Veliko Tarnovo cuelga sus casas sobre los meandros del Yantra
Veliko Tarnovo, la gloriosa capital medieval del Segundo Imperio Búlgaro entre 1185 y 1393, es una de las ciudades más escénicas de Europa: sus casas tradicionales cuelgan sobre los meandros profundos del río Yantra frente a las colosales murallas de la fortaleza de Tsarevets. Dos días completos permiten descubrir sus bastiones imperiales, los gremios de artesanos de Samovodska Charshiya y las mansiones de piedra del vecino pueblo de Arbanasi.
Por Florencia · Publicado el 14 de septiembre de 2026
- Población
- Unos 60.000 habitantes (centro universitario e histórico de Bulgaria central)
- Título histórico
- Ciudad de los Zares y 'Tercera Roma' de la cristiandad eslava
- Accidente geográfico
- Meandros encajados del río Yantra y las colinas de Tsarevets, Trapezitsa y Momina Krepost
- Monumento estandarte
- Fortaleza Real de Tsarevets y Patriarcado Ortodoxo
- Estancia óptima
- 2 días completos (incluyendo Arbanasi y cañón de Emen)

Historia: la 'reina de las Ciudades' del Segundo Imperio Búlgaro
Pocas ciudades en Europa poseen una dramaturgia geográfica tan apabullante como Veliko Tarnovo. Asentada en un anfiteatro natural esculpido por los sinuosos meandros del río Yantra, la urbe se derrama en cascada por farallones verticales de roca caliza, donde las casas de madera blanca y aleros voladizos del Renacimiento Nacional parecen desafiar las leyes de la gravedad sostenidas sobre vigas de roble y muros de contención milenarios.
En el año 1185, los nobles búlgaros Asen y Pedro encabezaron en la Iglesia de San Demetrio de esta ciudad el levantamiento armado contra la dominación bizantina, proclamando la restauración del estado búlgaro y convirtiendo a Tarnovgrad ('la Ciudad de Tarnovo') en la capital del Segundo Imperio Búlgaro.
Durante dos siglos dorados (1185-1393), la corte de monarcas como el zar Kaloyan y el zar Iván Asen II transformó la ciudad en el centro político, militar y teológico más poderoso del sureste europeo, rivalizando en pompa y producción artística con la mismísima Constantinopla hasta ser reverenciada en las crónicas balcánicas como la 'Tercera Roma'.
La colina fortificada de Tsarevets albergaba el opulento Palacio Real, protegido por murallas de hasta 3,6 metros de grosor, y la sede del Patriarca Autónomo Búlgaro en su cumbre.
La colina contigua de Trapezitsa acogía las residencias fortificadas de los boyardos (la alta nobleza feudal) con una veintena de iglesias privadas decoradas con frescos de estilo bizantino.
En la hondonada fluvial florecía el barrio mercantil franco y judío, donde navegaban barcazas con seda, especias y pergaminos iluminados por la influyente Escuela Literaria de Tarnovo de San Eutimio.
En el verano de 1393, tras un heroico asedio de tres meses liderado por el patriarca Eutimio, las tropas otomanas de Beyazid I asaltaron e incendiaron las fortalezas imperiales.
Durante los casi cinco siglos de ocupación posterior, Tarnovo mantuvo encendida la llama de la identidad nacional con sucesivas insurrecciones armadas y un florecimiento gremial prodigioso en el siglo XIX.
Con la Liberación de 1878, la ciudad recuperó su dignidad histórica siendo elegida como sede de la Primera Gran Asamblea Nacional, donde en 1879 los próceres de la patria redactaron y promulgaron la democrática Constitución de Tarnovo, base fundacional del estado búlgaro moderno.
El trazado urbano que hoy fascina a los visitantes es el resultado directo de esa topografía vertical agreste: la mítica calle General Gurko discurre en paralelo a la pared rocosa, ofreciendo una hilera ininterrumpida de casonas decimonónicas cuyos cimientos de piedra caliza nacen directamente de la peña viva mientras sus balcones volados de madera miran hacia el profundo abismo del meandro fluvial.
En este entorno suspendido entre el cielo y el agua, cada portalada de roble con aldabones forjados a mano y cada parra trepadora cuentan historias de familias de mercaderes que comerciaban con Venecia, Viena y Leipzig.
La colina de Tsarevets conserva además la leyenda de la Torre de Balduino en su extremo meridional, donde según las crónicas medievales estuvo prisionero Balduino IX de Flandes, emperador latino de Constantinopla, tras ser capturado por las tropas del zar Kaloyan en la célebre batalla de Adrianópolis de 1205.
Este episodio consolidó para siempre el prestigio militar del Segundo Imperio Búlgaro como la potencia que frenó en seco la expansión de los caballeros cruzados en territorio balcánico.

