Tikal y Flores, una metrópoli maya en la selva y una isla para dormir
El Parque Nacional Tikal y la Isla de Flores conforman el principal conjunto arqueológico y natural de Guatemala. Enclavada en la densa selva del Petén, la antigua metrópoli maya deslumbra con la Gran Plaza, el Templo del Gran Jaguar, el Templo IV y Mundo Perdido, mientras Flores ofrece una encantadora base colonial sobre el Lago Petén Itzá con malecón, gastronomía tradicional y atardeceres dorados.
Por Natalia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
Datos clave para planificar el viaje
2 a 4 días completos (1 día completo para Tikal, 1 tarde para Yaxhá, medio día para Flores y cuevas)
Noviembre a abril (estación seca con senderos firmes sin lodazales, menor humedad relativa y excelente visibilidad desde los miradores)
Quetzal guatemalteco (GTQ, Q). Boletos de Tikal se compran exclusivamente en agencias Banrural o en línea; cajeros 5B en Flores y Santa Elena
Español e itzá maya. Traslados en shuttles turísticos, lanchas por el lago y tuc-tucs para trayectos locales
Tikal y Flores: la cúspide de la civilización maya en el Petén
Surgiendo como gigantes de piedra blanca sobre el dosel esmeralda de la Reserva de la Biosfera Maya, las pirámides de Tikal constituyen uno de los testimonios arqueológicos más importantes de la América precolombina.
Inscrito en 1979 por la UNESCO como Patrimonio Mundial mixto (cultural y natural), este parque nacional abarca unos 570 kilómetros cuadrados de selva virgen donde conviven templos milenarios con jaguares, monos aulladores y cientos de especies de aves tropicales.
El núcleo ceremonial de la metrópoli, conocida antiguamente como Yax Mutul, llegó a albergar a decenas de miles de habitantes en su época de apogeo durante el periodo Clásico Tardío.
Desde la sobrecogedora armonía de la Gran Plaza escoltada por el Templo del Gran Jaguar hasta las vertiginosas alturas del Templo IV de la Serpiente Bicéfala —cuyas vistas aparecen en la primera película de Star Wars como la luna Yavin 4—, cada rincón de Tikal tiene un interés propio.
Como contrapunto tranquilo a las jornadas de exploración en la selva profunda se encuentra la Isla de Flores, una pintoresca villa colonial enclavada en una pequeña isla sobre las aguas serenas del Lago Petén Itzá.
Con sus callejones empedrados flanqueados por fachadas pintadas en tonos pasteles, su malecón costero atestado de terrazas gastronómicas y su cercanía al místico sitio arqueológico de Yaxhá, Flores es el campamento base perfecto para descubrir el norte de Guatemala.
Esta guía reúne las claves para organizar tu travesía: logística de transporte terrestre y aéreo, tarifas oficiales de los parques, rutas de senderismo entre las ruinas, opciones de hospedaje y consejos de seguridad para disfrutar de una de las mayores maravillas del planeta.

