Hiroshima, la ciudad que renació de la bomba a orillas del mar de Seto
Hiroshima es una ciudad del oeste de Japón, a orillas del mar interior de Seto, conocida en todo el mundo por el bombardeo atómico de 1945 y por su renacimiento como ciudad de la paz. Merece la visita por el Parque Conmemorativo de la Paz, la Cúpula de la Bomba Atómica, su okonomiyaki y la cercana isla de Miyajima.
Por Enrique P. · Publicado el 30 de septiembre de 2026
Hiroshima, una ciudad que eligió mirar hacia delante
Hiroshima es uno de esos lugares cuyo nombre todo el mundo conoce antes de viajar. La mañana del 6 de agosto de 1945 fue la primera ciudad del mundo atacada con una bomba atómica, y esa historia está presente en cada visita.
Pero quien llega esperando una ciudad triste se lleva una sorpresa: Hiroshima es hoy una ciudad moderna, verde y amable, atravesada por ríos, con avenidas anchas, tranvías y una vida cotidiana muy tranquila.
La visita combina dos experiencias muy distintas. Por un lado, el Parque Conmemorativo de la Paz y su museo, un recorrido que conmueve y que ayuda a entender lo que supuso la guerra nuclear para las personas que la vivieron.
Por otro, una ciudad que disfruta de la comida, del béisbol y de la vida junto al agua, con un okonomiyaki propio del que sus vecinos están muy orgullosos y con una de las islas más bellas de Japón a muy poca distancia.
Esa isla es Miyajima, cuyo nombre oficial es Itsukushima, famosa por el gran torii que parece flotar sobre el mar cuando sube la marea.
Juntas, Hiroshima y Miyajima suman dos lugares declarados patrimonio mundial y son una parada casi obligada en cualquier ruta por Japón que vaya más allá del eje entre Tokio, Kioto y Osaka. El tren bala hace que llegar sea sencillo desde casi cualquier punto del país.
Historia e identidad de Hiroshima
Hiroshima nació como ciudad a finales del siglo XVI, cuando el señor feudal Mori Terumoto decidió levantar un castillo en el delta del río Ota, en 1589. El nombre significa algo así como isla ancha, en referencia a las islas que forma el río al desembocar en el mar.
Durante el periodo Edo la ciudad fue la sede del clan Asano, que la gobernó durante más de dos siglos y dejó, entre otras cosas, el jardín Shukkeien. Hiroshima creció como ciudad castillo y centro comercial de la región.
A partir de la era Meiji, a finales del siglo XIX, Hiroshima adquirió un papel militar muy importante. Su puerto de Ujina fue punto de salida de tropas hacia el continente, y durante la guerra con China de 1894 y 1895 el cuartel general imperial llegó a trasladarse aquí.
Esa condición de ciudad militar e industrial es una de las razones por las que fue elegida como objetivo en 1945, cuando todavía no había sufrido grandes bombardeos convencionales.
La bomba estalló sobre el centro de la ciudad y destruyó casi todo en un radio de varios kilómetros.
Decenas de miles de personas murieron en el momento, y se calcula que a finales de 1945 las víctimas rondaban las 140.000, a las que se sumaron después muchas más por los efectos de la radiación.
Los supervivientes, conocidos como hibakusha, han sido durante décadas la voz de la ciudad en la defensa del desarme nuclear, y su testimonio es parte central del museo.
En 1949 una ley nacional declaró a Hiroshima ciudad conmemorativa de la paz, y la reconstrucción se planificó alrededor de esa idea. El arquitecto Kenzo Tange diseñó el parque y el museo en el lugar donde estaba el barrio más castigado.
Hoy Hiroshima es una ciudad de más de un millón de habitantes, sede de grandes empresas como Mazda, con un equipo de béisbol, los Carp, que despierta auténtica pasión, y con una identidad muy ligada al mensaje de paz que el alcalde renueva cada 6 de agosto.
Zonas y barrios de Hiroshima
El centro de Hiroshima es compacto y se recorre con facilidad a pie o en tranvía. La ciudad se extiende sobre las islas del delta, de modo que cruzarás puentes a menudo.
Para organizarte, basta con conocer unas pocas zonas: el entorno del Parque de la Paz, el centro comercial alrededor de Hondori y Hatchobori, la zona del castillo, los alrededores de la estación y, fuera de la ciudad, la isla de Miyajima.