Conectividad y logística: cómo llegar a Veliko Tarnovo y moverse
Ubicada estratégicamente en el corazón geográfico del norte de Bulgaria, Veliko Tarnovo es una parada ineludible en el corredor que une Sofía con el Mar Negro o Rumanía.
Llegada en autobús interurbano (opción más rápida)
El autobús es el medio de transporte más veloz y frecuente. Desde la Estación Central de Autobuses de Sofía, compañías como Biomet y Union Ivkoni ofrecen salidas casi cada hora.
El trayecto por la autopista Hemus y la carretera nacional I-4 dura 3 horas y 15 minutos. Desde Varna, los autobuses tardan 3 horas y 30 minutos.
Ruta / Origen | Medio de transporte | Duración media |
|---|---|---|
Sofía – Veliko Tarnovo | Autobús interurbano expreso | 3 h 15 min |
Varna – Veliko Tarnovo | Autobús interurbano | 3 h 30 min |
Plovdiv – Veliko Tarnovo | Minibús cruzando puerto Shipka | 3 h 45 min |
Estación Gorna Oryahovitsa – VT | Minibús urbano Línea 10 / Taxi | 15 min |
Llegada en ferrocarril (BDZ)
La Estación de Tren de Veliko Tarnovo se encuentra en el fondo del valle junto al río Yantra. Sin embargo, el principal nudo ferroviario del norte de Bulgaria es la estación de Gorna Oryahovitsa (a unos 10 km al norte).
Los trenes expresos desde Sofía, Bucarest o Varna paran en Gorna Oryahovitsa, desde donde minibuses urbanos y taxis conectan con el centro de Veliko Tarnovo en menos de 15 minutos.
Movilidad interna en la ciudad
El centro histórico, la calle Samovodska Charshiya y la calle Gurko son eminentemente peatonales y requieren caminar por calzadas adoquinadas y escalinatas de piedra.
Para subir a la Fortaleza de Tsarevets o descender al barrio de Asenova, varias líneas de autobús urbano recorren la arteria principal (calle Stefan Stambolov).

Qué ver en Veliko Tarnovo: 10 atracciones principales
Estas son las diez atracciones más destacadas de la capital medieval de los zares, con cómo llegar, precios y algo de historia.
1. Fortaleza de Tsarevets
La Fortaleza de Tsarevets es el baluarte medieval más célebre de Bulgaria.
Conectada a la ciudad por un puente de piedra estrecho sobre el abismo del Yantra, la colina fortificada conserva más de 400 viviendas medievales cimentadas, 22 iglesias, el complejo del Palacio Real de los zares Asen y la Torre de Balduino en su vértice sur.
Coronando la cima se erige la Iglesia Patriarcal de la Santa Ascensión de Dios, decorada en su interior con llamativos murales modernistas de 1985 de Teofan Sokerov.
2. Samovodska Charshiya: la calle de los artesanos
La Samovodska Charshiya es el corazón comercial y artesanal de la ciudad desde la segunda mitad del siglo XIX. En esta sinuosa calle adoquinada, los campesinos del pueblo vecino de Samovódene vendían sus hortalizas y cereales.
Hoy en día, sus talleres tradicionales en activo mantienen vivos los oficios ancestrales búlgaros: maestros forjadores, alfareros, tallistas en madera, orfebres de filigrana de plata y reposteros de dulce tradicional (lokum y pastelería en horno de arena caliente).
3. Fortaleza de Trapezitsa
Ubicada en la colina gemela frente a Tsarevets, la Fortaleza de Trapezitsa albergaba las mansiones fortificadas de la aristocracia feudal del Segundo Imperio Búlgaro.
Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz los muros defensivos norte y sur y casi una veintena de iglesias boyardas medievales cubiertas de ladrillo decorativo vidriado. Para salvar el escarpado desnivel, un moderno funicular panorámico asciende por la ladera rocosa desde la ribera del río.

