Oranjestad, la capital de colores donde atracan los cruceros de Aruba

Oranjestad, capital de Aruba, combina edificios coloniales holandeses de colores vivos con el puerto de cruceros y el paseo comercial de Renaissance Marketplace, además del Fuerte Zoutman, la construcción más antigua de la isla.

Por

Rol
Capital de Aruba y principal puerto de cruceros
Edificio histórico
Fuerte Zoutman, de 1798, el más antiguo de Aruba
Zona comercial
Renaissance Marketplace y Caya G.F. Betico Croes
Aeropuerto
Reina Beatrix (AUA), a pocos minutos del centro
Distancia a Palm Beach
Aproximadamente 10-15 minutos en auto
Vista de Oranjestad desde el puerto de cruceros.
Bgabel (CC BY-SA 3.0)

Historia y carácter de Oranjestad

Oranjestad surgió hacia 1796 como un pueblo de comerciantes y artesanos junto a la bahía, y en 1824 recibió su nombre en honor a la Casa de Orange-Nassau, la familia real neerlandesa.

Su edificio más antiguo, el Fuerte Zoutman, se construyó entre 1796 y 1798 para defender el puerto, y hoy comparte protagonismo con fachadas coloniales pintadas en tonos pastel que dan a la ciudad su aspecto característico.

Como capital de un país cuya economía depende en gran medida del turismo, Oranjestad concentra hoy la mayor actividad comercial de la isla: el puerto recibe a algunos de los cruceros más grandes del Caribe, y el paseo de Renaissance Marketplace y la calle Caya G.F.

Betico Croes reúnen tiendas libres de impuestos, joyerías y restaurantes a pocos pasos del muelle.

Las mejores atracciones de Oranjestad

Cada una de estas atracciones tiene su propia guía monográfica con historia, consejos de visita y ficha práctica. Empieza por la que más te llame la atención:

1. Fuerte Zoutman

2. Renaissance Marketplace

3. Puerto de cruceros de Oranjestad

4. Edificios coloniales de Oranjestad

5. Royal Plaza

6. Museo Arqueológico Nacional de Aruba

7. El atardecer en Oranjestad

8. Mercado junto al puerto de Oranjestad

9. Compras en Caya G.F. Betico Croes

10. Vida nocturna en Oranjestad

La historia de Aruba contada desde su capital

Antes de la llegada de los europeos, Aruba estaba habitada por los caquetíos, un pueblo de lengua arahuaca emparentado con los habitantes de la costa de la actual Venezuela, que queda muy cerca.

Los españoles llegaron a finales del siglo XV y, al no encontrar oro ni tierras aptas para grandes cultivos, catalogaron a Aruba, Bonaire y Curazao como «islas inútiles».

En 1636 los neerlandeses tomaron el control de la isla, que durante mucho tiempo se dedicó sobre todo a la cría de ganado y caballos al servicio de la Compañía de las Indias Occidentales.

Oranjestad nació como asentamiento junto a una bahía protegida por arrecifes, que ofrecía un fondeadero seguro.

A partir de ahí, la historia de la isla cambió varias veces de rumbo: en el siglo XIX se descubrió oro en el norte y se cultivó aloe a gran escala, y en el siglo XX la instalación de una enorme refinería de petróleo en San Nicolás atrajo trabajadores de todo el Caribe y de más lejos.

Cuando la refinería redujo su actividad, el turismo pasó a ser el motor económico, y Oranjestad se transformó en la capital comercial y portuaria que es hoy.

Un nombre que verás por todas partes es el de Gilberto François «Betico» Croes, el político que lideró el movimiento por el status aparte.

Gracias a ese proceso, en 1986 Aruba se separó de las Antillas Neerlandesas y pasó a ser un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos.

La calle comercial más importante de la ciudad lleva su nombre, y su figura es muy recordada por los arubanos como símbolo de la identidad propia de la isla.

Papiamento y una identidad mestiza

La lengua de la calle en Oranjestad es el papiamento, un idioma criollo que mezcla bases del portugués y del español con aportes del neerlandés, del inglés, de lenguas africanas y del arahuaco.

