Gárgolas de tortugas e iguanas en la Basílica del Voto Nacional

La Basílica del Voto Nacional, en el centro histórico de Quito, es un templo neogótico proyectado por Emilio Tarlier cuya piedra fundacional se colocó en 1892 y que se inauguró en 1988. Sus gárgolas representan fauna ecuatoriana, como tortugas de Galápagos y caimanes, y desde sus torres se ve toda la ciudad.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Mira hacia arriba, hacia las cornisas y los contrafuertes. En una catedral europea esperarías demonios, quimeras y criaturas fantásticas. Aquí encontrarás caimanes, tortugas de Galápagos, armadillos y cóndores. Esa decisión de cambiar el bestiario medieval por la fauna de Ecuador es lo primero que hace distinta a esta basílica.

Levantada en el sector de Santa Prisca, entre las calles Carchi y Venezuela, tiene aspecto de catedral gótica francesa pero está llena de guiños locales. Se visita por dentro, se sube a sus torres y se baja a la cripta, y todo ello en una sola mañana, con calma.

Ubicación
Calles Carchi y Venezuela, sector Santa Prisca, centro histórico de Quito
Estilo
Neogótico, proyecto de Emilio Tarlier
Primera piedra
10 de julio de 1892; inaugurada el 12 de julio de 1988
Horario
Sin web oficial clara; confirmar en la puerta
Entrada
Consultar en la puerta; las torres pueden tener tarifa aparte
Tiempo de visita
1 a 2 horas con las torres

Un voto, una promesa y casi un siglo de obras

Según Wikipedia, el sacerdote Julio Matovelle propuso el monumento en 1883, como recuerdo perpetuo de la consagración de Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús. La consagración original se atribuye a Gabriel García Moreno, en 1874.

Quito, Ecuador: panoramic view of the historic centre of the city, as seen from El Panecillo (small piece of bread), wit en quito
Cayambe, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

El diseño es del arquitecto francés Emilio Tarlier, inspirado en la catedral de Notre-Dame de París, según la Wikipedia en español; la versión inglesa menciona la catedral de Bourges. La primera piedra se colocó el 10 de julio de 1892, aunque El Comercio sitúa el inicio de las obras en 1890.

La construcción se alargó mucho por la falta de presupuesto del Estado. El papa Juan Pablo II bendijo el templo en 1985, y la consagración e inauguración oficiales fueron el 12 de julio de 1988. Todavía se considera técnicamente inconclusa, y existe la leyenda local de que el mundo se acabará cuando esté terminada.

El nombre, «Voto Nacional», tiene origen político. El Comercio explica que el voto lo hicieron el sacerdote Matovelle y el movimiento de los Restauradores en 1883, como condición para derrocar al dictador Ignacio de Veintemilla. Por eso la basílica es a la vez un templo y un monumento a un momento concreto de la historia de Ecuador.

Un bestiario ecuatoriano en piedra

Las gárgolas son el rasgo más célebre. Según la Wikipedia en español, en vez de monstruos mitológicos hay animales del país, entre ellos caimanes, tortugas de las Galápagos, armadillos y cóndores. Cada fuente cita una lista algo distinta, así que no esperes una cuenta exacta.

Para localizarlas, empieza desde la plaza frente a la fachada y recorre con la vista los contrafuertes laterales. Con unos prismáticos pequeños se distinguen mejor. Es un buen juego si vas con niños, y un recordatorio de que la basílica se construyó para hablar de Ecuador, no solo de Europa.

Dentro: vitrales con flores andinas

El interior sorprende por su ligereza. Según la Wikipedia en español, los vitrales muestran escenas de la vida de Cristo con fondos de flora endémica de Ecuador, y el rosetón sustituye la geometría gótica clásica por lirios y orquídeas. El Comercio añade que hay santos ecuatorianos, como el Hermano Miguel y Mariana de Jesús.

Según la Wikipedia en español, la nave central mide unos 140 metros de largo por 35 de ancho, y a los lados se abren capillas dedicadas a las provincias de Ecuador. Todo el conjunto está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús.