4. Iglesia y Monasterio de los Santos Cuarenta Mártires
Erigida en 1230 por orden del gran zar Iván Asen II para conmemorar su aplastante victoria en la batalla de Klokotnitsa sobre el déspota de Epiro, la Iglesia de los Santos Cuarenta Mártires es un panteón real de la Bulgaria medieval.
En su nave descansan los restos de soberanos y nobles medievales, entre ellos Iván Asen II y Kaloyan.
Además, atesora tres columnas históricas de mármol de valor incalculable: la columna del kan Omurtag, la columna del kan Krum y la columna de la victoria del propio Iván Asen II.

5. Monasterio de la Transfiguración (Preobrazhenski)
Enclavado a 7 kilómetros al norte de la ciudad al pie de acantilados verticales sobre el cañón del río Dervent, el Monasterio de la Transfiguración es una joya espiritual del siglo XIV reconstruida durante el Renacimiento Nacional.
En la fachada exterior de su iglesia principal resplandece el célebre fresco de la 'Rueda de la Vida', pintado por el maestro Zahari Zograf, una alegoría humanista sobre la fugacidad del destino humano y la vanidad terrenal.

6. Reserva Histórica de Arbanasi
Situado en una meseta a 4 kilómetros sobre Veliko Tarnovo, el pueblo histórico de Arbanasi conserva el ambiente señorial de los ricos mercaderes de los siglos XVII y XVIII.
Sus monumentales casas-fortaleza de piedra (como la Casa Hadzhi Iliya o la Casa Konstantsalieva) poseen muros perimetrales de mampostería maciza, rejas de hierro forjado y techos de artesonado labrado.
La joya indiscutible del pueblo es la Iglesia de la Natividad de Cristo, cuyo interior está tapizado por más de 3.500 figuras sacras pintadas al temple sin dejar un centímetro libre.

7. Monumento a los zares Asenidas (Asenevtsi)
Erigido en 1985 para conmemorar los 800 años de la rebelión liberadora de 1185, el Monumento a los Asenidas ocupa una espectacular península rocosa abrazada por el meandro del Yantra.
Cuatro estatuas colosales de bronce representan a caballo a los zares Asen, Pedro, Kaloyan e Iván Asen II, rodeando una gigantesca espada medieval apuntando al cielo. Justo detrás se ubica la Galería Estatal de Arte Boris Denev.

8. Barrio Histórico Asenova Mahala y Puente Vladishki
En la estrecha garganta entre Tsarevets y Trapezitsa se acurruca el Barrio de Asenova Mahala, el antiguo barrio artesanal y eclesiástico de la capital medieval. Sus callecitas empedradas a la orilla del Yantra conservan iglesias centenarias como San Jorge y San Pedro y San Pablo.
El pintoresco Puente Vladishki (Puente de los Obispos), con estructura de madera y pilares de piedra, cruza el cauce ofreciendo una perspectiva sublime de las fortalezas en lo alto.

9. Museo de la Asamblea Constituyente
Ubicado en el monumental edificio civil de estilo barroco otomano levantado en 1872 por el genial maestro de obras búlgaro Kolyo Ficheto, el Museo de la Asamblea Constituyente fue la sede del antiguo gobierno turco (konak).
En su salón de actos de madera, los delegados del pueblo búlgaro aprobaron en abril de 1879 la primera constitución del país libre. La exposición recorre los uniformes militares de los rebeldes, las campanas históricas y las actas fundacionales de la Bulgaria moderna.

10. Cañón de Emen y la cascada de Momin Skok
Al oeste de Veliko Tarnovo se abre el espectacular Cañón de Emen, esculpido pacientemente por el río Negovanka a través de un cañón calizo de más de 50 metros de profundidad.
Es una de las sendas ecológicas más conocidas de Bulgaria, equipada con pasarelas y puentes de madera colgados sobre el desfiladero que conducen hasta la bucólica cascada de Momin Skok ('el Salto de la Doncella') y sus pozas de aguas esmeralda.

Atracción adicional: Iglesia de San Demetrio de Tesalónica
Al pie de la colina de Trapezitsa se alza la modesta pero trascendental Iglesia de San Demetrio de Tesalónica, consagrada el 26 de octubre de 1185 durante la rebelión de Pedro y Asen.
Reconstruida con sus muros de ladrillo rojizo y arquerías ciegas, es la cuna material de la independencia medieval búlgara.