Es oficial junto con el neerlandés, y la mayoría de los arubanos habla además inglés y español con soltura, así que a un hispanohablante le resultará fácil entenderse. Aprender un par de palabras, como «bon dia» (buenos días) o «danki» (gracias), siempre se agradece.

Esa mezcla lingüística refleja la composición de la población, con raíces indígenas, europeas, africanas y latinoamericanas, además de comunidades llegadas en el siglo XX desde otras islas del Caribe, Asia y Sudamérica.

En Oranjestad se nota en la arquitectura, que combina el estilo colonial neerlandés con colores caribeños, en la cocina y en las fiestas. El carnaval, con sus desfiles por las calles del centro, es la expresión más festiva de esa identidad compartida.

Un paseo por el centro histórico

El centro de Oranjestad se recorre a pie en pocas horas y es la mejor manera de descubrir su arquitectura.

Un buen punto de partida es el Fuerte Zoutman, junto al cual se levanta la torre Willem III, añadida en el siglo XIX y que funcionó como faro y torre del reloj.

Dentro del conjunto se encuentra un museo histórico que repasa la evolución de la isla desde la época indígena. En el patio del fuerte se celebra de forma periódica un festival de bienvenida con música, bailes y comida local; conviene consultar los días en la oficina de turismo.

Desde el fuerte, las calles del centro conducen a fachadas coloniales de tonos pastel con frontones y detalles decorativos, muchas de ellas restauradas y convertidas en oficinas, tiendas o museos.

Entre los edificios religiosos destacan la iglesia protestante, de las más antiguas de la isla, y la iglesia católica de San Francisco de Asís. El Museo Arqueológico Nacional, instalado en un antiguo complejo familiar restaurado, es una visita recomendable para conocer la cultura de los primeros habitantes de Aruba.

Frente al mar se extiende el parque Wilhelmina, un jardín cuidado con una estatua de la reina Guillermina de los Países Bajos, ideal para descansar a la sombra.

Desde allí puedes seguir por el paseo marítimo y el carril que bordea la costa, el llamado parque lineal, que conecta la capital con otras zonas y es muy usado para caminar y montar en bicicleta.

Al caer la tarde, el puerto deportivo y los muelles se llenan de gente que sale a ver el atardecer.

Zonas de Oranjestad y alrededores

El centro histórico y el frente portuario concentran los comercios, el muelle de cruceros, el puerto deportivo, los centros comerciales y buena parte de los restaurantes. Alojarse aquí es práctico si quieres moverte a pie, tener el transporte público a mano y disfrutar de la vida urbana.

Algunos hoteles del centro disponen de acceso a playas privadas o islas cercanas mediante lanchas, para compensar que la costa urbana no tiene grandes playas.

Al noroeste de la capital empieza la franja de las grandes playas. Primero aparecen Druif y Manchebo, con hoteles de tamaño mediano y un ambiente tranquilo; después llega Eagle Beach, una de las playas más amplias y famosas de la isla, con sus característicos árboles fofoti inclinados por el viento.

Más allá se encuentra Palm Beach, con los grandes hoteles de varias plantas, casinos, restaurantes y mucha más animación nocturna.

Hacia el sureste, en dirección a San Nicolás, la costa es más residencial y local. Allí están pueblos como Savaneta, que fue la capital de la isla hasta 1797, y zonas de baño apreciadas por los residentes.

San Nicolás, al final de la carretera, se ha reinventado en los últimos años como un centro de arte urbano con grandes murales en sus fachadas, y cerca está Baby Beach, una laguna de aguas tranquilas y poco profundas.

Cómo moverse por Oranjestad y por la isla

Dentro de Oranjestad lo más cómodo es caminar: las distancias son cortas, las calles son llanas y la brisa ayuda a soportar el calor.

Para salir de la capital, el autobús público tiene su terminal principal en el centro, cerca del puerto, y conecta con las zonas hoteleras, el aeropuerto y San Nicolás. Es una opción económica y bastante regular para moverse entre la ciudad y las playas de la costa oeste.

