Bete Maryam: Frescos Primitivos y Relieves de la Virgen María
Considerada la más antigua y la predilecta del rey Lalibela entre las iglesias del Grupo Norte, Bete Maryam (Iglesia de Santa María) destaca por la fastuosa riqueza ornamental de su interior, con techos cubiertos de frescos de pigmentos naturales del siglo XII y una mística columna central permanentemente envuelta en tela.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
Considerada la más antigua y la predilecta del rey Lalibela entre las iglesias del Grupo Norte, Bete Maryam (Iglesia de Santa María) destaca por la fastuosa riqueza ornamental de su interior, con techos cubiertos de frescos de pigmentos naturales del siglo XII y una mística columna central permanentemente envuelta en tela.

- Ubicación
- Grupo Norte, adyacente a Bete Medhane Alem mediante túnel
- Consagración
- Dedicada a la Virgen María (Maryam), figura central de la devoción etíope
- Arte interior
- Frescos bíblicos originales, bajorrelieves de animales y cruces esvásticas y griegas
- Elemento místico
- La Columna de la Revelación (cubierta con lienzos bordados)
- Piscina bautismal
- Estanque excavado en el patio exterior para ritos de fertilidad femenina
La Iglesia Favorita del Santo Rey Lalibela
Los textos hagiográficos relatan que el propio Jesucristo supervisó la ornamentación de Bete Maryam mientras ángeles celestiales trabajaban codo a codo con los canteros durante las noches, duplicando los avances logrados por los hombres durante el día.
La Columna Central y los Secretos del Apocalipsis
En el centro de la nave se alza una columna de piedra envuelta en ricos lienzos de seda. Según la creencia popular, en su fuste están inscritos por mano divina el principio y el fin de los tiempos, así como el destino de la humanidad, por lo que nadie salvo el Patriarca puede descorrer sus velos sagrados.
Pórticos con Bajorrelieves y la Piscina de Fertilidad
Las tres entradas al templo lucen tímpanos labrados con águilas bicéfalas, estrellas de David y escenas de la Adoración de los Magos. En el patio perimetral se halla una poza excavada con agua verdosa donde las mujeres infértiles se sumergen con fe durante las festividades marianas para obtener bendición de maternidad.





