Encuentro con Suricatas Habituadas del Makgadikgadi
En los márgenes de los salares de Makgadikgadi es posible caminar junto a colonias de suricatas salvajes habituadas a la presencia humana pacífica. Al no ser alimentadas jamás, conservan sus instintos naturales al 100%, llegando a trepar sobre la cabeza de visitantes sentados para otear rapaces en el horizonte.
Por Quique · Verificado el 12 de septiembre de 2026
En los márgenes de los salares de Makgadikgadi es posible caminar junto a colonias de suricatas salvajes habituadas a la presencia humana pacífica. Al no ser alimentadas jamás, conservan sus instintos naturales al 100%, llegando a trepar sobre la cabeza de visitantes sentados para otear rapaces en el horizonte.
- Condición ecológica
- Salvajes y libres; no domesticadas ni alimentadas
- Horario idóneo
- Amanecer (al salir de las madrigueras)
- Duración de caminata
- 1 a 2 horas a pie por la llanura
- Lodges asociados
- Camp Kalahari, Jack's Camp, San Camp
- Comportamiento estrella
- Centinelas erguidos usando humanos como atalaya
En el corazón árido y luminoso de Botsuana, los Salares de Makgadikgadi despliegan una de las mayores extensiones salinas del planeta.

El milagro de la habituación científica
Investigadores y guías han dedicado años a ganar la confianza de varias familias de suricatas sin alterar su cadena trófica. Los animales no ven a los seres humanos como una amenaza ni como una fuente de comida, sino como un elemento inofensivo del paisaje semiárido de los Salares de Makgadikgadi.
Una lección viva de etología en directo
Sentarse inmóvil en el suelo mientras los miembros de la colonia escarban en busca de escorpiones y bulbos es fascinante. Cuando el centinela detecta una sombra en el cielo, emite un chasquido agudo que hace desaparecer a toda la familia en sus túneles subterráneos en una fracción de segundo.
Preguntas Frecuentes
¿Se puede tocar o alimentar a las suricatas?
Está terminantemente prohibido tocarlas, perseguirlas o darles cualquier tipo de alimento para salvaguardar su condición puramente salvaje.
¿Por qué se suben a las personas?
En una llanura desprovista de árboles o montículos, cualquier punto elevado (como la cabeza o hombros de una persona quieta) representa una atalaya perfecta para vigilar águilas.
¿Cuál es la mejor época del año para esta actividad?
La estación seca (de mayo a octubre), cuando las mañanas despejadas permiten localizarlas fácilmente al salir a calentarse bajo el sol naciente.





