Pinturas san en las colinas de Goha, sobre las llanuras de Chobe
Las colinas de Goha Hills son formaciones rocosas inselberg que se elevan sobre las llanuras arboladas del Parque Nacional Chobe. Conservan pinturas rupestres ancestrales legadas por cazadores-recolectores San y ofrecen miradores naturales privilegiados para otear las migraciones de herbívoros.
Por Daniel
Las colinas de Goha Hills son formaciones rocosas inselberg que se elevan sobre las llanuras arboladas del Parque Nacional Chobe. Conservan pinturas rupestres ancestrales legadas por cazadores-recolectores San y ofrecen miradores naturales privilegiados para otear las migraciones de herbívoros.
- Tipo de enclave
- Afloramientos rocosos aislados
- Interés cultural
- Pinturas rupestres San de miles de años
- Ubicación
- Zona de Savuti, Parque Chobe
- Altitud relativa
- Colinas bajas que sobresalen de la llanura
- Aves rapaces
- Águilas marciales, buitres dorsiblancos

Huellas milenarias en el corazón de la sabana
En un país dominado por llanuras arenosas infinitas como los Salares de Makgadikgadi, las colinas de Goha sobresalen como vigías de piedra.
En sus abrigos rocosos protegidos, los chamanes San plasmaron siluetas de elands, jirafas y figuras antropomorfas mediante pigmentos de ocre rojo y grasa animal, en una tradición hermana a la de las míticas colinas de Tsodilo.
Mirador estratégico sobre las migraciones
Desde la cima de Goha Hills se domina una panorámica de 360 grados sobre los bosques de mopane. Entre noviembre y diciembre, este punto permite contemplar el avance de las cebras de Burchell que se desplazan desde el río Chobe hacia el sur en busca de pastos tiernos.
Simbolismo y pigmentos en las figuras rupestres
Los paneles pictóricos plasmados en los abrigos rocosos de las colinas de Goha constituyen un valioso legado del pueblo san, cuyos antepasados habitaron estas tierras en estrecha comunión con los ciclos naturales.
Las representaciones muestran siluetas estilizadas de elands, jirafas, antílopes y figuras humanas en escenas de caza o ceremonias chamánicas.
Para elaborar estas obras sobre la roca, los antiguos artistas utilizaron pigmentos minerales elaborados con óxido de hierro para los tonos rojizos, carbón vegetal para los negros y caolín o arcilla para los trazos claros, aglutinados con grasa animal y médula ósea.
Cada trazo encierra un significado espiritual profundo, donde el eland, en particular, simbolizaba la potencia vital, la fertilidad y la conexión entre el mundo terrenal y el plano sobrenatural.
Geología de las colinas de inselberg en Savuti
Desde el punto de vista geológico, las colinas de Goha son inselbergs o relieves residuales que emergen de forma abrupta sobre las llanuras sedimentarias circundantes.
Estas elevaciones rocosas han resistido millones de años de erosión gracias a la dureza de la roca que las compone, rompiendo la horizontalidad monótona de la cuenca del Kalahari.
En sus grietas y oquedades se acumula agua de lluvia que perdura semanas después de las tormentas, creando microhábitats resguardados donde crecen higueras de roca y arbustos espinosos adaptados a las condiciones de aridez, atrayendo además a pequeños mamíferos como damanes de roca y saltarrocas que encuentran refugio frente a los grandes depredadores de la planicie.
Recomendaciones de seguridad ante la presencia de fauna en elevaciones
Aunque ascender hacia los abrigos rupestres tiene un gran interés cultural, conviene extremar las precauciones de seguridad personal. Las colinas no están cercadas y con frecuencia son utilizadas por leopardos y babuinos para descansar o vigilar el terreno circundante durante el día.
Por este motivo, nunca debes alejarte del vehículo sin la compañía directa de un guía profesional autorizado y armado, quien revisará las inmediaciones antes de permitir el descenso.
Camina prestando atención al suelo para evitar pisar piedras sueltas o molestar a reptiles como víboras de arena que gustan de calentarse sobre las losas soleadas, y mantén un tono de voz moderado para preservar la tranquilidad del entorno rocoso.
El pueblo san y su relación con la roca
Las pinturas de estos abrigos forman parte de una tradición que atraviesa buena parte del sur de África. Para los pueblos san, la roca no era solo un soporte: se asociaba con el mundo espiritual, con los rituales y con la memoria colectiva.
Las figuras que se conservan, a menudo animales y siluetas humanas, solían relacionarse con experiencias de trance, con la caza y con el vínculo que mantenían con el entorno.
Cuando contemples un panel, piensa que no estás ante simple decoración. Cada trazo condensa conocimiento del territorio y creencias compartidas, transmitidas durante generaciones. Por eso lo más respetuoso es mirar sin tocar, no usar agua ni ningún producto para realzar los colores y seguir siempre las indicaciones de tu guía.
Un lugar frágil que pide cuidado
El arte rupestre es muy vulnerable. La luz, la humedad, el roce y hasta el polvo levantado por muchos visitantes pueden acelerar su deterioro. Por eso, la mejor visita es la que deja el lugar exactamente como lo encontraste: sin marcas, sin objetos movidos y sin basura.
Aprovecha para observar también el entorno inmediato. Los líquenes sobre la roca, las grietas con vegetación y las vistas sobre el bosque ayudan a entender por qué estas colinas debieron de resultar un refugio atractivo desde hace miles de años.
Una visita tranquila, con la mirada atenta y sin prisas, es la manera más justa de acercarse a este legado.
Preguntas frecuentes
Más sobre Parque Nacional Chobe:
Página del destino: Parque Nacional Chobe
¿Es necesario guía para ver las pinturas rupestres?
Sí, conviene visitarlas acompañado por un guía o ranger del parque para proteger los paneles rupestres y garantizar seguridad frente a leopardos que suelen refugiarse entre las rocas.
¿Se puede subir a pie a las colinas?
Solo en rutas a pie guiadas por personal autorizado que evalúa previamente la ausencia de depredadores en los senderos rocosos.
¿Qué antigüedad tienen las pinturas de Goha?
Las estimaciones varían según la fuente, pero se atribuyen a los pueblos San y se calculan en uno o varios milenios de antigüedad, ilustrando la cosmología espiritual de los pueblos San.