Dónde alojarse en Veliko Tarnovo: zonas y hoteles recomendados
La fisonomía de Veliko Tarnovo hace que elegir la ubicación correcta determine por completo la experiencia de viaje, sobre todo para disfrutar de las vistas panorámicas de Tsarevets o el silencio de las colinas.
Zona / Barrio | Ambiente y características | Ventajas para el viajero |
|---|---|---|
Calle Gurko y Casco Antiguo | Mansiones tradicionales de madera sobre el meandro | Vistas al monumento Asenidas, ambiente romántico y silencio nocturno. |
Plaza Tsar Asen I (frente a Tsarevets) | Junto a la puerta de entrada de la fortaleza | Acceso a pie en 1 minuto a Tsarevets, ideal para ver el espectáculo de luces. |
Centro Nuevo (Calle Vasil Levski) | Ciudad comercial y moderna | Tiendas, bancos, cercanía a la estación de autobuses y fácil aparcamiento. |
Pueblo de Arbanasi (a 4 km) | Mansiones señoriales de piedra en la meseta | Piscinas al aire libre, gastronomía rústica y tranquilidad absoluta en la naturaleza. |
Para una experiencia de diseño tradicional con vistas, el Hotel Gurko 3* (ubicado en la misma calle Gurko) ofrece habitaciones rústicas de madera con balcones sobre el río Yantra y una de las tabernas tradicionales más aclamadas de la ciudad.
Si buscas servicios de gama superior y spa, el Grand Hotel Yantra 4* dispone de habitaciones con cristaleras directas frente al castillo de Tsarevets. En Arbanasi, el Arbanashki Han combina una casona fortificada del siglo XVII con frondosos jardines y bodega propia.
Gastronomía: sabores de la cocina de los boyardos y mehanas
La cocina de Veliko Tarnovo y la comarca de Arbanasi es célebre por su carácter sustancioso, donde predominan los asados lentos en cazuelas de barro vidriado (gyuvetch), carnes marinadas al carbón y quesos de montaña.
Especialidades locales que no debes perderte
• Tarnovsko Kyufte: Albóndigas tradicionales de carne picada de ternera y cerdo aderezadas con cebolla tierna, hierbabuena fresca y comino balcánico, asadas sobre brasas vivas.
• Sach mixto caliente: Fuente circular de hierro fundido o barro refractario que llega a la mesa burbujeante con tiras de cerdo, pollo, salchicha casera, pimientos morrones asados, champiñones y queso kashkaval fundido.
• Bob v Garne (alubias en puchero de barro): Guiso espeso de alubias blancas con zanahorias, pimentón dulce y dzhodzhen (menta salvaje búlgaro), horneado durante horas a fuego lento.
• Pastry de Arbanasi y Banitsa casera: Elaborada con finas capas de masa filo crujiente rellenas de queso blanco sirene y huevos de corral.
Para cenar con vistas directas a las murallas de Tsarevets iluminadas, reserva mesa en la terraza de Mehana Hadji Nikoli (antiguo caravasar del siglo XIX en Samovodska Charshiya diseñado por Kolyo Ficheto) o en la Mehana Gurko, donde el ambiente de vigas de roble y chimeneas encendidas ofrece una vivencia búlgara tradicional.
Vinos de la llanura del Danubio y Suhindol
La comarca vitivinícola que rodea Veliko Tarnovo, especialmente en las inmediaciones de Suhindol y Pavlikeni, es una de las cunas históricas del cultivo de la vid en el norte de Bulgaria.
Destacan los vinos tintos elaborados con la uva Gamza (Kadarka), un tinto ligero y afrutado con notas de frambuesa silvestre y pimienta negra que marida a la perfección con las carnes a la brasa y los quesos curados de los Balcanes.
Asimismo, los viñedos locales producen excelentes cosechas de Cabernet Sauvignon y Merlot con crianza en roble que se sirven en las tabernas de la calle Gurko.
De postre o merienda, no te marches sin degustar en las pastelerías tradicionales de Samovodska Charshiya el pastel de nueces con miel de acacia de los montes Balcanes o el helado artesanal de yogur búlgaro con mermelada de higos silvestres, acompañado de una taza humeante de café búlgaro preparado a fuego lento sobre arena ardiente.
Cuándo ir a Veliko Tarnovo: estaciones y clima
Veliko Tarnovo tiene un clima continental, con veranos calurosos y secos e inviernos fríos en los que la nieve aparece con cierta frecuencia.
La primavera, de finales de abril a junio, es probablemente el mejor momento para recorrerla: las laderas del Yantra se cubren de verde, los días son largos y las cuestas empedradas se suben sin el calor de pleno verano.