Historia e identidad: la epopeya de Mutul y la resistencia de los itzáes
Los orígenes documentados de Tikal se remontan al periodo Preclásico Medio, hacia el año 800 a.C., cuando pequeños grupos agrícolas se establecieron en las elevaciones kársticas del Petén aprovechando hondonadas arcillosas que transformaron en ingeniosas aguadas artificiales para recolectar agua de lluvia en una región sin ríos superficiales.
Hacia el siglo IV d.C., la urbe experimentó un punto de inflexión histórico decisivo con la llegada del general Siyaj K'ak' ('Nace el Fuego'), procedente de la distante metrópoli imperial de Teotihuacan en el centro de México.
Este acontecimiento, registrado minuciosamente en la Estela 31, se relaciona con los monumentos que se exponen en el Museo Lítico de Tikal, transformó las tácticas militares, las dinastías reinantes y los estilos ceremoniales de la cuenca.
Durante los siglos siguientes, Tikal protagonizó una encarnizada 'Guerra de Galaxias' mesoamericana contra la vecina superpotencia de Calakmul (ubicada en el actual estado mexicano de Campeche).
Tras décadas de sometimiento, el gran monarca Jasaw Chan K'awiil I lideró una rebelión victoriosa en agosto de 695 d.C., derrotando en combate decisivo a Yuknoom Yich'aak K'ahk' ('Garra de Jaguar').
Esta victoria inauguró la era dorada de Tikal, durante la cual se construyeron los templos más grandiosos que hoy admiramos.
A finales del siglo IX d.C., una combinación letal de sequías plurianuales devastadoras, sobreexplotación agrícola del suelo selvático y tensiones sociopolíticas internas desencadenó el célebre Colapso Maya.
Hacia el año 950 d.C., los grandes palacios y templos fueron abandonados a merced del avance voraz de la jungla tropical, que cubrió las calzadas de raíces y lianas durante siglos.
Mientras Tikal dormía bajo el follaje, una fracción del pueblo maya —los itzáes— emigró hacia el sur y fundó en el siglo XV la ciudad insular fortificada de Nojpetén (la actual Isla de Flores).
Protegidos por las aguas del lago Petén Itzá, los itzáes se convirtieron en el último reino maya independiente, resistiendo los embates españoles hasta el 13 de marzo de 1697, fecha en que las tropas de Martín de Urzúa tomaron la isla mediante galeotas artilladas.
El redescubrimiento científico de Tikal comenzó formalmente en 1848, cuando el coronel y corregidor de Petén Modesto Méndez y el gobernador Ambrosio Tut emprendieron la primera expedición oficial guiada por cazadores de chicle nativos.
Décadas más tarde, en 1881 y 1882, el explorador y arqueólogo británico Alfred Maudslay acampó entre los templos cubiertos de maleza, realizando las primeras fotografías pioneras con placas de vidrio y vaciados de yeso de los jeroglíficos que asombraron a la comunidad científica internacional.
Entre 1956 y 1970, el Museo de la Universidad de Pensilvania en colaboración con el gobierno de Guatemala llevó a cabo el colosal Proyecto Tikal, una de las mayores empresas arqueológicas del siglo XX.
Cientos de obreros y especialistas desbrozaron la vegetación asfixiante, consolidaron las estructuras en peligro de derrumbe y desenterraron la suntuosa Tumba 116 del Gran Jaguar, revelando la verdadera magnitud de la urbe.
Cómo llegar a Tikal y moverse por Petén
Llegar al departamento de Petén es hoy un proceso cómodo y seguro gracias a la moderna infraestructura turística de la región:
• Por vía aérea: La forma más rápida es tomar un vuelo doméstico regular desde el Aeropuerto Internacional La Aurora (GUA) en la Ciudad de Guatemala hasta el Aeropuerto Internacional Mundo Maya (FRS) en Santa Elena/Flores.
Aerolíneas como TAG Airlines y Avianca operan múltiples frecuencias diarias con una duración de vuelo de apenas 50 minutos. Desde el aeropuerto de Flores hay microbuses y taxis autorizados que cruzan en cinco minutos a la isla.
• Por vía terrestre: Quienes viajan por tierra pueden optar por autobuses nocturnos de primera clase ejecutiva (como Autobuses del Norte - ADN o Maya de Oro) que parten de la capital por la noche y arriban a Santa Elena por la mañana siguiente en trayectos de 8 a 9 horas por carretera asfaltada.
• Traslado de Flores a Tikal: La distancia entre la Isla de Flores y la entrada del Parque Nacional Tikal es de 64 kilómetros (aproximadamente 1 hora y 15 minutos).
Múltiples agencias y cooperativas de transporte turístico ofrecen salidas regulares en furgonetas climatizadas compartidas (shuttles) desde la madrugada (para el amanecer) y durante la mañana, con retornos escalonados por la tarde. Conviene consultar horarios y precios con las agencias antes de ir.
• Compra obligatoria de boletos de entrada: Es fundamental recordar que en la garita del parque nacional no se acepta efectivo.
Los boletos oficiales de Tikal (con suplementos para el amanecer y el atardecer) deben adquirirse previamente en cualquier agencia bancaria de Banrural (hay sucursales en el aeropuerto y en Santa Elena) o en la plataforma digital oficial del Ministerio de Cultura y Deportes; conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.
• Equipamiento indispensable para la selva: Dado que caminarás entre 10 y 14 kilómetros diarios en un entorno de bosque tropical cálido y húmedo, equipa una mochila pequeña con linterna frontal potente (necesaria para el tour de amanecer), calzado de senderismo con buen agarre para raíces húmedas, ropa técnica de secado rápido, poncho impermeable ligero y sales de rehidratación oral para contrarrestar la sudoración.
Itinerarios recomendados de 2 y 3 días
• Itinerario de 2 días (Tikal esencial y Flores): Dedica la primera jornada completa a Tikal: ingresa a primera hora para disfrutar de la fauna silvestre, recorre la Gran Plaza, la Acrópolis Norte, el Templo IV y Mundo Perdido, regresando a Flores a media tarde para ver la puesta de sol en el malecón.
El segundo día toma una lancha por el Lago Petén Itzá hacia las playas de El Chechenal o visita las Grutas de Actún Kan antes del vuelo de regreso.
• Itinerario de 3 días (La ruta maya completa con Yaxhá): Al itinerario anterior suma en el segundo día una excursión vespertina al sitio arqueológico de Yaxhá, subiendo a la cima del Templo 216 para presenciar el atardecer sobre la laguna rodeado de monos aulladores.
Dedica la mañana del tercer día a relajarte en los muelles de El Remate o explorar el sendero botánico de Cerro Cahuí.

