Barcas azules y la pesca fenicia del pulpo en el puerto de Houmt Souk
Situado a escasos minutos a pie al norte de la Medina histórica y dominado por el Fuerte Borj El Kebir, el Puerto Pesquero de Houmt Souk es el centro marítimo tradicional de Djerba. Célebre por sus barcas de madera pintadas en tonos azules y blancos, conserva la ancestral técnica de pesca de pulpos mediante ánforas de cerámica sumergidas.
Por Daniel
Situado a escasos minutos a pie al norte de la Medina histórica y dominado por el Fuerte Borj El Kebir, el Puerto Pesquero de Houmt Souk es el centro marítimo tradicional de Djerba.
Célebre por sus barcas de madera pintadas en tonos azules y blancos, conserva la ancestral técnica de pesca de pulpos mediante ánforas de cerámica sumergidas.

- Ubicación
- Extremo norte de Houmt Souk, conectado por el paseo marítimo
- Técnica milenaria
- Pesca con 'gargoulettes' (ánforas de barro donde se refugian los pulpos)
- Restaurantes de muelle
- Chiringuitos populares donde eligen y asan el pescado recién descargado
- Excursiones turísticas
- Salidas diarias en barco hacia la lengua de arena de Ras Rmel (Isla de los Flamencos)
El arte ancestral de las ánforas de barro
Caminar por los muelles permite observar cientos de ánforas de arcilla (gargoulettes) fabricadas en Guellala y atadas en largas cuerdas que los pescadores sumergen en el lecho marino sin cebo alguno.
Los pulpos buscan cobijo natural en su interior oscuro durante la noche, permitiendo su captura viva y limpia al izar las líneas al amanecer.
Llegada de barcas y lonja matutina
A primera hora de la mañana el muelle se convierte en un hervidero de marineros desembarcando doradas, salmonetes, lubinas, calamares y esponjas naturales recolectadas en el golfo de Gabes. La actividad diaria refleja la íntima y milenaria relación del pueblo djerbiano con el mar.
Travesía a la isla de los flamencos (Ras Rmel)
Desde el muelle de madera zarpan embarcaciones tradicionales hacia la península salvaje de Ras Rmel, una lengua desértica de arena blanca donde en los meses fríos se ven flamencos rosas en sus rutas migratorias entre Europa y África.
Historia del puerto y del fuerte
Houmt Souk significa, aproximadamente, el barrio del mercado, y su nombre resume bien su papel histórico: ha sido durante siglos el principal centro comercial de Djerba.
El puerto fue la puerta por la que llegaban y salían mercancías, pescado, cerámica de Guellala y tejidos de lana, y por la que la isla se relacionaba con el resto del Mediterráneo.
Esa vocación marinera explica por qué la ciudad creció mirando al mar y por qué el puerto sigue siendo uno de sus lugares con más vida.
Muy cerca de los muelles se alza el Fuerte Borj El Kebir, una fortaleza levantada en época medieval y reforzada en siglos posteriores, que vigilaba el acceso a la costa norte de la isla.
En el siglo XVI, Djerba fue escenario de los enfrentamientos entre el Imperio otomano y la Monarquía Hispánica por el control del Mediterráneo, y en 1560 la batalla de Djerba terminó con la derrota de la flota cristiana y el asedio de la guarnición refugiada en el fuerte. Un monumento cercano recuerda aquel episodio.
Hoy el fuerte y el puerto forman un conjunto que se recorre bien a pie. Pasear desde los muros de la fortaleza hasta los muelles permite entender cómo la defensa, el comercio y la pesca han dado forma a esta parte de la ciudad a lo largo de los siglos.
Las técnicas de pesca tradicionales
Además de las ánforas para el pulpo, en Djerba se ha practicado durante generaciones la pesca fija, un sistema que aprovecha las aguas poco profundas y las mareas del golfo de Gabes.
Los pescadores colocan en el fondo barreras hechas con palmas o materiales ligeros que guían a los peces hacia una especie de nasa o trampa, de donde se recogen después.
Es una técnica muy adaptada a esta costa, de fondos suaves y someros, y forma parte del paisaje marino de la isla.
En el puerto verás también redes extendidas al sol, nasas apiladas y pescadores reparando aparejos en los muelles. Durante mucho tiempo, la recolección de esponjas naturales fue otra actividad importante en el golfo de Gabes, y en los mercados de la ciudad todavía se venden.
Si te interesa este mundo, observar el trabajo cotidiano en los muelles cuenta más que cualquier explicación, y muchos pescadores responden con gusto a una pregunta hecha con respeto.
Qué mirar en el puerto
Las barcas de madera son las grandes protagonistas. Fíjate en sus colores, en los nombres pintados en el casco y en los detalles decorativos que cada familia elige para su embarcación; algunas llevan símbolos de protección, como la mano de Fátima o el pez, muy presentes en la cultura tunecina.
Junto a ellas se amarran los barcos turísticos, algunos decorados como antiguos navíos piratas, que hacen excursiones por la costa.
Las barcas pesqueras de madera y sus decoraciones
Las cuerdas con ánforas de barro para la pesca del pulpo
Las redes y nasas que los pescadores reparan en los muelles
La silueta del Fuerte Borj El Kebir junto al mar
La llegada de las barcas con la pesca a primera hora
Si después de ver el puerto quieres seguir el rastro del pescado, acércate al mercado de la medina. En el mercado de pescado de Houmt Souk se ha mantenido la costumbre de la subasta, en la que un pregonero va anunciando los lotes y los compradores pujan en voz alta.
Presenciarla, aunque sea unos minutos, es una de las escenas más auténticas que ofrece la ciudad.
Consejos para la visita
La mejor hora para el puerto es la mañana temprano, cuando regresan las barcas y hay más movimiento en los muelles. A media mañana la actividad pesquera disminuye, aunque el lugar sigue siendo agradable para pasear.
El atardecer es otro buen momento, sobre todo si combinas la visita con el fuerte y te quedas a cenar en uno de los restaurantes cercanos, donde es habitual elegir el pescado fresco antes de que lo cocinen.
Ten en cuenta que el puerto es un lugar de trabajo: camina con cuidado entre cabos y aparejos y pide permiso antes de fotografiar a los pescadores de cerca.
Si te interesa la excursión en barco a Ras Rmel, compara varias ofertas en el propio muelle o en tu alojamiento, pregunta qué incluye y confirma la duración y el precio antes de embarcar.
Los horarios del fuerte y de las excursiones cambian según la temporada, así que conviene consultarlos antes de ir.
Para la visita completa, puerto y fuerte incluidos, calcula unas dos horas. Lleva calzado cómodo y protección solar, porque buena parte del recorrido es al aire libre y junto al agua el sol se nota con fuerza.
Qué ver cerca
El puerto está a un paso de la medina de Houmt Souk, con sus zocos cubiertos, sus funduks, antiguas posadas de comerciantes, sus mezquitas y sus pequeñas plazas llenas de cafés.
Es el complemento natural del paseo: después de los muelles, perderse por las calles blancas del centro permite ver la otra cara de la vida comercial de la ciudad.
A unos kilómetros al sur se encuentra Erriadh, con la Sinagoga de la Ghriba y los murales de Djerbahood, y más lejos, en el extremo meridional de la isla, la aldea alfarera de Guellala, de donde proceden muchas de las ánforas que verás en el puerto.
Visitar ambos lugares en días sucesivos ayuda a completar el retrato de la relación de Djerba con el mar y con la tierra.