Septiembre y octubre comparten esas ventajas y suman los colores del otoño en los bosques que rodean Arbanasi y el desfiladero del Dervent.
Julio y agosto concentran la mayor parte de los visitantes y también las temperaturas más altas, que se notan en la subida a Tsarevets a mediodía. Si viajas en esos meses, conviene visitar la fortaleza a primera hora y dejar la tarde para los museos o una terraza con sombra.
El invierno tiene su encanto, con las murallas nevadas y la ciudad casi sin turistas, pero algunos talleres de Samovodska Charshiya reducen su actividad y el empedrado se vuelve resbaladizo con el hielo.
Una ciudad universitaria con vida propia
Veliko Tarnovo no es sólo un decorado medieval: es sede de la Universidad de Veliko Tarnovo San Cirilo y San Metodio, una de las más importantes del país, y eso se nota en el ambiente.
Durante el curso académico, la calle Stefan Stambolov y los alrededores del centro nuevo se llenan de estudiantes, cafeterías y librerías, y la ciudad mantiene un ritmo animado incluso fuera de la temporada turística.
Esa mezcla de patrimonio y población joven explica que, además de las visitas históricas, encuentres galerías, conciertos y pequeños festivales culturales a lo largo del año.
Para un viajero, significa que la ciudad no se vacía al caer la tarde: después de visitar la fortaleza puedes pasear por el centro y ver cómo los vecinos se reúnen en las terrazas que miran hacia el meandro.
Conviene consultar la agenda cultural del ayuntamiento antes del viaje para saber qué hay en las fechas de tu visita.
Itinerarios sugeridos de uno, dos y tres días
Un día: lo esencial de la capital de los zares
Empieza temprano en la fortaleza de Tsarevets, antes de que lleguen los grupos, y recorre las murallas hasta la Torre de Balduino y la iglesia patriarcal de la cumbre. Al bajar, cruza al barrio de Asenova para ver la iglesia de los Santos Cuarenta Mártires y el puente Vladishki.
Por la tarde sube por Samovodska Charshiya entre talleres de artesanos y termina en la calle Gurko y en el mirador frente al monumento a los Asenidas, que al atardecer ofrece la mejor luz sobre las casas colgadas.
Dos días: la ciudad y Arbanasi
Dedica el segundo día al pueblo de Arbanasi, a pocos kilómetros, para visitar sus casas fortificadas de mercaderes y la iglesia de la Natividad, con su interior completamente cubierto de pinturas.
De regreso puedes acercarte al monasterio de la Transfiguración, en el desfiladero del Dervent, y por la tarde subir a la colina de Trapezitsa para mirar Tsarevets desde enfrente.
Si coincide con una fecha de función, quédate por la noche para ver el espectáculo de luz y sonido sobre la fortaleza.
Tres días: naturaleza y pueblos del Renacimiento Nacional
Con un tercer día puedes salir de la ciudad hacia el cañón de Emen o hacia el sur, en dirección a Tryavna y el complejo etnográfico de Etar, cerca de Gabrovo.
Es una jornada que muestra otra cara de la región: pueblos de casas de madera tallada, oficios tradicionales y bosques de los montes Balcanes. Si viajas en coche, la ruta se puede combinar con el paso de Shipka para seguir luego hacia el valle de las Rosas o Plovdiv.
Escapadas y excursiones desde Veliko Tarnovo
La posición central de Veliko Tarnovo la convierte en una buena base para conocer el norte y el centro de Bulgaria. Muchas de estas escapadas se hacen mejor en coche de alquiler o con una excursión organizada, porque el transporte público rural es poco frecuente. Estas son algunas de las más interesantes:
Tryavna: pequeño pueblo del Renacimiento Nacional famoso por su escuela de talla en madera, con calles empedradas, una torre del reloj y casas de mercaderes muy bien conservadas.
Complejo etnográfico de Etar: museo al aire libre cerca de Gabrovo donde se muestran talleres tradicionales movidos por la fuerza del agua, como molinos y batanes, junto a una calle de artesanos.
Monasterio de Dryanovo y cueva de Bacho Kiro: un monasterio ligado a la lucha por la independencia, en un valle boscoso, con una cueva visitable a poca distancia.
