Esquinas redondeadas y 57 metros de altura en el Templo V de Tikal
El Templo V es una de las pirámides mayores de Tikal y se ubica en el sector sur de la zona central, erigida hacia el año 700 d.C. con una altura de 57 metros. Destaca por sus singulares esquinas redondeadas, su empinada escalinata ceremonial frontal de unos 20 metros de ancho y su particular acústica en medio del bosque selvático.
Por Natalia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
- Altura
- 57 metros (la segunda pirámide más alta de Tikal después del Templo IV)
- Datación
- Hacia el 700 d.C., en el Clásico Tardío
- Particularidad
- Esquinas redondeadas de estilo atípico y santuario de una sola cámara diminuta
- Restauración
- Restaurado desde los años noventa por Guatemala con apoyo de la cooperación española
El gigante solitario del bosque meridional
A diferencia de las pirámides agrupadas de la Gran Plaza, el Templo V se alza solitario en el borde sur de la Acrópolis Central, mirando en línea recta hacia el norte.
Durante décadas fue una estructura semiderruida devorada por las raíces de los ficus gigantes, hasta que un ambicioso proyecto conjunto hispano-guatemalteco devolvió su arquitectura a su gloria original.
Al aproximarse por el sendero arbolado desde la Gran Plaza, su fachada vertical de 57 metros surge súbitamente entre la vegetación como una pared de piedra monumental que desafía la gravedad.
Innovaciones arquitectónicas y acústica
El Templo V presenta rasgos estilísticos únicos: sus esquinas son suavemente redondeadas en lugar de angulares. En su cima descansa un santuario coronado por una maciza crestería calada donde se conservan restos de mascarones de estuco.
Curiosamente, el santuario interior posee una única habitación diminuta de menos de un metro de fondo con muros de casi cinco metros de espesor, lo que indica que toda la titánica estructura existía únicamente como pedestal monumental para la crestería ritual superior.
Una atmósfera de recogimiento
Al estar ligeramente apartado de los circuitos turísticos más transitados, el entorno del Templo V conserva una gran quietud.
Sentarse en las gradas de la base a escuchar el eco de los pájaros carpinteros y contemplar la mampostería dorada por el sol es uno de los placeres más íntimos de Tikal.
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El proyecto de restauración hispano-guatemalteco
La conservación del Templo V es el resultado de un ambicioso programa de investigación arqueológica y consolidación estructural ejecutado desde la década de 1990 hasta comienzos de la de 2000.
La intervención, desarrollada de forma conjunta por el Instituto de Antropología e Historia de Guatemala y la Agencia Española de Cooperación Internacional, rescató una edificación que se encontraba al borde del colapso estructural debido a la penetración de raíces arbóreas en las juntas de sillería.
Los especialistas desmontaron cuidadosamente los sillares desprendidos de la fachada norte y los reintegraron utilizando morteros tradicionales elaborados a base de cal apagada y arena de cantera.
Durante los trabajos de excavación estratigráfica se recuperaron muestras orgánicas para dataciones por radiocarbono que confirmaron su erección en torno al año 700 de nuestra era, así como depósitos votivos ceremoniales colocados en el eje frontal de la escalinata.
Particularidades estilísticas y la crestería del templo
Desde el punto de vista arquitectónico, el Templo V destaca por soluciones morfológicas poco frecuentes en la arquitectura clásica de Tikal. Sus esquinas redondeadas suavizan la transición geométrica de los cuerpos escalonados, diferenciándolo de las aristas vivas y rectas que predominan en las pirámides de la Gran Plaza.
Su escalinata frontal, de unos 20 metros de anchura, asciende con una pendiente muy marcada hacia la plataforma del templo superior.
El santuario que corona la estructura consta de un único aposento alargado de escasa profundidad, flanqueado por gruesos muros de mampostería de caliza que actúan como estribos de carga para sostener la crestería superior.
Esta crestería calada estaba decorada con mascarones de estuco, diseñadas para ser vistas desde las calzadas meridionales que conectaban con los campos de cultivo exteriores.
Consejos para visitar el Templo V
Para disfrutar con provecho de la contemplación de este monumento aislado, te sugerimos considerar estas recomendaciones:
Visita este sector a media tarde para aprovechar la luz oblicua sobre la fachada principal orientada al norte.
Ten presente que no está autorizado subir por las escalinatas de piedra para proteger los trabajos de restauración.
Examina con detenimiento el diseño curvado de las esquinas del basamento desde los senderos que rodean la estructura.
Combina el itinerario con una caminata por los senderos arbolados en dirección a la Plaza de los Siete Templos.
Un volumen que se entiende mejor desde abajo
Al pie del Templo V se aprecia su verdadera escala. La construcción asciende en una sucesión de cuerpos escalonados que se estrechan hacia arriba, y la inclinación de sus lados transmite una sensación de masa y de estabilidad.
Rodearlo por la base, sin subir todavía, permite fijarte en las proporciones, en cómo se apoya en el suelo y en la manera en que la selva lo enmarca.
Este templo recuerda que Tikal no es solo la Gran Plaza con sus dos pirámides más conocidas. Hay muchos edificios dispersos por el bosque, cada uno con su propia historia y su propio carácter.
Dedicar un tiempo a los menos concurridos te da una visión más equilibrada de lo que fue la ciudad.
Escuchar la selva mientras observas
El entorno forma parte del atractivo. Entre los árboles altos se oyen aves, insectos y, a veces, el movimiento de pequeños animales. Si te detienes un momento en silencio, la sensación de estar en un lugar antiguo y alejado del ruido se vuelve muy intensa.
Es una buena parada para descansar, beber agua y mirar con calma antes de continuar con el recorrido.
¿Se puede subir al Templo V?
No está permitido ascender por sus escalinatas de piedra caliza para evitar el desgaste del mortero restaurado y garantizar la seguridad de los visitantes.
¿Cuánto tiempo toma llegar al Templo V desde la Gran Plaza?
Es un paseo corto a pie desde la Gran Plaza siguiendo el sendero señalizado hacia el sur.
¿Quién construyó el Templo V?
No se sabe con certeza qué gobernante lo mandó construir: se data hacia el año 700 d.C. y se considera el templo funerario de un gobernante sin identificar.





