Casas gremiales reflejadas en el Lys, entre Graslei y Korenlei

Graslei y Korenlei son los dos muelles que se miran a ambos lados del río Lys, en el centro de Gante. Fueron el puerto del grano desde el siglo XI. En Graslei se alinean casas gremiales como la de los Barqueros Libres, de 1531, y el Spijker, con una fachada escalonada del siglo XIII. El paseo es libre.

Por · Publicado el 14 de septiembre de 2026

La mejor forma de entender Graslei y Korenlei es empezar por el puente de Sint-Michielsbrug y volverse hacia el sur. Verás, a un lado, una hilera de fachadas de piedra con frontones escalonados; al otro, la orilla de Korenlei, algo más sobria, con hoteles y terrazas.

Hoy es un lugar para sentarse con una cerveza. Pero durante siglos fue un puerto de trabajo, y casi todo lo que ves tiene que ver con una sola mercancía: el grano. Conviene saberlo, porque cada casa de Graslei cuenta una parte de esa historia.

Ubicación
Graslei y Korenlei, 9000 Gante, a ambos lados del río Lys
Función histórica
Puerto interior y mercado del grano, desde el siglo XI
Acceso
Paseo público, sin entrada ni horario
Tiempo de visita
30 a 45 minutos de paseo; más si te sientas o navegas
Mejor momento
Mañana temprano o al atardecer
Protección
Paisaje cultural e histórico (1952) y paisaje urbano protegido (1994)
Paseo en barco
Salen de los muelles; consulta duración y salidas con el operador

Un puerto desde el siglo XI

Graslei es uno de los lugares más antiguos de Gante. La oficina de turismo de la ciudad precisa que aquí atracan barcos desde el siglo XI, y que fue el puerto interior de la ciudad durante siglos.

Casas gremiales de los muelles de Graslei y Korenlei reflejadas en el río Lys, en Gante.
Fred Romero from Paris, France (CC BY 2.0)

La clave era el privilegio del grano. Gante tenía el derecho de «estapel» sobre el trigo que bajaba desde el norte de Francia: todo cargamento pasaba por sus muelles, donde se descargaba, se medía y se comerciaba. Ese monopolio explica por qué los gremios de barqueros y de medidores de grano levantaron aquí sus sedes.

El conjunto sufrió modificaciones en los siglos XVIII y XIX y, según Wikipedia, se restauró a fondo antes de la Exposición Universal de 1913, que se celebró en Gante. El entorno tiene la protección de paisaje cultural e histórico desde 1952 y de paisaje urbano protegido desde 1994.

Casa por casa, de sur a norte

Las fachadas de Graslei están numeradas y tienen nombre. Según la Wikipedia en neerlandés, estas son algunas de las más reconocibles:

  • Núm. 9, el Primer Korenmetershuis (casa de los medidores de grano), construida en 1435 en estilo renacentista flamenco.

  • Núm. 10, el Spijker o almacén de grano, con un frontón escalonado que la fuente fecha hacia 1200.

  • Núm. 11, la pequeña Tolhuisje o casa de aduanas, levantada en 1682.

  • Núm. 12, el Segundo Korenmetershuis, de 1698, de estilo barroco.

  • Núm. 14, el Gildehuis de los Barqueros Libres, de 1531, en gótico, con una fachada llena de detalles.

Hay discrepancias entre fuentes sobre algunas fechas, así que tómalas como orientativas. La del Spijker, por ejemplo, la web municipal solo dice que está en pie «desde el siglo XIII»; la Wikipedia habla de 1200. Lo que se puede afirmar es que las fachadas conservan elementos medievales mezclados con reformas posteriores.

Cerca de los edificios gremiales aparece también el Oud Postgebouw, la antigua oficina de correos, construida entre 1898 y 1909. Es un buen contraste: un edificio de principios del siglo XX, al lado de las piedras medievales, que recuerda que el muelle ha seguido siendo un lugar de actividad.

Cómo se medía y se guardaba el grano

Los nombres de las casas no son decorativos. Según la web municipal, en el Cooremetershuys, la casa del medidor, un funcionario examinaba y medía el cereal que se comerciaba; hoy es una tienda de accesorios. Mirar los edificios con esa idea en la cabeza cambia el paseo: cada puerta tuvo una función en una cadena de trabajo.

El Spijker, el almacén, guardaba el grano. Su frontón escalonado es lo más fácil de reconocer desde el otro lado del agua. Hoy aloja restaurantes y cervecerías, de modo que puedes entrar a comer justo donde, hace siglos, se apilaban los sacos.

