Témpanos negros bajo el Tronador, el gigante del Nahuel Huapi
El Cerro Tronador es un imponente volcán geológicamente inactivo de casi 3.500 metros de altitud, la cumbre más alta del Parque Nacional Nahuel Huapi. Alberga varios glaciares, entre los que destaca el Ventisquero Negro, un glaciar de hielo pardusco que desprende témpanos en una laguna.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

El coloso glaciar de la Patagonia norte
El Monte Tronador domina el horizonte andino con su manto perpetuo de hielo y nieve. Sus lenguas glaciares descargan agua de deshielo hacia distintas cuencas, a ambos lados de la cordillera.
A medida que los bloques de hielo se desprenden de los ventisqueros superiores y caen al abismo, el eco de los impactos resuena en todo el valle como truenos lejanos, otorgándole su nombre legendario.
La excursión de día completo al Tronador es una de las mayores experiencias de alta montaña en Bariloche y en todo el sur de Argentina.
El Enigma geológico del Ventisquero Negro
El Ventisquero Negro cautiva por su singular apariencia: a diferencia de los glaciares blancos tradicionales, este cuerpo de hielo adquiere un color marrón oscuro y negruzco debido a la inmensa cantidad de sedimentos, arenas volcánicas y rocas arrastradas durante su avance por el lecho montañoso.
En su frente se ha formado una laguna proglacial donde flotan témpanos de hielo sucio que contrastan con los témpanos cristalinos de su interior.
Cascada Los Alerces y Garganta del Diablo
Desde Pampa Linda parten senderos hacia la Garganta del Diablo, un monumental circo rocoso con cascadas de deshielo que caen al vacío, y hacia el refugio Otto Meiling para montañistas. En la ruta de regreso se suele visitar la imponente Cascada Los Alerces.
Puedes complementar tu viaje con la mágica Ruta de los Siete Lagos o la visita a Colonia Suiza.
Horarios estrictos de tránsito vehicular:
El camino de ripio consolidado desde Los Rápidos hasta Pampa Linda tiene horarios únicos de subida y bajada por motivos de seguridad en ruta angosta; conviene consultar los horarios antes de ir.
Un volcán compartido entre dos países
El Tronador se alza justo sobre el límite entre Argentina y Chile, y su cumbre no es una sola sino un conjunto de picos. Los montañistas distinguen el Pico Argentino, el Pico Chileno y el Pico Internacional, que es el más alto y por donde pasa la frontera.
Se trata de un antiguo volcán muy erosionado, cuya actividad terminó hace muchísimo tiempo; lo que hoy se ve es una gran mole cubierta de hielo que alimenta ríos a ambos lados de la cordillera.
La montaña fue durante mucho tiempo un objetivo codiciado por los andinistas de la región. Las primeras expediciones a sus cumbres se organizaron en la primera mitad del siglo XX, y el Club Andino Bariloche tuvo un papel central en la exploración de sus rutas.
El refugio que lleva el nombre de Otto Meiling, uno de esos pioneros, se ubica entre glaciares y sigue siendo el punto de partida de muchas ascensiones, además de un destino de trekking exigente para quienes no buscan la cumbre.
El camino hacia Pampa Linda
Buena parte del encanto de esta excursión está en el trayecto. Desde Bariloche la ruta se dirige hacia el sur y bordea el lago Gutiérrez y luego el lago Mascardi, cuyas aguas tienen un tono verde turquesa por los sedimentos finos que arrastran los ríos de origen glaciar.
Más adelante el camino deja el asfalto y se interna en el valle del río Manso, rodeado de bosques de coihues y cipreses, con el Tronador apareciendo poco a poco entre los árboles.
Pampa Linda es una amplia planicie al pie de la montaña donde se concentran los servicios de la zona: una seccional de guardaparques del Parque Nacional Nahuel Huapi, un área de acampe y alojamiento de montaña.
Desde allí parten varios senderos, y es el lugar indicado para informarte sobre el estado de los caminos y registrar tu salida si vas a hacer alguna caminata larga. En días despejados, la vista de las paredes de hielo del Tronador desde la pampa ya justifica el viaje.
Cómo se formó el Ventisquero Negro
El Ventisquero Negro es un caso llamativo de lo que los glaciólogos llaman glaciar regenerado. El hielo no baja de forma continua desde la cumbre, sino que se desprende en avalanchas desde los glaciares altos del Tronador, cae por los acantilados y se acumula abajo, en el fondo del valle.
En esa caída arrastra rocas, arena y polvo volcánico, que se mezclan con el hielo y le dan el color oscuro que lo hace tan distinto de los glaciares blancos.
Como la mayoría de los glaciares de los Andes patagónicos, el Ventisquero Negro ha retrocedido de forma visible en las últimas décadas. Quienes lo visitaron hace años suelen notar que la laguna de su frente es hoy más amplia y que el hielo está más lejos del mirador.
Ver este cambio con tus propios ojos ayuda a entender el impacto del calentamiento global en la cordillera, y es uno de los temas que los guardaparques y guías suelen explicar durante la visita.
Curiosidades del Tronador
El nombre viene del estruendo que producen los bloques de hielo al desprenderse y caer por las paredes de la montaña.
Las aguas de sus glaciares alimentan ríos que desembocan en el océano Pacífico, del lado chileno, y en otras cuencas del lado argentino.
El río Manso, que nace en esta zona, es muy conocido por las travesías de rafting que se organizan en su curso.
Otra curiosidad es la sensación de escala. Desde Pampa Linda o desde el mirador del Ventisquero Negro las cascadas que caen de las paredes parecen hilos finos, pero en realidad son saltos de agua considerables.
En los días de calor, cuando el deshielo se acelera, es habitual escuchar los estruendos varias veces en pocas horas, aunque los desprendimientos más grandes rara vez se ven, porque ocurren en zonas altas y alejadas.
Consejos para la excursión al Tronador
La excursión ocupa un día entero y conviene salir temprano desde Bariloche.
El acceso a Pampa Linda funciona con un sistema de horarios de subida y bajada por turnos, porque el camino es angosto y de ripio; antes de salir consulta los horarios vigentes con Parques Nacionales, ya que pueden cambiar según la temporada.
La mejor época para ir es entre fines de la primavera y el otoño, cuando el camino está habilitado y los senderos están despejados de nieve.
Lleva ropa en capas, impermeable, calzado cómodo para caminar sobre piedras y comida para el día, porque los servicios en la zona son limitados. Recuerda que estás dentro de un parque nacional: no se debe hacer fuego fuera de los lugares permitidos y la basura vuelve contigo.
En el regreso, si el tiempo alcanza, una parada en la costa del lago Mascardi es la manera ideal de cerrar la jornada antes de volver a la ciudad.
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