Qué ver en Tikal y Flores: 10 atracciones principales
Desde las pirámides más vertiginosas de Mesoamérica hasta callejones de colores ribereños y cavernas místicas, estas diez visitas forman el núcleo de cualquier expedición al Petén:
1. Gran Plaza de Tikal: el corazón ceremonial de la civilización maya
La Gran Plaza de Tikal es el conjunto monumental más imponente del mundo maya. Esta explanada de piedra caliza pulida está enmarcada por las dos pirámides más emblemáticas del sitio: el Templo I (Gran Jaguar) al este y el Templo II (de las Máscaras) al oeste.
Rodeada además por las complejas terrazas de la Acrópolis del Norte y los palacios residenciales de la Acrópolis Central, la plaza albergó coronaciones reales, sacrificios sagrados y partidos de pelota durante más de diez siglos de hegemonía política.

2. Templo del Gran Jaguar (Templo I): el icono funerario de Jasaw Chan K'awiil
Con sus 47 metros de altura y sus nueve cuerpos escalonados que simbolizan los estratos del inframundo, el Templo del Gran Jaguar es la postal arqueológica suprema de Guatemala.
Erigido hacia el año 732 d.C. para conmemorar las hazañas militares del soberano Jasaw Chan K'awiil I, el templo custodia en sus entrañas la Tumba 116, donde se halló uno de los tesoros de jadeíta y cerámicas ceremoniales más ricos hallados en Tikal.

3. Templo IV: el gigante de unos 70 metros sobre la selva virgen
El monumento prehispánico más alto erigido en Tikal es el Templo IV de la Serpiente Bicéfala, una mole de piedra que alcanza unos 70 metros de elevación sobre el terreno selvático.
Una cómoda escalinata de madera instalada en su flanco lateral permite ascender hasta la plataforma superior, desde donde se domina una vista infinita sobre la Reserva de la Biosfera Maya, con las cresterías de los templos I, II y III emergiendo del dosel arbóreo como en la mítica escena de Star Wars.

4. Acrópolis del Norte: trece siglos de sepulcros reales y máscaras sagradas
Flanqueando el costado septentrional de la Gran Plaza se erige la Acrópolis del Norte, el conjunto sagrado con mayor continuidad constructiva de Mesoamérica, utilizado durante más de un milenio como cementerio real de los reyes de Tikal.
En sus estructuras superpuestas se descubrieron grandes mascarones de estuco modelado de más de tres metros de altura que representan a deidades solares con rasgos felinos, protegidos hoy bajo techumbres tradicionales para evitar su erosión.

5. Complejo Mundo Perdido: el observatorio astronómico preclásico
Con sus orígenes fechados hacia el 600 a.C., el Complejo de Mundo Perdido es el centro ceremonial más antiguo de Tikal, dominado por la imponente mole de la Gran Pirámide 5C-54, de más de 30 metros de altura.
Este conjunto funcionaba como un sofisticado observatorio astronómico maya que permitía marcar con absoluta exactitud los solsticios y equinoccios mediante la alineación de la pirámide central con los templos menores construidos enfrente.

6. Isla de Flores: encanto colonial sobre las aguas del Lago Petén Itzá
La Isla de Flores es una joya urbana rodeada de agua y conectada por un puente artificial a tierra firme. Antigua capital del señorío maya itzá hasta su caída en 1697, seduce a los visitantes con sus calles empedradas, casas de alegres colores caribeños y farolas de hierro forjado.
Su animado malecón perimetral ofrece decenas de terrazas donde degustar pescados locales, cafés de altura y cócteles al atardecer, constituyendo la base predilecta para explorar los tesoros arqueológicos de la región.