El Parque de la Paz y Hondori
El Parque Conmemorativo de la Paz ocupa el extremo norte de una de las islas del delta, entre dos brazos del río. Justo al este empieza Hondori, una larga galería comercial cubierta, y a su alrededor el barrio de Kamiyacho, con tiendas, grandes almacenes y restaurantes.
Es la zona más práctica para el visitante, porque reúne los lugares más importantes, la mejor oferta gastronómica y las paradas principales del tranvía.
Hatchobori y Nagarekawa
Un poco más al este, Hatchobori es otro núcleo comercial con grandes almacenes y oficinas. Al sur de esta zona se encuentra Nagarekawa, el barrio de ocio nocturno de la ciudad, con bares pequeños, izakaya y locales de karaoke.
Es animado por la noche y tranquilo durante el día, y como en otras zonas de ocio japonesas conviene ignorar a quienes invitan a entrar en locales desde la calle.
El castillo, Shukkeien y la estación
Al norte del centro se levanta el castillo de Hiroshima, rodeado de un foso y un parque, y a pocos minutos hacia el este está el jardín Shukkeien. Más al este queda la estación de Hiroshima, donde para el tren bala.
Su entorno se ha renovado mucho en los últimos años y tiene numerosos hoteles y restaurantes, aunque le falta el ambiente de las calles del centro. Desde allí, los tranvías llevan al Parque de la Paz en poco tiempo.
Miyajima y la costa
La isla de Miyajima está al suroeste de la ciudad, frente a la localidad costera de Miyajimaguchi, desde donde salen los transbordadores. Aunque se visita sobre todo como excursión, tiene alojamientos tradicionales y pasar una noche allí permite verla sin las multitudes del día.
Entre la ciudad y la isla se extiende la bahía de Hiroshima, salpicada de islas y de las balsas donde se crían las famosas ostras de la región.
Cómo llegar a Hiroshima y moverse por la ciudad
La forma más habitual de llegar es el tren bala. Hiroshima está en la línea que une Osaka con Fukuoka, continuación de la que viene desde Tokio. Desde Shin-Osaka se tarda en torno a hora y media en los trenes más rápidos, y desde Tokio unas cuatro horas.
Desde Hakata, en la isla de Kyushu, el viaje dura alrededor de una hora. También hay autobuses de largo recorrido, más lentos, que conectan con muchas ciudades del país.
El aeropuerto de Hiroshima está bastante alejado del centro, hacia el este, y se conecta con la ciudad mediante autobuses. Recibe sobre todo vuelos nacionales y algunos internacionales de países vecinos.
Para quienes llegan desde fuera de Japón, lo más común es aterrizar en Tokio o en Osaka y continuar en tren. Conviene consultar horarios y precios de los autobuses del aeropuerto en la web oficial del operador.
Dentro de la ciudad, el tranvía es el medio de transporte estrella. Hiroshima tiene una de las redes de tranvía más extensas de Japón, y algunos de los vehículos que sobrevivieron a la bomba siguen circulando, algo que emociona a muchos visitantes.
Las líneas unen la estación con el Parque de la Paz, Hondori, Hatchobori y el puerto, y una de ellas llega hasta Miyajimaguchi. También hay autobuses urbanos y un autobús turístico circular que pasa por los principales lugares.
Para ir a Miyajima puedes tomar el tren de JR o el tranvía hasta Miyajimaguchi y cruzar después en transbordador, un trayecto corto con buenas vistas del torii. El ferry de JR está incluido en el pase de tren de Japón.
Otra opción es el barco turístico que sale desde las inmediaciones del Parque de la Paz y llega directamente a la isla. Una tarjeta de transporte recargable te servirá en trenes y en la mayoría de tranvías y autobuses.
Qué ver en Hiroshima: los lugares clave
La mayoría de los lugares de interés de Hiroshima se concentran en el centro y en Miyajima. Conviene dedicar tiempo, sin prisas, al Parque de la Paz y a su museo, y reservar al menos medio día para la isla. Estos son los lugares que no deberías perderte.
Cúpula de la Bomba Atómica
Es el edificio más conocido de la ciudad y un símbolo mundial. Se trataba del Pabellón de Promoción Industrial de la Prefectura, obra del arquitecto checo Jan Letzel, inaugurado en 1915.
