Monumento del León de Judá: Emblema Histórico en la Plaza de la Estación
Situado en la gran rotonda frente a la histórica estación de ferrocarril franco-etíope de Legehar, el Monumento del León de Judá es uno de los iconos patrióticos más célebres de Addis Abeba. Esculpido en bronce dorado sobre un pedestal de granito negro, simboliza el linaje de la dinastía salomónica etíope.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
Situado en la gran rotonda frente a la histórica estación de ferrocarril franco-etíope de Legehar, el Monumento del León de Judá es uno de los iconos patrióticos más célebres de Addis Abeba. Esculpido en bronce dorado sobre un pedestal de granito negro, simboliza el linaje de la dinastía salomónica etíope.

- Ubicación
- Plaza de la Estación de Legehar, final de Churchill Avenue
- Inauguración
- 1930 con motivo de la coronación del emperador Haile Selassie
- Episodio histórico
- Expoliado por tropas italianas en 1935 y devuelto por Italia en 1964
- Símbolo
- El León Conquistador de la Tribu de Judá, blasón del imperio
- Entorno
- Edificio de la antigua estación de trenes Addis Abeba–Yibuti
Símbolo Salomónico de la Monarquía Milenaria
El león rampante portando la cruz procesional etíope representa la legendaria filiación de los monarcas etíopes con la estirpe del rey Salomón de Jerusalén y la reina de Saba (Makeda), proclamada formalmente en el libro sagrado nacional, el Kebra Nagast.
El Expolio y la Hazaña de Zerai Deres
Tras la ocupación fascista de 1936, la estatua fue trasladada como botín de guerra a Roma. En 1938, el joven patriota eritreo-etíope Zerai Deres divisó el león en la Piazza dei Cinquecento y se arrodilló a rendirle honores, desenvainando su sable contra oficiales coloniales en una histórica protesta anticolonial.
La Estación de Ferrocarril de Legehar
A espaldas del monumento se alza la elegante terminal ferroviaria de Legehar, levantada por ingenieros franceses en la década de 1920 para el ferrocarril que conectaba la capital con el puerto de Yibuti en el mar Rojo, cuya arquitectura colonial y salones de espera conservan el aroma del siglo XX.





