Entre el Gran Jaguar y el Templo de las Máscaras late la Gran Plaza

La Gran Plaza es el corazón de Tikal, la antigua Yax Mutal, en el Petén guatemalteco. La cierran el Templo I, de 47 metros, levantado como tumba del rey Jasaw Chan K'awiil I, el Templo II, que él dedicó a su esposa, la Acrópolis Norte, panteón de la dinastía, y los palacios de la Acrópolis Central. Forma parte de un parque declarado Patrimonio Mundial en 1979.

Por · Publicado el 8 de septiembre de 2026

Llegas por un sendero de selva, con los aulladores rugiendo en algún lugar de las copas, y de pronto el bosque se abre. Delante, dos pirámides se miran de frente, separadas por una explanada de césped entre ellas.

Es la Gran Plaza de Tikal, y durante siglos fue el escenario donde los reyes de esta ciudad maya se mostraban a su pueblo. Aunque hayas visto muchas fotos, la escala sorprende: el Templo I parece más vertical en persona que en las imágenes.

Tikal se llamaba Yax Mutal en tiempos clásicos, y lo que hace única su plaza central es que reúne en un solo vistazo las piezas del poder: el templo funerario del rey más recordado, el de su esposa, el panteón de sus antepasados al norte y los palacios de la corte al sur.

Ubicación
Centro del Parque Nacional Tikal, Petén, Guatemala
Cómo llegar
Desde Flores, unos 64 km por carretera
Monumentos
Templo I (47 m), Templo II (38 m), acrópolis Norte y Central
Época
Acrópolis Norte desde el 350 a. C.; templos hacia 700-750 d. C.
Tiempo de visita
Una hora para la plaza; un día para todo el sitio
Mejor momento
Primera hora de la mañana
Patrimonio Mundial
Desde 1979

Jasaw Chan K'awiil I, el rey que dio forma a la plaza

La plaza que ves hoy le debe mucho a un solo gobernante. Jasaw Chan K'awiil I reinó entre los años 682 y 734, una de las etapas de mayor actividad constructora de la ciudad. Fue enterrado bajo el templo que domina el lado este de la plaza, y la obra la remató su hijo tras su muerte.

Su tumba, conocida como Entierro 116, se descubrió en 1962. El rey yacía sobre una estera tejida, rodeado de pieles de jaguar, objetos de jade, cerámica pintada, conchas de espondilo y perlas. Destacaba un collar de jade de 3,9 kilos con 114 cuentas grandes, además de una colección de huesos tallados con inscripciones.

El Templo I y el Templo II, frente a frente

El Templo I, también llamado del Gran Jaguar, se eleva 47 metros sobre la plaza. Es una pirámide escalonada de caliza con nueve cuerpos, número que podría aludir a los nueve niveles del inframundo maya. En lo alto, la crestería conserva restos de una figura del rey sentado entre volutas y serpientes.

Sus dinteles de madera de chicozapote tienen una historia azarosa: de los cuatro tablones del dintel central, dos se retiraron en el siglo XIX y hoy se desconoce su paradero, y otros dos acabaron donados al Museo Británico de Londres.

Enfrente, en el lado oeste, el Templo II o de las Máscaras es algo anterior, de hacia el año 700. Mide hoy 38 metros, unos 42 con la crestería completa, y lo mandó levantar el mismo rey en honor de su esposa, Lahan Unen Mo'.

Su crestería, de más de 12 metros, muestra un gran rostro con orejeras circulares que da nombre al templo. Uno de sus dinteles de madera, con el retrato de una mujer de la realeza, se conserva hoy en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

Qué se puede subir

El Templo I está cerrado a la subida para protegerlo. El Templo II, en cambio, admite visitantes por una escalera habilitada, y desde su plataforma superior tienes la mejor vista de la plaza y del Gran Jaguar de frente. Sube despacio: los peldaños son altos y con el calor se nota.

Acrópolis Norte: siglos de reyes enterrados

El lado norte de la plaza lo ocupa la Acrópolis Norte, un conjunto de templos superpuestos que empezó a construirse hacia el 350 antes de nuestra era. Funcionó como complejo funerario de la dinastía gobernante: cada nuevo templo se levantaba sobre los anteriores, y en su interior descansan algunos de los primeros reyes de la ciudad.