La bomba estalló casi encima y, aunque todos los que estaban dentro murieron, parte de la estructura quedó en pie. Tras un largo debate se decidió conservar las ruinas tal como quedaron, y en 1996 fueron declaradas patrimonio mundial. Se contempla desde el exterior, junto al río Motoyasu, y de noche está iluminada.
Parque Conmemorativo de la Paz
Diseñado por Kenzo Tange, el parque ocupa el lugar donde estaba Nakajima, uno de los barrios más animados de la ciudad antes de 1945. Está alineado de forma que, desde el museo, la vista atraviesa el cenotafio y la Llama de la Paz hasta la Cúpula.
Por todo el recinto hay monumentos dedicados a distintos grupos de víctimas, entre ellos las víctimas coreanas, además de la campana de la paz, que los visitantes pueden hacer sonar, y un túmulo que guarda cenizas de personas no identificadas.
Cenotafio y Llama de la Paz
El cenotafio tiene forma de arco, inspirada en las antiguas figuras de casas de arcilla, y bajo él se guarda el registro con los nombres de las víctimas de la bomba, que se actualiza cada año.
Frente a él arde la Llama de la Paz, encendida con la intención de que siga ardiendo hasta que desaparezcan todas las armas nucleares del mundo. Es el lugar donde se celebra la ceremonia conmemorativa de cada 6 de agosto y uno de los puntos más solemnes del parque.
Museo Memorial de la Paz
Es la visita más importante y también la más dura.
El museo explica la historia de la ciudad, el desarrollo de la bomba y lo que ocurrió aquel día, pero sobre todo cuenta historias personales a través de objetos: ropa, relojes detenidos, triciclos y cartas de víctimas, muchas de ellas niños. Hay audioguías y textos en varios idiomas.
Conviene reservarle al menos un par de horas, evitar ir con prisas y consultar horarios y precios en su web oficial, porque suele haber colas en temporada alta.
Monumento a la Paz de los Niños
Este monumento recuerda a los niños que murieron por la bomba y está ligado a la historia de Sadako Sasaki, una niña que enfermó de leucemia años después y que doblaba grullas de papel con la esperanza de curarse.
Hoy escolares de todo el mundo envían miles de guirnaldas de grullas de colores, que se exponen en vitrinas junto al monumento. Es uno de los rincones más emotivos del parque y una buena forma de entender el mensaje que la ciudad quiere transmitir.
Salón Nacional en Memoria de las Víctimas
Muy cerca del cenotafio, este espacio en gran parte subterráneo está dedicado al recuerdo de las víctimas. Su sala principal muestra en las paredes un panorama de la ciudad destruida, formado con tantas piezas como personas murieron hasta finales de 1945.
Además guarda fotografías y testimonios de los fallecidos. Es un lugar de silencio y recogimiento, menos concurrido que el museo, que completa la visita al parque.
Castillo de Hiroshima
Conocido también como el castillo de la carpa, fue destruido por la bomba, y la torre que se ve hoy es una reconstrucción de 1958.
En su interior hay un museo sobre la historia de la ciudad y la cultura de los samuráis, y desde lo alto hay vistas del centro. El recinto, con su foso y sus murallas, es agradable para pasear, y en primavera se llena de cerezos en flor. En su interior se conservan además algunos árboles que sobrevivieron a la explosión.
Jardín Shukkeien
Fue creado en el siglo XVII para el señor del clan Asano y su nombre alude a la idea de reunir paisajes en miniatura. Un estanque central con islas, puentes y pequeños pabellones de té se rodea de caminos que ofrecen vistas cambiantes a cada paso.
El jardín quedó muy dañado en 1945 y se restauró después. Es una pausa tranquila y bonita en cualquier época, especialmente con los cerezos en primavera y los arces en otoño.
Torre Orizuru
Junto a la Cúpula de la Bomba Atómica hay un edificio moderno con un mirador en la azotea desde el que se ve el Parque de la Paz desde arriba, con la ciudad y las montañas alrededor.
La vista ayuda a entender la geografía del delta y la escala de la destrucción. Los visitantes pueden doblar grullas de papel y dejarlas caer en una pared de cristal. Conviene consultar horarios y precios en su web oficial.
Templo Mitaki-dera
En las colinas del noroeste de la ciudad, este templo budista se esconde en un bosque con cascadas, estatuas cubiertas de musgo y una pagoda de color bermellón. Es mucho menos conocido que los lugares del centro y por eso suele estar muy tranquilo.
