Fondouks convertidos en talleres en la medina blanca de Houmt Souk

Principal núcleo urbano y capital administrativa de la isla, Houmt Souk ('el barrio del mercado') es una encantadora medina peatonal que cautiva por sus casas encaladas adornadas con enredaderas de flores, sus plazas arboladas con cafés al aire libre y sus singulares fondouks (antiguas posadas de caravanas comerciales) reconvertidos en talleres artesanales y hoteles boutique.

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Callejuelas peatonales encaladas y tiendas de artesanía en el centro de Houmt Souk.
Philippe HECKEL from France (CC BY 2.0)
Ubicación
Costa norte de la isla de Djerba
Mercados principales
Lunes y jueves (días de gran zoco semanal con campesinos y ganaderos)
Subasta de pescado
Espectacular venta tradicional matinal de pescado fresco colgado en sartas
Artesanías típicas
Sombreros de paja djerbianos, alfombras de lana y joyería de plata filigranada
Transporte
Fácilmente accesible en taxi o autobús desde la zona hotelera

Los fondouks: huella de las caravanas del desierto

La fisonomía de Houmt Souk está marcada por los fondouks o caravasares construidos en siglos pasados para hospedar a los mercaderes que cruzaban el Sáhara y el Mediterráneo.

Estos edificios se articulan en torno a un espacioso patio central para los animales y carros, rodeado de galerías donde dormían los comerciantes.

Zocos especializados y la Subasta de pescado

Recorrer la Rue Habib Bourguiba y sus callejones adyacentes permite adentrarse en los gremios tradicionales: el zoco de los joyeros judíos, famosos por su maestría en la filigrana de plata; las tiendas de esteras y cestería de esparto; y la lonja central, donde el pregonero subasta enérgicamente los pescados ensartados en cadenas a la voz del mejor postor.

Gastronomía en las plazas encaladas

Las plazas del centro son el corazón social de la ciudad. En sus terrazas bajo sombrillas es costumbre almorzar pescado del día a la brasa, un sabroso brik con huevo y atún, o el auténtico cuscús djerbiano cocinado al vapor con verduras y carne de cordero.

Historia de la ciudad del mercado

Houmt Souk creció alrededor de su función comercial, como indica su propio nombre. Durante siglos, Djerba no tuvo una gran ciudad amurallada como otras localidades tunecinas: la población vivía dispersa en los menzels, explotaciones familiares rodeadas de huertos y olivos repartidas por toda la isla.

El mercado del norte, junto al puerto y bajo la protección del fuerte, se convirtió en el lugar de encuentro donde campesinos, pescadores, artesanos y mercaderes llegados por mar intercambiaban sus productos.

Esa doble vocación, rural y marítima, marcó la mezcla de comunidades que dio carácter a la ciudad.

Bereberes de tradición ibadí, una rama del islam muy minoritaria que en Djerba conserva una presencia histórica, convivían con población árabe sunní, con mercaderes de distintos puertos y con una comunidad judía muy antigua asentada en los barrios cercanos.

Esa diversidad se refleja todavía en la variedad de mezquitas, en la artesanía y en la cocina.

En 2023, la UNESCO inscribió en la Lista del Patrimonio Mundial un conjunto de lugares de Djerba que ilustran su modelo de poblamiento insular, con sus mezquitas, menzels y redes de caminos. Houmt Souk es el mejor punto de partida para entender ese paisaje cultural tan singular.

Mezquitas y edificios que no te puedes perder

Entre las callejuelas destacan varias mezquitas de líneas sencillas y muros encalados, muy diferentes de las grandes mezquitas de la península.

La mezquita de los Turcos, con su alminar de inspiración otomana, recuerda la etapa en que la isla formó parte del ámbito de Estambul, mientras que la mezquita de los Extranjeros, con sus cúpulas, se asocia a la población llegada de fuera.

Su acceso suele estar reservado a los musulmanes, pero el exterior ya merece una parada.

Muy cerca se encuentra la zawiya de Sidi Brahim, un conjunto religioso con el mausoleo de un santo venerado en la isla, reconocible por sus cúpulas blancas.

Y en otra antigua zawiya funciona el Museo de Artes y Tradiciones Populares, una visita muy recomendable para ver trajes de boda, joyas, cerámica y objetos de la vida doméstica djerbí, y para entender mejor lo que después verás en los zocos.

Un paseo por la medina

La medina de Houmt Souk es pequeña y se recorre a pie sin dificultad.

Una buena forma de organizar el paseo es empezar por la zona del fuerte y el puerto a primera hora, cuando llegan las barcas, y después adentrarse en el entramado de callejones cubiertos donde se agrupan los comercios.

Las tiendas de tejidos, alfombras y cerámica conviven con pequeños talleres, panaderías y cafés frecuentados casi solo por vecinos.

Fíjate en los detalles arquitectónicos: las puertas de madera claveteadas pintadas de azul, los arcos de herradura, los dinteles con motivos protectores y las fachadas cubiertas de buganvillas. Muchos fondouks restaurados permiten asomarse al patio interior, donde se aprecia la estructura original de galerías y habitaciones.

Si una puerta está abierta y hay un cartel de taller o tienda, normalmente puedes entrar a mirar.

  • Mañana temprano: puerto y subasta de pescado.

  • Media mañana: zocos cubiertos y fondouks.

  • Mediodía: almuerzo en una de las plazas.

  • Tarde: museo, mezquitas y paseo hasta el fuerte con la luz del atardecer.

Curiosidades de Houmt Souk

Los sombreros de paja de ala ancha que verás en los puestos no son un simple recuerdo turístico: forman parte del atuendo tradicional de la isla, y las mujeres djerbíes los han usado durante generaciones sobre su velo para protegerse del sol en el campo.

Otra seña de identidad local es la alfarería, cuyo gran centro está en Guellala, en el sur, pero cuyas piezas llenan las tiendas de la capital.

A pocos kilómetros de la medina se encuentra Hara Kbira, el gran barrio judío tradicional de la isla.

Junto con Erriadh, al sur, forma parte de la historia de una comunidad que lleva siglos en Djerba y cuya presencia explica, por ejemplo, la tradición de los joyeros y orfebres en los zocos de Houmt Souk.

Consejos para la visita

Regatear es parte de la experiencia en los zocos, pero conviene hacerlo con buen humor y sin prisa; tómate tu tiempo para comparar antes de comprar. Los días de mercado semanal la ciudad está mucho más animada, aunque también más concurrida.

Viste de forma respetuosa, sobre todo si vas a acercarte a las mezquitas, y pide permiso antes de fotografiar a los vendedores. Las horas centrales del verano son muy calurosas, así que reserva el paseo por los callejones para la mañana o el final de la tarde.

Qué ver cerca

Desde Houmt Souk es fácil llegar a Erriadh, con sus murales de arte urbano y la Sinagoga de la Ghriba, en un trayecto corto hacia el sur. Más allá, el pueblo de Guellala permite conocer los talleres de cerámica.

Hacia el este, Midoun y la zona turística de la costa ofrecen playas largas y un mercado semanal muy animado, mientras que el fuerte Borj El Kebir, junto al puerto, completa la visita a la propia capital.

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