Los taxis no llevan taxímetro y funcionan con tarifas fijas por zonas, por lo que conviene confirmar el precio antes de subir.

Para recorrer la isla con libertad, muchos viajeros alquilan un coche, ya que las carreteras principales están en buen estado, se conduce por la derecha y abundan las rotondas.

Si quieres llegar a lugares como la piscina natural del parque Arikok, necesitarás un vehículo todoterreno o una excursión organizada, porque los caminos son de tierra y piedra.

Otra forma muy popular de explorar es en bicicleta, sobre todo por el carril costero que une la capital con las playas, o en excursiones guiadas en quad, buggy o jeep por el interior.

Ten en cuenta que el sol es fuerte y hay poca sombra, así que planifica los recorridos en bicicleta a primera hora o al final de la tarde.

Playas cercanas a la capital

La playa más próxima al centro es Surfside, situada entre la ciudad y el aeropuerto, con aguas calmas y un ambiente local.

Es un buen lugar para un baño rápido si te alojas en el centro o tienes unas horas libres antes de un vuelo, y desde allí se ven despegar y aterrizar los aviones.

Sus aguas tranquilas se deben a que la costa sur y oeste de Aruba queda protegida de los vientos alisios.

Frente al centro se encuentra Renaissance Island, una pequeña isla privada asociada a un hotel de la capital, conocida por los flamencos que pasean por una de sus playas.

El acceso suele estar reservado a los huéspedes y, en algunos casos, se ofrecen pases de día con plazas limitadas, así que conviene consultar las condiciones con antelación. Para una playa amplia y abierta a todos, Eagle Beach queda a pocos minutos en coche o autobús.

Todas las playas de Aruba son públicas, aunque los hoteles gestionan las tumbonas y sombrillas situadas frente a ellos.

Lleva tu propia sombra si vas a una playa sin servicios, porque el sol del Caribe es muy intenso y la brisa constante hace que no notes el calor hasta que ya te has quemado.

Excursiones por Aruba desde Oranjestad

Aruba es una isla pequeña y Oranjestad está en una posición central, así que casi todos sus lugares de interés se pueden visitar en excursiones de medio día o de un día completo. Estos son algunos de los más conocidos:

Parque Nacional Arikok

Ocupa cerca de una quinta parte de la isla y protege un paisaje árido de cactus, colinas, formaciones rocosas y una costa batida por el oleaje.

Dentro del parque hay cuevas como Fontein y Quadirikiri, algunas con dibujos rupestres de los antiguos habitantes, y la famosa piscina natural, una poza rodeada de rocas volcánicas donde el mar entra con fuerza.

Se recorre en vehículo todoterreno o a pie por senderos señalizados; conviene consultar horarios y precios en la web oficial del parque.

Costa norte y faro California

La costa norte es completamente distinta de la oeste: rocosa, salvaje y con un mar agitado en el que no conviene bañarse.

En su extremo noroeste se alza el faro California, que lleva el nombre de un barco que naufragó en las cercanías y ofrece una de las mejores vistas de la isla.

A lo largo de esta costa se pueden ver las ruinas de la antigua fundición de oro de Bushiribana y el lugar donde se encontraba el Puente Natural, un arco de roca que se derrumbó en 2005.

Formaciones rocosas de Casibari y Ayo

En el interior de la isla aparecen grandes bloques de roca que parecen colocados al azar en medio del paisaje desértico. En Casibari hay escalones y pasarelas que permiten subir hasta lo alto para contemplar la isla, mientras que en Ayo se conservan dibujos de los pueblos indígenas.

Son visitas breves y fáciles que se combinan bien con la capilla de Alto Vista, una pequeña iglesia de color amarillo, de las primeras de la isla, situada en un paraje tranquilo sobre la costa norte.

San Nicolás y el sur de la isla

San Nicolás, la segunda ciudad del país, creció alrededor de la refinería y hoy atrae a los visitantes por sus murales y su ambiente más local y caribeño. Muy cerca están Baby Beach y otras playas del extremo sur, ideales para hacer snorkel en aguas tranquilas.