Resulta especialmente bonito en otoño, cuando cambian de color las hojas. Se llega en tren local y un paseo cuesta arriba, y es una buena escapada de la ciudad sin salir de ella.
Santuario Itsukushima y el gran torii de Miyajima
El santuario de Itsukushima, patrimonio mundial, se construyó sobre pilotes en una ensenada, de manera que con la marea alta parece flotar sobre el agua. Su forma actual se debe en gran parte a Taira no Kiyomori, que lo amplió en el siglo XII.
Frente a él se alza el gran torii, la puerta de madera pintada de rojo que se ha convertido en una de las imágenes más famosas de Japón. Con marea baja se puede caminar hasta su base; conviene consultar la tabla de mareas antes de ir.
Monte Misen
Es la montaña sagrada de Miyajima y ofrece una de las mejores vistas del mar interior de Seto, con decenas de islas. Se puede subir a pie por varios senderos o en teleférico hasta cerca de la cima, desde donde queda todavía un tramo de caminata.
En la cumbre hay pequeños templos y, según la tradición, una llama encendida por el monje Kukai hace más de mil años que se ha mantenido viva desde entonces. Lleva calzado cómodo y agua.
Otros rincones de Miyajima
La isla tiene mucho más que el santuario. El templo Daisho-in, a los pies del monte Misen, es uno de los más interesantes de la zona, con escaleras flanqueadas por ruedas de oración, cientos de pequeñas estatuas y una cueva iluminada con farolillos.
Junto al santuario están el gran salón de madera de Senjokaku y una pagoda de cinco pisos. El parque de Momijidani es precioso en otoño, y la calle comercial de Omotesando está llena de puestos de dulces y comida.
Gastronomía típica de Hiroshima
El plato más famoso de Hiroshima es su okonomiyaki, que se diferencia del de Osaka en que no se mezcla: se cocina por capas sobre la plancha, con una fina crepe de base, mucha col, carne de cerdo, fideos de trigo o de soba, un huevo y la salsa por encima.
El resultado es más alto y contundente. En el centro hay edificios y callejones enteros llenos de pequeñas barras donde se prepara delante del cliente, y probarlo es casi parte obligada de la visita.
La bahía de Hiroshima es la mayor productora de ostras de Japón, y se comen de mil maneras: crudas, a la parrilla, rebozadas o en arroz. La temporada principal va del otoño al final del invierno, aunque en los puestos de Miyajima se sirven a menudo durante todo el año.
En la isla también es típico el anago meshi, arroz cubierto con congrio a la parrilla, y los momiji manju, pastelitos con forma de hoja de arce rellenos de pasta de judía dulce u otros sabores.
La ciudad tiene además sus propias versiones de los fideos. El tsukemen de Hiroshima se sirve frío, con una salsa picante para mojar, y en los últimos años se ha popularizado una versión local de los fideos tantanmen sin caldo.
La región de Setouchi es conocida por sus limones, que aparecen en dulces, bebidas y aliños, y cerca de la ciudad está Saijo, uno de los grandes pueblos productores de sake del país. Algunas cosas que no deberías perderte:
Okonomiyaki al estilo de Hiroshima, con fideos y por capas.
Ostras de la bahía, a la parrilla o rebozadas.
Anago meshi en Miyajima o en Miyajimaguchi.
Momiji manju recién hechos en la calle comercial de Miyajima.
Tsukemen picante de Hiroshima.
Sake de la zona de Saijo y dulces con limón de Setouchi.
Cuándo ir a Hiroshima
La primavera, sobre todo abril y mayo, es una de las mejores épocas. Los cerezos florecen alrededor del Parque de la Paz, el castillo y Shukkeien, y el clima es suave para caminar.
El otoño, de octubre a noviembre, es igual de agradable, con cielos despejados y los arces rojos del valle de Momijidani en Miyajima. En ambas temporadas conviene reservar con tiempo, porque son las más visitadas.
El clima de la región del mar interior de Seto es relativamente suave y con menos lluvia que otras zonas de Japón, pero el verano es caluroso y húmedo. La temporada de lluvias va de junio a mediados de julio, y a finales del verano pueden llegar tifones.
El 6 de agosto la ciudad celebra la ceremonia conmemorativa de la paz y, al caer la tarde, miles de farolillos flotan sobre el río frente a la Cúpula. Es un momento muy especial, pero también de mucha afluencia y de gran respeto.
