Una cúpula de hierro y vidrio cubre la Galería Vittorio Emanuele II
La Galería Vittorio Emanuele II, construida entre 1865 y 1877 por Giuseppe Mengoni, es uno de los centros comerciales cubiertos más antiguos del mundo, con una cúpula de hierro y vidrio de 47 metros. El mosaico del toro en su piso central es famoso por la tradición de girar tres veces sobre el talón para atraer buena suerte. Acceso libre.
Por Florencia · Publicado el 7 de septiembre de 2026
A metros del Duomo, la Galería Vittorio Emanuele II fue, en su momento, un símbolo deliberado de la unidad nacional italiana recién lograda: uno de los centros comerciales cubiertos más antiguos del mundo, construido entre 1865 y 1877 por el arquitecto Giuseppe Mengoni.
Una cúpula de hierro y vidrio pionera
Su planta en cruz, con dos brazos perpendiculares que se cruzan bajo una cúpula octogonal de unos 47 metros de altura, combinó una estructura de hierro con grandes cubiertas de vidrio, inspirada en los pasajes comerciales parisinos pero con un estilo neorrenacentista propio, cargado de estucos, mosaicos y frescos.

El mosaico del toro y la tragedia de Mengoni
En el centro del piso, un mosaico representa un toro, escudo de Turín, junto a los símbolos de Roma (loba), Florencia (lirio) y Milán (cruz roja): la tradición local sostiene que girar tres veces sobre el talón apoyado en los genitales del animal trae buena suerte, un ritual que miles de visitantes repiten cada día.
El propio Giuseppe Mengoni no llegó a ver terminada su obra: murió en 1877 tras caer desde un andamiaje, antes de que se completara el arco de entrada, un episodio trágico que todavía se recuerda en cada visita guiada por la galería.
- Ubicación
- Entre la Piazza del Duomo y la Piazza della Scala
- Construcción
- 1865-1877, por Giuseppe Mengoni
- Altura de la cúpula
- Unos 47 metros
- Curiosidad
- El mosaico del toro, símbolo de buena suerte
Por qué se llama así
La galería lleva el nombre del primer rey de la Italia unificada, Víctor Manuel II.
El proyecto se concibió en pleno entusiasmo por la unidad nacional y se pensó como una gran sala de estar para la ciudad, un lugar donde la burguesía pudiera pasear, comprar y encontrarse al abrigo de la lluvia.
De hecho, a los milaneses les gusta llamarla il salotto, el salón de Milán, apodo que refleja bien su papel social.
El arco de entrada, que da a la plaza del Duomo, funciona como un arco de triunfo. Sobre él, una inscripción dedica la obra al soberano.
Esa solemnidad contrasta con la vida cotidiana que ocurre debajo, donde se cruzan turistas, oficinistas y familias, y confirma que el espacio sigue cumpliendo la función para la que se concibió: ser un punto de encuentro.
Recorrido por la galería
La planta en forma de cruz tiene un brazo largo que une la plaza del Duomo con la de la Scala y otro más corto que conecta con otras calles.
En el cruce se abre la cúpula octogonal, rodeada por lunetos con frescos que representan cuatro continentes: Europa, Asia, África y América. Mirar hacia arriba es obligatorio, porque la altura de las fachadas y la luz que entra por el vidrio son lo más llamativo del lugar.
A lo largo del pasaje se suceden fachadas de varios pisos, con balcones, columnas y esculturas, y en la planta baja escaparates de tiendas históricas y cafeterías con mesas bajo los soportales.
Pasear sin prisa permite descubrir detalles en los mosaicos del suelo, que forman dibujos geométricos y escudos, y notar cómo cambia el ambiente entre la mañana tranquila y las horas de más afluencia.
Los escudos del suelo
Bajo la cúpula, cuatro mosaicos con los emblemas de las ciudades mencionadas rodean el centro. Además del famoso toro, que corresponde a Turín, aparecen los símbolos de Milán, Roma y Florencia, ciudades que representaban distintas etapas de la historia reciente del país.
Son detalles decorativos, pero su elección tiene un contenido político claro, ligado a la idea de construir una identidad italiana común.
Con el paso del tiempo, el toro se ha desgastado tanto por el uso que el mosaico se ha restaurado en diversas ocasiones.
La tradición dice que girar sobre el talón trae suerte, pero en la práctica es una costumbre que genera pequeñas colas, así que si quieres probarlo ten paciencia y respeta el turno de los demás.
Consejos para la visita
La galería está abierta al paso durante todo el día, aunque cada comercio tiene sus propios horarios. Si quieres verla con menos gente, madruga o acércate al caer la tarde, cuando la luz artificial le da un aire más teatral.
No te pierdas la salida hacia la plaza de la Scala, donde verás el famoso teatro de ópera.
Combinarla con una visita a la catedral resulta natural, porque están pegadas. Después puedes seguir hacia el barrio de Brera, a pocos minutos a pie, para completar una mañana de centro histórico con arquitectura, arte y paseo.
¿Por qué gira la gente sobre el mosaico del toro?
Por una tradición popular que sostiene que girar tres veces sobre el talón apoyado en los genitales del toro, símbolo de Turín, trae buena suerte: el mosaico original está visiblemente desgastado por el ritual.
¿Qué le pasó al arquitecto de la Galería?
Giuseppe Mengoni murió en 1877 al caer desde un andamiaje, antes de que se completara el arco de entrada, sin llegar a ver terminada su obra.
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