Subir a las torres

Las torres son la parte más memorable de la visita. Se sube por escaleras empinadas, y en el recorrido se cruza una pasarela sobre la bóveda del templo, para llegar a la llamada Torre de los Cóndores. Desde arriba se ve el casco histórico, el Panecillo y la ciudad extendida entre montañas.

Las cifras de altura no coinciden entre fuentes. La Wikipedia en español da 83 metros para las torres; otras páginas citan cifras mucho mayores para el mirador. Como no hay una fuente oficial que lo aclare, toma las alturas como aproximadas. El acceso a las torres puede tener un coste aparte del de la basílica.

El ascenso no es apto para personas con movilidad reducida o vértigo intenso. Lleva calzado cerrado y con suela antideslizante, porque algunos tramos son rejillas metálicas. Sube con las manos libres y sin bolsas colgando, y ve despacio en las escaleras empinadas.

La cripta y el panteón

Bajo el templo hay un panteón nacional pensado para los jefes de Estado de Ecuador. No es un recorrido alegre, pero ayuda a ubicar el edificio dentro de la historia política del país.

La basílica la administra la Congregación de los Padres Oblatos, según El Comercio, y es un lugar de culto activo. Si coinciden misas o ceremonias, mantén el silencio, evita pasear mientras se celebran y pregunta antes de hacer fotos en el interior.

Horarios, entrada y cómo llegar

El horario y la tarifa de entrada cambian, y no hay una web oficial clara que se haya podido contrastar, así que no se citan cifras. Confirma horarios y precios, incluido el de las torres, en la puerta antes de subir.

La basílica queda en el centro histórico, en la zona norte, y se alcanza a pie desde la plaza Grande. Recuerda que Quito está a más de 2.800 metros de altitud, y que subir escaleras en altura cansa más de lo que parece; sube despacio y bebe agua.

Cuánto tiempo dedicarle

Una hora basta para ver el interior y asomarse a la cripta; con las torres y las gárgolas, cuenta con dos. Ve temprano para tener más calma en las escaleras. Combínala con una caminata por el casco antiguo o con una visita a algún museo cercano.

Consulta antes la previsión del tiempo: con niebla o lluvia, las vistas desde la torre se reducen mucho. Si el día amanece nublado, deja la subida para otro momento y dedica la visita al interior y a las gárgolas, que se aprecian desde la calle.

Ubicada en el sector de Santa Prisca, la Basílica del Voto Nacional domina el perfil septentrional del casco histórico de Quito en Ecuador. Inspirada en la catedral de Notre Dame de París, fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.

En los contrafuertes exteriores, las tradicionales gárgolas medievales fueron reemplazadas por esculturas de animales representativos de la biodiversidad nacional, conectando el arte sacro con el patrimonio natural de Ecuador.

Si te quedas más días en Quito, lo esencial de Quito te ayuda a situarte; también puedes seguir por De noche, La Ronda sirve canelazo y música en vivo en el Quito colonial, La Floresta y La Carolina, el Quito creativo de galerías y orquídeas o Claustros y Escuela Quiteña en el Convento de San Francisco.

¿Por qué las gárgolas son animales de Ecuador?

Porque la basílica adaptó el modelo gótico europeo a la identidad ecuatoriana: en lugar de criaturas mitológicas hay caimanes, tortugas de Galápagos, armadillos y cóndores, según Wikipedia. Es uno de sus rasgos más conocidos.

¿Se puede subir a las torres?

Sí, por escaleras empinadas y una pasarela sobre la bóveda hasta la Torre de los Cóndores. No es apto para movilidad reducida ni vértigo intenso. Usa calzado cerrado y suela antideslizante, y confirma el acceso antes de subir.

¿Cuánto cuesta entrar?

No hay una web oficial clara con las tarifas actuales, así que no se citan cifras. Confirma el precio en la entrada, y pregunta si la subida a las torres se paga aparte.

¿Está terminada la basílica?

Técnicamente no: se inauguró en 1988, pero las obras han continuado por décadas por falta de presupuesto. Existe una leyenda local según la cual el mundo se acabará cuando esté concluida.

Fuentes