El invierno es fresco pero raramente extremo en la ciudad, y es la mejor época para las ostras. Además hay menos visitantes, algo que se agradece en Miyajima.
Como en todo Japón, conviene evitar si puedes el Año Nuevo, la Semana Dorada de finales de abril y principios de mayo, y el Obon de mediados de agosto, cuando los trenes y los alojamientos se llenan de viajeros nacionales.
Dónde alojarse en Hiroshima por zonas
La mejor zona para la mayoría de los viajeros es el centro, entre el Parque de la Paz, Hondori y Hatchobori. Podrás ir andando al parque, al castillo y a Shukkeien, tendrás la mejor oferta de restaurantes a mano y el tranvía te llevará a la estación o hacia Miyajima.
Si quieres salir por la noche, la cercanía a Nagarekawa es una ventaja; si prefieres tranquilidad, elige calles un poco más alejadas de esa zona.
Los alrededores de la estación de Hiroshima son la opción más cómoda si llegas tarde o te vas temprano en tren bala, o si piensas hacer excursiones en tren a otras ciudades. Hay muchos hoteles y buenas conexiones, aunque tendrás que tomar el tranvía para ir al centro.
Es una elección muy práctica para estancias cortas o si usas Hiroshima como base para recorrer la región.
Dormir en Miyajima es una experiencia diferente. Cuando se marcha el último transbordador de la tarde, la isla recupera la calma y se puede pasear junto al santuario iluminado, ver el torii al atardecer y, a primera hora, recorrer la isla prácticamente en soledad.
Los alojamientos suelen ser ryokan tradicionales, con cena incluida, y la oferta es limitada, así que conviene reservar con antelación.
Itinerarios por Hiroshima
Hiroshima en un día
Si solo tienes un día, empieza temprano en el Parque de la Paz: la Cúpula, el Monumento a la Paz de los Niños, el cenotafio y el Museo Memorial de la Paz ocuparán toda la mañana.
Come un okonomiyaki en el centro y, después, toma el tranvía o el tren hasta Miyajimaguchi para cruzar a la isla. Dedica la tarde al santuario de Itsukushima, el torii y la calle comercial, y si puedes, quédate hasta el atardecer antes de volver a la ciudad.
Hiroshima en dos días
Con dos días puedes separar las dos grandes visitas. El primer día, dedícalo con calma al Parque de la Paz, el museo y el salón en memoria de las víctimas, y por la tarde visita el castillo y el jardín Shukkeien.
Termina con una cena en el centro y un paseo por Nagarekawa. El segundo día resérvalo entero para Miyajima: el santuario, el templo Daisho-in, la subida al monte Misen y el parque de Momijidani, con tiempo para probar las ostras y los momiji manju.
Hiroshima en tres días
El tercer día permite salir de la ciudad. Puedes visitar el puente Kintaikyo en Iwakuni, acercarte al puerto de Kure y sus museos navales, pasear por el pueblo de sake de Saijo o dedicar el día a Onomichi y sus templos en la ladera.
Otra opción es dormir la segunda noche en Miyajima y, al día siguiente, recorrer la isla temprano, sin gente, antes de volver a Hiroshima para ver el Mitaki-dera o la torre Orizuru.
Excursiones desde Hiroshima
Hiroshima está en el centro de una región llena de rincones interesantes que se visitan bien en el día. Algunos están a un corto trayecto en tren; otros requieren combinar tren y barco. Estas son algunas de las opciones más recomendables.
Iwakuni y el puente Kintaikyo
Ya en la prefectura vecina de Yamaguchi, Iwakuni es famosa por el Kintaikyo, un puente de madera con cinco arcos encadenados sobre el río Nishiki, construido originalmente en el siglo XVII y reconstruido varias veces desde entonces.
Al otro lado del puente hay un parque con un pequeño castillo en lo alto de la colina, al que se sube en teleférico. Se combina bien con Miyajima en el mismo día si sales temprano.
Kure y Onomichi
Kure, al sureste de Hiroshima, fue una de las grandes bases navales de Japón y conserva un museo dedicado a su historia naval y a la construcción de barcos, además de un submarino que se puede visitar por dentro.
Onomichi, más al este, es un pueblo de cuestas, templos y callejones con vistas al estrecho, y el punto de partida de la Shimanami Kaido, una ruta ciclista espectacular que cruza varias islas por puentes hasta la isla de Shikoku.