El gremio de los Barqueros Libres, que ocupaba la casa más rica en detalles, agrupaba a los patrones de las barcas que movían la mercancía por el Lys. La fachada de 1531 recuerda la importancia económica de ese oficio, y la restauración visible hoy es fruto de varias intervenciones, incluida la anterior a 1913.

La otra orilla: Korenlei

Korenlei está enfrente, en la margen izquierda del Lys. Según el sitio Gent Geprent, es una de las partes más antiguas de la ciudad: desde el siglo XI sirvió de embarcadero para mercancías, sobre todo el grano que llegaba del Artois.

Hoy hay hoteles, restaurantes y casas privadas. La oficina de turismo destaca un detalle en la fachada renovada del Marriott: dos cisnes dorados que nadan en direcciones opuestas, que remiten a la casa «De Swaene», del siglo XVI. Los cisnes simbolizan, según la web, a las mujeres y las bebidas.

Para fotografiar Graslei, el sitio más práctico es precisamente Korenlei, porque las fachadas quedan de frente y con el agua delante. En cambio, para ver Korenlei hay que mirar desde Graslei o desde el puente. Cruza al menos una vez y compara.

Pasear, comer y navegar

No hay entrada ni horario: es una calle junto al agua. Lo que sí tiene horario es la luz. Por la mañana temprano, las fachadas quedan casi sin gente; al atardecer, las terrazas se llenan, y quienes buscan fotos se reúnen sobre todo en el puente.

La oficina de turismo menciona varias cervecerías-restaurante en los edificios históricos, algunas en el propio Spijker, y comida para llevar que se puede comer en el borde del muelle. Si te sientas en una terraza con vistas, espera pagar más que en una calle secundaria.

Los paseos en barco salen de los muelles históricos, junto a Graslei, y recorren los canales del centro. La duración, los precios y las salidas dependen de cada operador y de la temporada, así que consúltalos en el propio embarcadero o en la oficina de turismo.

Qué ver cerca

A pocos pasos están la catedral de San Bavón, con el Cordero Místico de los Van Eyck, el campanario y el ayuntamiento. El castillo de los Condes (Gravensteen) y la zona de Patershol quedan a pocos minutos a pie. La plaza de Korenmarkt, junto a Graslei, es el punto de enlace entre unas y otras.

Una ruta sencilla consiste en pasear por Korenlei de ida y por Graslei de vuelta, cruzar el puente de Sint-Michielsbrug para ver el conjunto de lejos y seguir hacia la catedral. Todo se hace llano y sin escaleras, con adoquines que cansan los pies más de lo que parece.

Consejos antes de ir

  • Calzado cómodo: el suelo es de adoquín y, tras la lluvia, resbala.

  • Si vas en coche, ten en cuenta que Graslei está dentro de la zona de bajas emisiones de la ciudad, según la web municipal.

  • Mejor a primera hora o con luz baja; a mediodía el sol aplana las fachadas.

  • Combina el paseo con una comida o una cerveza en una terraza, pero mira la carta antes de sentarte.

Si te quedas más días en Gante, puedes seguir por San Nicolás, la torre de gótico escaldiano en el perfil de Gante, Patershol, el barrio de curtidores convertido en mesa de Gante o En barco por el Lys y el Lieve, con el centro de Gante desde el agua.

¿Cuál es la diferencia entre Graslei y Korenlei?

Son dos muelles enfrentados a ambos lados del Lys. Graslei, en la margen derecha, concentra las casas gremiales numeradas, como la de los Barqueros Libres. Korenlei, en la izquierda, ofrece hoteles y restaurantes, y tiene la mejor vista hacia las fachadas de Graslei.

¿Se paga por visitar los muelles?

No. Son calles públicas junto al agua, sin entrada ni horario. Lo que sí tiene coste son los paseos en barco, las terrazas y los restaurantes. Compara precios antes de elegir terraza, porque las del borde del agua suelen ser más caras.

¿Cuándo se ve mejor el conjunto?

A primera hora hay menos gente y se ven mejor las fachadas; al atardecer hay luz baja, pero más público. El punto de vista más usado es el puente de Sint-Michielsbrug, desde donde se encuadra el conjunto de ambos muelles.

¿Cuánto tiempo hace falta?

Entre 30 y 45 minutos bastan para recorrer ambos muelles a pie y cruzar el puente. Si añades un paseo en barco o una comida en una terraza, cuenta con una hora y media o más.

Fuentes