir bombardeos aliados en 1944, hoy son un destino de playas y senderismo a veinte minutos en barco desde el Vieux-Port.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Frente al puerto de Marsella
- Uso como cuarentena
- Desde el siglo XVI
- Hôpital Caroline
- Inaugurado en 1828
- Acceso
- Barco regular desde el Vieux-Port
Las Islas de Frioul forman un pequeño archipiélago frente al puerto de Marsella.

Cuatro siglos como frontera sanitaria de Francia
Desde el siglo XVI, la cala natural de Pomègues, en el archipiélago de Frioul, se utilizó como zona oficial de cuarentena para los barcos que llegaban del extranjero, con el objetivo de frenar la propagación de enfermedades contagiosas hacia el continente. Hacia 1820, una terrible epidemia de fiebre amarilla asoló los puertos del Mediterráneo, lo que impulsó la construcción de instalaciones sanitarias más ambiciosas en las islas.
El Hôpital Caroline y el viento como remedio
El Hôpital Caroline, inaugurado en 1828 y bautizado en honor a Carolina de Borbón-Sicilia, esposa del Duque de Berry, es un ejemplo perfecto de arquitectura neoclásica, con cuatro pabellones distribuidos alrededor de un patio interior pensados para aislar a los enfermos de los convalecientes y del personal sanitario. Abierto por todos sus lados al viento, el pabellón de pacientes reflejaba el pensamiento higienista del siglo XIX, que atribuía al aire propiedades curativas capaces de arrastrar los miasmas infecciosos. El hospital funcionó hasta 1941, cuando se convirtió en depósito de municiones del ejército alemán, y fue en gran parte destruido durante los bombardeos aliados de agosto de 1944. Hoy las islas, a apenas veinte minutos en barco desde el Vieux-Port, son un destino apreciado por sus playas y senderos costeros.