Okunoshima, Takehara y Saijo
Okunoshima es una pequeña isla famosa por los conejos que viven en libertad por todas partes, aunque tiene también una historia oscura, ya que durante la guerra funcionó en ella una fábrica secreta de gas tóxico, recordada en un pequeño museo.
Cerca está Takehara, con un barrio histórico de casas de comerciantes muy bien conservado. Saijo, en la ciudad de Higashihiroshima, reúne varias destilerías de sake con sus características chimeneas de ladrillo, y muchas se pueden visitar.
Hacia el este: Okayama, Himeji y Osaka
Si sigues tu viaje en tren bala hacia el este, puedes parar en Okayama para ver el jardín Korakuen y en la cercana Kurashiki, con su canal y sus antiguos almacenes.
Más adelante queda el castillo de Himeji, uno de los mejor conservados de Japón, y después Osaka, desde donde es fácil llegar a Kioto y Nara. Muchas rutas por Japón encadenan estas paradas en pocos días.
Consejos prácticos y de seguridad
Hiroshima es una ciudad tranquila, también de noche.
Los principales cuidados tienen que ver con el calor en verano, las caminatas por Miyajima y los ciervos de la isla, que son salvajes y pueden morder o tirar de bolsas y mapas si huelen comida; no está permitido alimentarlos.
Desde 2023 Miyajima cobra una pequeña tasa a los visitantes, que normalmente se paga al comprar el billete del transbordador.
La visita al Parque de la Paz merece una actitud respetuosa. Es un lugar de memoria, así que conviene hablar en voz baja cerca de los monumentos, no subirse a ellos ni hacer fotos frívolas, y seguir las indicaciones del museo sobre dónde se puede fotografiar.
Si viajas con niños, ten en cuenta que algunas partes de la exposición son muy duras; muchas familias preparan la visita antes explicándoles lo que van a ver.
Consulta la tabla de mareas de Miyajima para ver el torii con el agua alta y también caminar hasta él con la marea baja.
Lleva una tarjeta de transporte recargable para trenes, tranvías y autobuses.
Reserva el alojamiento con antelación en primavera, otoño y alrededor del 6 de agosto.
Si subes al monte Misen, lleva agua y calzado cómodo, y fíjate en la hora del último teleférico.
En temporada de tifones, revisa los avisos y el estado de trenes y transbordadores.
Preguntas frecuentes sobre Hiroshima
¿Cuántos días hacen falta para ver Hiroshima?
Con un día se pueden ver el Parque de la Paz y Miyajima, pero a un ritmo muy intenso. Lo ideal son dos días: uno para la ciudad y otro para la isla. Si quieres hacer excursiones a Iwakuni, Kure u Onomichi, o dormir en Miyajima, cuenta con un tercero.
¿Qué conviene saber para visitar Hiroshima hoy en día?
Sí. La radiación residual de la bomba desapareció en un plazo breve tras la explosión, y la ciudad fue reconstruida y habitada desde entonces. Hoy viven en ella más de un millón de personas con total normalidad, y es una de las ciudades más tranquilas de Japón para el visitante.
¿Cómo se va de Hiroshima a Miyajima?
Hay que llegar hasta Miyajimaguchi en tren de JR o en tranvía y cruzar en transbordador, un trayecto corto. El ferry de JR está incluido en el pase de tren de Japón.
También hay barcos turísticos que salen desde las inmediaciones del Parque de la Paz y llegan directamente a la isla.
¿En qué se diferencia el okonomiyaki de Hiroshima del de Osaka?
En Osaka los ingredientes se mezclan con la masa antes de cocinarlos. En Hiroshima se colocan por capas sobre una crepe fina, con mucha col y una base de fideos, y se termina con un huevo y salsa. El resultado es más alto y con los sabores más separados.
¿Se puede visitar Hiroshima desde Osaka o Kioto en el día?
Sí. En tren bala se llega desde Shin-Osaka en torno a hora y media, y desde Kioto en algo más.
Se pueden ver el Parque de la Paz y Miyajima en una jornada larga, aunque si tu viaje lo permite es mucho mejor pasar al menos una noche en la ciudad.
¿Se puede entrar en la Cúpula de la Bomba Atómica?
No. La Cúpula se conserva como ruina y se contempla desde el exterior, rodeada por una valla. Para entender su historia y la de la ciudad, la visita clave es el Museo Memorial de la Paz, a pocos minutos a pie al otro lado del parque.