Paso de Shipka: puerto de montaña de los Balcanes con el monumento a la Libertad, que recuerda las batallas de la guerra ruso-turca de 1877 y 1878, y la iglesia de cúpulas doradas del pueblo de Shipka en la ladera sur.
Monasterio de Kilifarevo: fundado en el siglo XIV por Teodosio de Tarnovo, fue un centro literario importante en la época del Segundo Imperio Búlgaro.
Si te interesa la arquitectura del siglo XX, en la misma zona de los Balcanes se encuentra el monumento de Buzludzha, una enorme construcción de la época socialista en lo alto de una montaña. Su interior permanece cerrado por razones de seguridad, así que sólo se contempla desde fuera.
Antes de ir a cualquiera de estos lugares conviene consultar horarios y accesos en sus webs oficiales, porque cambian según la temporada.
Cómo combinar Veliko Tarnovo con otros destinos de Bulgaria
Veliko Tarnovo encaja de forma natural en una ruta circular por Bulgaria. Desde Sofía, muchos viajeros la incluyen como segunda o tercera parada, de camino hacia la costa del mar Negro, donde esperan Varna y Burgas.
Otra combinación clásica es unirla con Plovdiv cruzando los Balcanes por el paso de Shipka, lo que permite ver por el camino el valle de las Rosas y la región de Kazanlak, conocida por sus tumbas tracias.
Hacia el norte, la ciudad queda relativamente cerca de Ruse, a orillas del Danubio, y de la frontera con Rumanía, por lo que también sirve de etapa en un viaje entre Bucarest y Bulgaria.
En cualquiera de estas rutas, lo recomendable es reservar al menos dos noches en Veliko Tarnovo: la ciudad gana mucho al anochecer y a primera hora de la mañana, cuando las calles del casco antiguo están tranquilas.
Seguridad, normativa local y preguntas frecuentes
Veliko Tarnovo es una urbe extraordinariamente hospitalaria, segura y tranquila para viajeros en solitario, parejas o familias.
Consejos prácticos para recorrer la ciudad:
1. Calzado técnico o urbano cómodo: Las calles históricas (Gurko, Samovodska) y los accesos a Tsarevets están pavimentados con piedras de río ('kaldarama') pulidas por siglos de uso que resultan extraordinariamente resbaladizas en caso de lluvia o llovizna.
2. Cuidado con los desniveles: En muchos callejones del casco antiguo los muretes sobre el río Yantra son bajos. Extrema la precaución con niños pequeños en los miradores.
3. Taxis: La tarifa urbana de taxi dentro de Veliko Tarnovo es muy reducida para casi cualquier trayecto centro-estación o centro-Tsarevets. Exige siempre la bajada de bandera del taxímetro.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Veliko Tarnovo?
Lo ideal son dos días completos (una o dos noches de estancia): el primer día para la fortaleza de Tsarevets, Samovodska Charshiya, el barrio Asenova y el Museo de la Asamblea Constituyente; el segundo día para el pueblo medieval de Arbanasi, la colina de Trapezitsa y el cañón de Emen.
¿Cuándo se celebra el espectáculo de luces y sonido de Tsarevets?
El espectáculo 'Zvuk i Svetlina' (Sonido y Luz) no tiene un horario diario fijo comercial, sino que se proyecta en festividades nacionales (como el 3 de marzo, 22 de marzo o 22 de septiembre) o cuando grupos turísticos contratan su emisión privada. Puede contemplarse de forma gratuita desde la plaza exterior Tsar Asen I.
¿Cómo ir de Veliko Tarnovo a Sofía o a Plovdiv?
A Sofía la opción más cómoda son los autobuses regulares de Biomet o Union Ivkoni que parten cada hora de la Estación Sur (3 horas y 15 minutos). A Plovdiv existen minibuses diarios que cruzan el histórico Puerto de Shipka en los Balcanes (aproximadamente 3 horas y 45 minutos de viaje).
¿Se puede visitar Tsarevets y Arbanasi en transporte público?
Sí. A Tsarevets se llega caminando desde el centro o en autobús urbano. Para subir a Arbanasi, existen autobuses urbanos regulares; conviene consultar las frecuencias actualizadas antes de subir.
Continúa descubriendo los tesoros de Bulgaria:
• Descubre la capital en la Guía de Sofía.
• Conoce una de las ciudades habitadas más antiguas de Europa en la Guía de Plovdiv.
• Viaja a la costa del Mar Negro en la Guía de Varna y la Guía de Burgas.
• Consulta el marco general del país en la Guía de Viaje a Bulgaria.