En el camino desde Oranjestad se encuentra Mangel Halto, una playa con manglares y arrecife muy apreciada para bucear con tubo.

Qué comer en Oranjestad

La gastronomía de Aruba refleja su historia y su cercanía con Sudamérica. En Oranjestad encontrarás restaurantes internacionales, pero vale la pena buscar la cocina criolla arubana, que combina ingredientes locales con influencias neerlandesas, africanas y latinoamericanas.

El pescado fresco es protagonista, ya sea a la parrilla, frito o en guisos, y suele servirse con acompañamientos tradicionales.

Algunos platos y productos típicos que conviene probar:

  • Keshi yena, un queso de bola relleno de carne o pollo especiado y horneado, herencia del comercio neerlandés.

  • Pastechi, empanadillas fritas rellenas de queso, carne o pescado, muy populares en el desayuno.

  • Funchi, una polenta de maíz que acompaña guisos y pescados.

  • Pan bati, una especie de tortita de harina de maíz ligeramente dulce.

  • Stoba, guisos de carne de cabra o de res con especias.

  • Pika, una salsa picante a base de papaya, cebolla y chile.

Para beber, Aruba produce su propia cerveza, elaborada con el agua desalinizada de la isla, y en Navidad es tradicional el ponche crema, un licor cremoso.

En el centro, los puestos de comida callejera y los locales sencillos frecuentados por residentes suelen ser la mejor opción para probar pastechi y platos criollos.

También hay influencia neerlandesa en tentempiés como las croquetas, y la cercanía con Venezuela y Colombia se nota en las arepas y otros platos latinos.

Clima, viento y fiestas del año

Oranjestad tiene un clima semiárido, cálido y seco durante casi todo el año, con escasas lluvias.

Lo que más llama la atención a los visitantes es el viento: los alisios soplan de forma constante desde el este, refrescan el ambiente y han moldeado el paisaje, como se aprecia en los árboles divi-divi, que crecen inclinados en una misma dirección.

Esa brisa hace que el calor sea más llevadero, pero también puede hacer que subestimes la fuerza del sol.

El acontecimiento más importante del calendario es el carnaval, que se celebra durante varias semanas antes de la Cuaresma y culmina con grandes desfiles en Oranjestad y San Nicolás. El 18 de marzo se celebra el Día del Himno y la Bandera, una fiesta nacional muy sentida.

Si viajas en estas fechas, verás la ciudad más animada, pero también conviene reservar alojamiento con antelación.

Itinerarios de uno a tres días

Con un día en Oranjestad, por ejemplo en una escala de crucero, puedes dedicar la mañana al centro histórico, el Fuerte Zoutman y los museos, comer algo típico cerca del puerto y pasar la tarde en Eagle Beach o en Surfside.

Si prefieres ver más de la isla, una excursión de medio día por la costa norte, el faro California y Casibari permite hacerse una idea del contraste entre la capital y el interior.

Con dos días, el segundo puede reservarse para el Parque Nacional Arikok y la piscina natural, en una excursión en todoterreno o con coche de alquiler adecuado, y terminar con una cena en el centro o en la zona de Palm Beach.

Con tres días, añade el sur de la isla: Mangel Halto por la mañana para hacer snorkel, los murales de San Nicolás a mediodía y Baby Beach por la tarde, antes de volver a la capital para ver el atardecer desde el puerto.

Si llegas en crucero a Oranjestad

El muelle de cruceros está prácticamente en el centro de la ciudad, así que desde el barco puedes caminar hasta las tiendas, el Fuerte Zoutman y el paseo marítimo en pocos minutos. Esto permite organizar la escala por tu cuenta sin depender de excursiones organizadas.

Junto al muelle hay taxis y operadores turísticos que ofrecen recorridos por la isla, y la terminal de autobuses queda cerca.

Si quieres ir a la playa, Eagle Beach y Palm Beach son las opciones más habituales y se llegan en poco tiempo en taxi o autobús. Calcula bien el regreso, sobre todo si alquilas un coche o haces una excursión por tu cuenta, porque el barco no espera.