7. Sitio arqueológico de Yaxhá: templos sagrados y la laguna
Emplazada en un promontorio panorámico entre dos inmensas lagunas, la ciudad maya de Yaxhá ofrece una de las experiencias arqueológicas más íntimas y conmovedoras de Guatemala.
El momento cumbre de la visita consiste en subir las escaleras del Templo 216 al final de la tarde para contemplar la caída del sol sobre la Laguna Yaxhá, cuando el cielo se tiñe de tonos púrpuras y los rugidos de los monos aulladores resuenan por toda la selva.

8. Templo V: la elegante pirámide solitaria de esquinas redondeadas
Erigido hacia el año 700 d.C. con 57 metros de altura, el Templo V es la segunda pirámide más alta de Tikal y una de las más singulares por sus esquinas suavemente curvadas y su empinada escalinata frontal.
Ubicado en el bosque sur de la Acrópolis Central, este monumento solitario sorprende por su extraordinaria acústica y por la atmósfera de recogimiento que se respira a los pies de su gigantesca crestería calada.

9. Cuevas de Actún Kan y Biotopo Cerro Cahuí: santuarios de naturaleza
Para explorar la faceta natural del Petén más allá de las ruinas, las Grutas de Actún Kan en Santa Elena y la reserva botánica del Biotopo Cerro Cahuí en El Remate brindan senderos ecológicos.
Mientras las cuevas destacan por sus estalagmitas que evocan figuras mayas místicas, los miradores de Cerro Cahuí recompensan a los excursionistas con panorámicas de las aguas turquesas del Lago Petén Itzá.

10. Museos de Tikal: las estelas originales y el ajuar de jade real
Los Museos de Tikal (Museo Lítico y Museo Sylvanus G. Morley) son paradas inexcusables para admirar las piezas originales rescatadas de las ruinas.
Destaca la famosa Estela 31 tallada con retratos de guerreros teotihuacanos y la recreación exacta de la Tumba 116 de Jasaw Chan K'awiil I, con sus collares de jadeíta finamente pulida, perlas preciosas y huesos grabados con textos jeroglíficos dinásticos.

