¿Por qué Nabeul es sinónimo de cerámica en Túnez?
Situada a poco más de diez kilómetros al norte de Hammamet, Nabeul (la antigua Neapolis romana) es una de las principales ciudades de Cap Bon y el principal centro alfarero de Túnez. Heredera de siglos de tradición artesanal, es célebre por sus numerosos talleres de cerámica policromada vidriada y su animado mercado semanal de los viernes.
Por Daniel
Situada a poco más de diez kilómetros al norte de Hammamet, Nabeul (la antigua Neapolis romana) es una de las principales ciudades de Cap Bon y el principal centro alfarero de Túnez.
Heredera de siglos de tradición artesanal, es célebre por sus numerosos talleres de cerámica policromada vidriada y su animado mercado semanal de los viernes.

- Ubicación
- A poco más de 10 km de Hammamet (en tren, louage o taxi)
- Mercado de los viernes
- Zoco semanal que reúne a vecinos y visitantes
- Especialidades
- Vajillas vidriadas, murales de azulejos (zelij), esteras de juncos y harissa
- Destilación de flores
- Famosa fiesta primaveral de destilación de agua de azahar y rosas
- Museo arqueológico
- Museo de Nabeul con materiales de Neapolis y de su fábrica romana de garum
La magia de los hornos de arcilla y Esmalte
En las calles dedicadas a la alfarería, los talleres exhiben una explosión de color: fuentes monumentales, jarrones calados, cuencos para cuscús y platos decorados a mano con motivos tradicionales de peces, espirales y flores.
El famoso zoco de los viernes
Los viernes por la mañana, Nabeul multiplica su efervescencia con la llegada de campesinos y comerciantes de toda la región.
En sus calles se venden animales, verduras recién recolectadas, telas bordadas, alfombras de lana y los característicos cestos de palma y esteras de junco que son el orgullo de los artesanos de la ciudad.
Cuna de la harissa tradicional y destilerías de azahar
Nabeul es famosa por su harissa, elaborada con pimientos rojos secados al sol en ristras colgadas de los balcones y molidos con ajo, cilantro y alcaravea. En primavera, la ciudad se embriaga con la destilación casera de pétalos de flor de naranjo amargo en alambiques de cobre.
De Neapolis a capital de la cerámica
El nombre antiguo de Nabeul, Neapolis, significa ciudad nueva en griego, y recuerda que la zona ha sido habitada desde hace mucho tiempo. Hubo aquí un asentamiento romano que se dedicaba, entre otras cosas, a la elaboración de salazones, y todavía se conservan restos arqueológicos en los alrededores.
La ciudad actual debe mucho a su larga relación con el comercio y la artesanía.
La tradición alfarera de la región se alimentó con aportes de distintas épocas. En los siglos posteriores a la reconquista cristiana de la península ibérica, muchas familias de origen andalusí se establecieron en el cabo Bon y trajeron consigo técnicas de trabajo del barro y del azulejo.
Esa mezcla explica que la cerámica local combine colores intensos y dibujos geométricos y vegetales.
Cómo se hace una pieza de cerámica
Si tienes ocasión, pide ver el proceso en un taller. El barro se amasa y se moldea en el torno o en moldes, se deja secar, se cuece en horno, se decora a mano y se vuelve a cocer con el esmalte.
Cada fase requiere paciencia, y el resultado depende mucho de la mano del artesano. Verlo es la mejor forma de valorar el trabajo que hay detrás de cada plato o cuenco.
Al comprar, fíjate en el acabado: el esmalte debe ser uniforme, el dibujo nítido y la base estable. Pregunta si la pieza es apta para el uso diario o solo decorativa, y plantéate cómo la transportarás, porque la cerámica es frágil.
Muchos talleres te la embalan con cuidado. Compara varios puestos antes de decidir y no te dejes llevar por la primera oferta.
El ambiente del mercado
El gran mercado semanal es una experiencia sensorial: colores, olores, voces y regateos. Hay productos de la huerta, especias, telas, cestería y objetos de uso cotidiano para los vecinos, además de recuerdos para los visitantes.
Si lo recorres temprano, el ambiente será más fresco y las calles estarán menos llenas. Ve con paciencia y con dinero suelto, y guarda tus pertenencias bien cerradas.
Aprovecha para probar productos de la zona, como el agua de azahar, que se obtiene de las flores del naranjo amargo, y las mezclas de especias que usa la cocina tunecina.
Pregunta siempre de dónde proceden los productos y cómo se utilizan; los vendedores suelen explicarlo con gusto. Es una buena oportunidad para llevarte un recuerdo comestible y ligero.
Cómo organizar la excursión
Nabeul está bien conectada con Hammamet y se visita sin dificultad en una jornada. Lo más práctico es salir temprano, dedicar la mañana al mercado y los talleres, y reservar la tarde para pasear por la ciudad o acercarte a la costa.
Consulta antes qué días funciona el mercado y qué talleres están abiertos, porque la actividad varía.
Con tiempo de sobra puedes continuar por el cabo Bon hacia Kelibia o Kerkouane, o visitar pueblos cercanos dedicados también a la cerámica. Si prefieres regresar a Hammamet, el paseo por la medina antigua es un buen final de jornada para compararlo todo con calma. Lleva siempre agua y una bolsa resistente para tus compras.





