Recorre palcos y camerinos del Teatro Solís de Montevideo

El Teatro Solís es el principal escenario lírico y dramático de Uruguay y uno de los coliseos culturales más antiguos de Sudamérica, inaugurado en 1856. Destaca por su acústica perfecta, su sala principal en forma de herradura y sus visitas guiadas que recorren palcos y camerinos.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Solis Theatre in Montevideo, Uruguay. Built in 1856. en montevideo
Jimmy Baikovicius derivative work: MrPanyGoff, Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)

Cuna de las Artes escénicas en el cono sur

Emplazado a escasos pasos de la Plaza Independencia, el Teatro Solís es el monumento cultural por excelencia de Montevideo. Diseñado por el arquitecto italiano Carlo Zucchi e inaugurado en 1856, su imponente fachada de columnas corintias se inspiró en el afamado Teatro Carlo Felice de Génova.

A lo largo de más de un siglo y medio de historia, por sus tablas han actuado gigantes del arte universal como Enrico Caruso, Sarah Bernhardt y Arthur Rubinstein.

Recorridos guiados por el Coliseo

Las visitas guiadas del Teatro Solís ofrecen una inmersión apasionante en la arquitectura teatral decimonónica. El recorrido incluye la Sala Principal con su fastuoso plafón pintado por Carlos María Herrera y Pío Collivadino, el foyer y la Sala Zavala Muniz.

Recomendación cultural: Consulta en la web oficial las condiciones de acceso a las visitas guiadas. Para vivir la acústica en su esplendor, consulta la cartelera de la Comedia Nacional y la Orquesta Filarmónica de Montevideo durante la temporada.

Cómo llegar y combinar tu visita

El teatro se encuentra en el arranque de la Ciudad Vieja. Tras la visita, se puede caminar 5 minutos hacia la calle Sarandí o acercarse al histórico Mercado del Puerto para saborear una auténtica parrillada uruguaya a la leña.

El nombre y los orígenes del teatro

El teatro lleva el nombre de Juan Díaz de Solís, el navegante español que llegó al estuario del Río de la Plata a comienzos del siglo XVI. Es una elección simbólica: el edificio quiso asociar la cultura de la joven república con el origen mismo de la historia rioplatense.

Su apertura, a mediados del siglo XIX, ocurrió en una ciudad que todavía estaba definiendo su identidad, y desde el principio el Solís fue más que una sala: fue un lugar de encuentro social.

Durante décadas, las funciones de ópera, zarzuela y teatro hablado eran una ocasión para mostrarse tanto como para escuchar. La gente de la ciudad acudía vestida con sus mejores ropas, y los palcos funcionaban como pequeños salones donde se tejían relaciones.

Ese carácter ceremonial se ha ido relajando, pero la sala conserva la sensación de lugar solemne y a la vez acogedor.

Una restauración que devolvió su brillo

A finales del siglo XX el teatro inició una profunda restauración que se prolongó varios años y lo dejó en las condiciones en que se ve hoy.

La intervención modernizó la tramoya y las instalaciones sin renunciar al carácter histórico del edificio, de modo que la sala conserva su aspecto tradicional mientras el escenario cumple con las exigencias de las producciones actuales.

Esa mezcla de pasado y presente es uno de sus mayores atractivos. En las visitas guiadas puedes ver el foyer, los pasillos que rodean la sala y, con suerte, el escenario desde cerca.

Fíjate en la forma de herradura de la platea y los palcos, pensada para que el público se vea entre sí y escuche con claridad, algo típico de los teatros de ópera europeos del siglo XIX.

Teatro vivo: elencos y programación

El Solís es sede de agrupaciones muy importantes de la escena uruguaya, como la Comedia Nacional y la Orquesta Filarmónica de Montevideo. Su programación incluye teatro, danza, música sinfónica, ópera y espectáculos de tango y de música popular.

Si puedes, asiste a una función: ver el teatro lleno, con las luces bajando y el telón abriéndose, es una experiencia distinta a la de recorrerlo vacío.

Consulta la cartelera en la web oficial antes de tu viaje, porque algunas funciones agotan localidades con antelación. Si no coincide ninguna función con tus fechas, la visita guiada es una buena alternativa.

Lleva calzado cómodo, ya que el recorrido incluye escaleras y pasillos, y reserva un rato para leer los carteles y programas históricos que se exhiben en algunos sectores.

Un paseo que empieza en la puerta

El teatro está en el límite de la Ciudad Vieja, así que es fácil convertir la visita en un recorrido más amplio. A pocos pasos tienes la Plaza Independencia, la peatonal Sarandí y las calles del casco antiguo, con galerías, librerías de viejo y cafés.

Si te gusta la arquitectura, observa el contraste entre la fachada neoclásica del teatro y los edificios de otros estilos que lo rodean.

Para saber más