Dónde alojarse en Petén: Isla de Flores, El Remate y Parque Tikal
Elegir la base idónea para explorar Tikal y sus alrededores depende del ritmo de viaje y de la experiencia buscada. La región ofrece tres zonas de hospedaje bien diferenciadas con ventajas operativas específicas:
Zona / Localidad | Perfil de Viajero | Puntos Fuertes |
|---|---|---|
Isla de Flores | Primerizos, parejas y mochileros | Gran variedad de restaurantes, ambiente nocturno relajado, agencias de tours y cercanía al aeropuerto |
El Remate (Lago Petén Itzá) | Amantes de la naturaleza y calma | Aguas transparentes para nadar, ecolodges sostenibles y reduce a la mitad el traslado a Tikal |
Dentro del Parque Nacional Tikal | Entusiastas de arqueología y amanecer | Permite entrar a las ruinas al amanecer sin madrugar con el traslado desde Flores y escuchar la fauna nocturna |
Santa Elena / San Benito | Presupuesto mochilero estricto y compras | Terminales de autobús directo, centros comerciales y precios más bajos que en la isla |
Dentro de los límites del Parque Tikal operan tres hoteles autorizados (Hotel Jungle Lodge, Hotel Tikal Inn y Jaguar Inn), que ofrecen cabañas rústicas con piscina en medio de la jungla y electricidad regulada por generadores solares.
Gastronomía petenera: qué comer en Flores y Tikal
La cocina tradicional del departamento de Petén combina ingredientes autóctonos de la selva tropical con recetas lacustres del pueblo maya itzá.
A diferencia del altiplano central donde reina el maíz molido denso, en Petén destacan las carnes de monte adobadas, el pescado blanco del lago y las hierbas aromáticas de monte.
Entre los platillos más emblemáticos que debes degustar se encuentran:
• Pescado Blanco del Lago Petén Itzá: Servido habitualmente frito o a la plancha con ajo y limón, acompañado de arroz blanco, frijoles negros volteados y plátanos maduros fritos en los restaurantes ribereños de Flores.
• Bollitos Peteneros: Deliciosos tamales de masa de maíz sazonada con manteca, chaya picada y carne de cerdo o pollo con un recado espeso de achiote y chile dulce, envueltos en hojas verdes de plátano.
• Itzites y palmito silvestre: Brotes tiernos de palma recolectados en la selva, guisados con huevo o en ensaladas frescas ideales para reponer sales minerales en jornadas calurosas.
• Cacao petenero especiado: Bebida tradicional de granos de cacao criollo tostados al comal y batidos en agua caliente con canela, vainilla silvestre y pimienta gorda del Petén.
Seguridad, clima y consejos para visitar la selva maya
Explorar un parque arqueológico de selva tropical exige ciertas precauciones prácticas para evitar contratiempos:
1. Hidratación constante y protección solar: En Petén las temperaturas rondan los 30 a 36 °C con humedad elevada. Lleva al menos 2 litros de agua por persona, sombrero de ala ancha, gafas de sol y protector solar biodegradable.
2. Repelente de insectos: La vegetación de selva alberga mosquitos y jejenes, especialmente al amanecer y al atardecer. Aplica repelente con DEET o icaridina sobre la piel y viste pantalones largos y camisas ligeras de manga larga.
3. Permanecer en los senderos señalizados: La Reserva de Tikal es inmensa y densa. No te apartes nunca de los caminos principales marcados ni te adentres en la selva sin un guía local acreditado para evitar extravíos.
4. Calzado adecuado: Caminarás entre 8 y 12 kilómetros a lo largo de la jornada sobre senderos de tierra, raíces descubiertas y escalinatas de madera húmedas; utiliza botas de trekking o zapatillas deportivas con suela de buen agarre.
Cuándo ir a Tikal: clima y estaciones en el Petén
El Petén tiene un clima tropical cálido y húmedo durante todo el año, con dos grandes estaciones. La seca va, en términos generales, de noviembre o diciembre a abril o mayo: los senderos de Tikal están firmes, llueve poco y es la época más cómoda para recorrer el parque.
Los primeros meses de ese período suelen ser los más agradables, con mañanas algo más frescas, mientras que marzo, abril y mayo son los meses más calurosos, cuando caminar al mediodía entre los templos puede resultar agotador.
La estación lluviosa se extiende aproximadamente de mayo o junio a octubre. No llueve todo el día: lo habitual son mañanas despejadas y aguaceros fuertes por la tarde.
El bosque está en su momento más verde, hay menos visitantes y la selva suena más que nunca, pero los caminos se embarran, los mosquitos abundan y las escalinatas de madera se vuelven resbaladizas.
Además coincide con la temporada de huracanes del Atlántico, que de vez en cuando trae varios días de lluvia continua a la región.
Diciembre, la Semana Santa y julio concentran más turismo nacional e internacional, así que en esas fechas conviene reservar transporte y alojamiento con antelación.
Sea cual sea la época, el consejo es el mismo: empezar la visita lo más temprano posible, cuando la temperatura es más baja, la fauna está más activa y los templos aún no están llenos de grupos.
Fauna de Tikal: qué animales puedes ver
Tikal no es sólo un sitio arqueológico: es una de las áreas protegidas más importantes de la Reserva de la Biosfera Maya, y la fauna forma parte de la visita.
Lo más fácil de ver son los monos araña, que se desplazan por las copas con mucha agilidad, y los monos aulladores, a los que muchas veces se oye antes de verlos: su rugido grave al amanecer es uno de los sonidos más característicos del parque.
