Plaza Mohammed V de Casablanca: Arquitectura Mauresque

La Plaza Mohammed V es el gran centro cívico y administrativo de Casablanca, proyectado en la década de 1920 bajo la dirección del urbanista Henri Prost. Está rodeada por imponentes edificios civiles de estilo Mauresque (mezcla de Art Déco y tradición marroquí) y una fuente musical danzante.

Por Quique · Publicado el 11 de septiembre de 2026 · Verificado el 11 de septiembre de 2026

Edificios destacados
Palacio de Justicia, Wilaya (Ayuntamiento) y Banco Central
Estilo arquitectónico
Mauresque (fusión de Art Déco francés e historicismo marroquí)
Atracción central
Gran fuente danzante con espectáculos de luces y música
Ubicación
Centro de la Ville Nouvelle de Casablanca

La Plaza Mohammed V es el corazón monumental del urbanismo del siglo XX en Casablanca. Este espacio cívico ajardinado condensa la ambición metropolitana que transformó a la ciudad en la capital financiera de Marruecos.

Palacio de Justicia y edificios civiles de arquitectura Mauresque alrededor de la fuente central en la Plaza Mohammed V de Casablanca.
LPLT (CC BY-SA 3.0)

Los palacios cívicos del estilo Mauresque

Alrededor de la explanada se alzan las sedes institucionales más representativas de la ciudad. El Palacio de Justicia (Tribunal de Première Instance) luce un imponente portal de arcos de herradura y tejas verdes, mientras que el edificio de la Wilaya (sede de la prefectura) está coronado por un estilizado campanario cívico que alberga un reloj público visible desde varios bulevares.

La fuente danzante y el Gran Teatro

La plaza cuenta con una inmensa fuente que ofrece espectáculos de chorros de agua coreografiados al compás de composiciones musicales tradicionales y clásicas. En su flanco occidental se erige el vanguardista Gran Teatro de Casablanca (CasArts), diseñado por el arquitecto Christian de Portzamparc como el mayor teatro de África.

Punto de partida Art Déco: La plaza es el punto de inicio ideal para emprender una ruta a pie por el Bulevar de Mohammed V y la Rue Prince Moulay Abdellah admirando las fachadas de viviendas de los años treinta.