Delante de su escalinata se alinean estelas y altares. Para el siglo IX se habían erigido en la Acrópolis Norte 43 estelas y 30 altares, de los cuales 18 llevan textos jeroglíficos o retratos de gobernantes. Muchos están erosionados; mira de lado, con la luz rasante de la mañana o de la tarde, y los relieves aparecen mucho mejor.

Acrópolis Central y el juego de pelota

Al sur de la plaza se extiende la Acrópolis Central, un laberinto de palacios con patios interiores, galerías y salas abovedadas. Era la zona residencial y administrativa de la élite, y recorrerla da una idea de la vida cotidiana de la corte, muy distinta de la solemnidad de los templos.

Entre el Templo I y la Acrópolis Central hay una pequeña cancha de juego de pelota, de taludes inclinados. Tikal llegó a tener siete canchas, incluida una triple en la Plaza de los Siete Templos, pero esta es la que queda en pleno centro ceremonial.

Un suelo pensado para la lluvia

La explanada no es un claro natural. Los constructores de Tikal la nivelaron y la recubrieron con sucesivos pisos de estuco, colocados con una ligera pendiente para conducir el agua de lluvia hacia los depósitos de la ciudad. Recoger cada aguacero era clave para pasar la estación seca.

Hoy la plaza está cubierta de césped y el estuco ya no se ve, pero conviene saberlo para imaginarla como era: una superficie clara y lisa que reflejaba el sol, con los templos alzándose a los lados.

Cómo encajar la Gran Plaza en tu día en Tikal

Tikal está a unos 64 kilómetros al noreste de Flores, la base habitual para visitarlo, con el aeropuerto Mundo Maya cerca. La Gran Plaza queda en el centro del sitio, a una caminata por senderos de selva desde la entrada y el centro de visitantes. El parque nacional, creado en 1955, abarca unas 57.600 hectáreas.

Los horarios y las tarifas de entrada los fija el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala y cambian con el tiempo, incluidas las visitas especiales al amanecer o al atardecer. Consulta los datos actualizados en los canales oficiales y confírmalos antes de ir.

  • Ve temprano: menos calor, menos grupos y más actividad de fauna.

  • Lleva agua, sombrero, repelente y calzado cerrado para los senderos.

  • Reserva al menos una hora solo para la plaza y las dos acrópolis.

  • Completa el día con el Templo IV, de 70 metros, y el Mundo Perdido.

La fauna forma parte de la visita. El parque registra más de 300 especies de aves, entre ellas el pavo ocelado, fácil de ver en los claros, además de varias especies de monos. Si escuchas un rugido grave al amanecer, son los aulladores, no un jaguar.

Cerrando la plaza por el norte se despliega la Acrópolis del Norte, una compleja superposición de pirámides funerarias donde yacen los restos de los primeros reyes de la ciudad.

Sigue explorando las maravillas de Tikal y Petén: Guía de Tikal y Flores, Templo del Gran Jaguar, Templo IV y Guía de Guatemala.

¿Se puede subir a los templos de la Gran Plaza?

El Templo I, el del Gran Jaguar, está cerrado a la subida para protegerlo. El Templo II sí admite visitantes por una escalera habilitada, y desde arriba se ve la plaza entera con el Templo I de frente. Las normas pueden cambiar; pregunta al entrar.

¿Quién está enterrado en el Templo I?

El rey Jasaw Chan K'awiil I, que gobernó Tikal entre 682 y 734. Su tumba, el Entierro 116, se descubrió en 1962 con pieles de jaguar, cerámica pintada, conchas de espondilo y un collar de jade de 3,9 kilos.

¿Cuánto tiempo hace falta para ver la Gran Plaza?

Para la plaza, los dos templos y un paseo por las acrópolis Norte y Central, calcula al menos una hora. Si quieres ver también el Templo IV y el Mundo Perdido, reserva el día completo y empieza temprano para evitar el calor.

¿Dónde consulto horarios y precios de Tikal?

Los fija el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, igual que las visitas especiales al amanecer. Cambian con el tiempo, así que revísalos en los canales oficiales del parque antes de ir y confírmalos con tu alojamiento en Flores.

Fuentes

Para saber más