En las plazas y senderos también aparecen con frecuencia los pizotes, como se llama en Guatemala a los coatíes, que se mueven en grupos buscando comida.
Entre las aves, la estrella es el pavo ocelado, de plumaje iridiscente azul y bronce, que camina tranquilo cerca del centro de visitantes y de las ruinas.
Los tucanes, los loros, los oropéndolas con sus nidos colgantes y diversas rapaces completan una lista que atrae a observadores de aves de muchos países. Los felinos como el jaguar o el puma habitan la reserva, pero son muy esquivos y verlos es excepcional.
Algunas pautas sencillas mejoran la experiencia y protegen a los animales: no los alimentes, aunque los pizotes se acerquen con insistencia; guarda la comida en la mochila; camina en silencio en los tramos de bosque y lleva unos prismáticos si te interesan las aves.
Un guía local sabe dónde suelen estar los grupos de monos y reconoce cantos que a un visitante le pasarían inadvertidos.
Más allá de Tikal: otros sitios mayas y escapadas desde Flores
Al norte de Tikal, por un camino de terracería que puede complicarse en época de lluvias, se encuentra Uaxactún, una pequeña aldea levantada junto a un sitio arqueológico donde se identificó uno de los primeros conjuntos de observación astronómica del mundo maya, del tipo conocido como Grupo E. Es una visita mucho más tranquila que Tikal, ideal para quienes ya conocen los grandes templos y quieren ver otra cara de la selva.
Para los viajeros con más tiempo y espíritu aventurero, la gran expedición del Petén es El Mirador, una ciudad del período Preclásico con estructuras enormes, como el complejo de La Danta.
Llegar a pie implica una caminata de varios días por la selva desde la zona de Carmelita, con acampada y apoyo de guías y arrieros locales, por lo que sólo es recomendable con buena forma física, en estación seca y a través de operadores autorizados.
Otros sitios que se pueden combinar desde Flores son Topoxté y Nakum, en el mismo parque nacional que Yaxhá, y Ceibal, cerca de Sayaxché, al que se llega remontando el río La Pasión en lancha.
Sin salir del lago Petén Itzá también hay planes sencillos. En San José, en la orilla norte, vive una comunidad de origen itzá que mantiene vivas tradiciones como las celebraciones del Día de Difuntos, y el lago se recorre fácilmente en las lanchas que salen de Flores.
Para quienes siguen viaje, desde Flores hay transporte hacia la frontera con Belice, lo que permite enlazar el Petén con los sitios mayas y las islas del Caribe beliceño.
Consejos para recorrer Tikal con guía o por tu cuenta
Tikal se puede recorrer por libre, pero el sitio es enorme y las distancias entre grupos de templos son largas.
Un guía autorizado aporta mucho: explica la historia dinástica que no aparece en los carteles, elige el orden de visita según la luz y la afluencia y localiza fauna con facilidad.
Si prefieres ir por tu cuenta, consigue un mapa del parque en la entrada, marca de antemano qué quieres ver y calcula bien los tiempos, porque es fácil subestimar lo que se tarda en ir del Templo IV a Mundo Perdido o al Templo V.
Lleva agua y algo de comida para toda la jornada, ya que dentro del recinto arqueológico los servicios son escasos y se concentran cerca de la entrada.
Respeta las zonas cerradas al ascenso y no te subas a estelas ni altares: además de estar prohibido, el estuco y la piedra caliza se deterioran con el contacto.
Para las condiciones de acceso, los precios y los horarios de las visitas especiales, lo mejor es consultar la web oficial del Ministerio de Cultura y Deportes antes de viajar, porque se actualizan con frecuencia.
Preguntas frecuentes sobre Tikal y Flores
¿Cuánto cuesta la entrada a Tikal y dónde se compra?
El boleto general tiene tarifa distinta para extranjeros y para guatemaltecos. Debe comprarse previamente en agencias Banrural o en el portal oficial en línea; no se cobra en la entrada del parque. Conviene consultar precios en la web oficial antes de ir.
¿Vale la pena hacer el tour de amanecer en Tikal?
Totalmente recomendable. Permite ingresar al parque de madrugada, disfrutar de temperaturas frescas y presenciar desde el Templo IV cómo despierta la selva con el canto de miles de aves y el rugido de los monos.
¿Es obligatorio contratar un guía en Tikal?
No es obligatorio para el horario regular diurno, aunque sí es muy recomendable para comprender la historia y jeroglíficos. Para el tour de amanecer, la normativa exige ir acompañado por un guía oficial.
¿Cuánto tiempo toma recorrer Tikal?
Un recorrido completo por los complejos principales (Gran Plaza, Templo IV, Templo V, Mundo Perdido y Acrópolis) demanda entre 4 y 6 horas de caminata.
¿Cómo ir de Flores a Tikal?
En microbús turístico compartido (shuttle) que sale desde el puente de la Isla de Flores. El trayecto dura 1 hora y 15 minutos. Conviene consultar precios con las agencias antes de ir.
¿Hay animales peligrosos en el parque?
Aunque viven jaguares y pumas en la reserva, son sumamente esquivos y huyen del ser humano. Los animales más visibles son monos aulladores, monos araña, pizotes y tucanes, que no representan ningún peligro.
¿Cuál es la mejor temporada para viajar al Petén?
De noviembre a abril, durante los meses secos, cuando los senderos están despejados de barro y las lluvias son escasas.
¿Se puede nadar en el Lago Petén Itzá?
Sí, las aguas del lago en la Isla de Flores y especialmente en El Remate y la playa de El Chechenal son limpias, cálidas y muy agradables para el baño.