Los días con varios cruceros en el puerto, el centro y las playas más cercanas se llenan, así que conviene salir temprano.

Consejos prácticos para tu visita

Antes de viajar a Aruba es obligatorio completar en línea la tarjeta de embarque y desembarque, conocida como ED card, a través del canal oficial del gobierno.

Si tu vuelo de regreso es a Estados Unidos, ten en cuenta que el aeropuerto cuenta con preautorización de inmigración y aduanas estadounidenses, lo que obliga a llegar con más tiempo de antelación. Revisa siempre los requisitos de entrada vigentes según tu nacionalidad.

El agua del grifo en Aruba es potable y se produce en una planta desalinizadora, así que puedes rellenar tu botella sin problema.

Aruba tiene fama de ser un destino tranquilo, aunque conviene aplicar las precauciones habituales: no dejar objetos de valor a la vista en el coche, sobre todo en las playas y miradores, y vigilar tus pertenencias en zonas concurridas.

Protege tu piel con protector solar resistente al agua, gorra y gafas de sol, y bebe agua con frecuencia.

Ten precaución con el mar en la costa norte, donde las corrientes y el oleaje son peligrosos y no hay socorristas en la mayoría de los puntos. Si haces excursiones por el interior, lleva agua suficiente, calzado cerrado y evita las horas centrales del día.

En las playas y en el parque Arikok, respeta la fauna y la vegetación, no te lleves piedras ni corales y no alimentes a los animales.

En muchos restaurantes de Oranjestad la cuenta ya incluye un cargo por servicio, así que revísala antes de dejar propina adicional.

Los comercios del centro suelen cerrar antes que los de la zona de Palm Beach, y los domingos la capital está bastante más tranquila, con menos tiendas abiertas, salvo los días en que hay cruceros en el puerto.

Si buscas ambiente nocturno, el centro tiene bares y locales con música, pero la mayor parte de la vida nocturna de la isla se concentra en la zona hotelera.

Más preguntas sobre Oranjestad

¿Qué moneda se usa en Aruba?

La moneda oficial es el florín arubano, que mantiene un tipo de cambio fijo con el dólar estadounidense. En la práctica, el dólar se acepta en casi todos los comercios, restaurantes, taxis y hoteles de Oranjestad, aunque el cambio puede devolverse en florines.

Las tarjetas de crédito se usan de forma generalizada y en el centro hay cajeros automáticos. Para pequeñas compras en puestos o mercados puede venirte bien llevar algo de efectivo.

¿Hace falta alquilar coche si me alojo en la capital?

No es obligatorio. Desde Oranjestad puedes llegar a las playas de la costa oeste en autobús o taxi, y muchas atracciones se visitan en excursiones organizadas que incluyen el traslado.

El coche resulta útil si quieres recorrer la isla a tu ritmo, ir a playas menos conocidas o visitar el sur y la costa norte en el mismo día. Para la piscina natural de Arikok, en cualquier caso, hace falta un todoterreno o una excursión guiada.

¿Es Oranjestad un buen sitio para alojarse?

Depende de lo que busques. Si quieres estar cerca de restaurantes, tiendas y transporte, y te gusta pasear por una ciudad con vida local, el centro es una buena elección. Si tu prioridad es salir del hotel directamente a la arena, te convendrá más Eagle Beach o Palm Beach.

Muchos viajeros combinan ambas cosas: se alojan cerca de la playa y dedican una tarde y una noche a recorrer la capital.

¿Se puede hacer snorkel o buceo cerca de Oranjestad?

Sí. Desde el puerto salen excursiones en barco hacia arrecifes y naufragios de la costa oeste, algunos de ellos muy conocidos entre los buceadores, como los restos de barcos hundidos frente a la zona de Malmok y Palm Beach.

Si prefieres el snorkel desde la orilla, Mangel Halto, al sureste de la capital, y Baby Beach, en el extremo sur, son dos de las opciones más cómodas. Lleva calzado acuático y respeta los corales.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hace falta para conocer Oranjestad?

Con medio día alcanza para recorrer el centro histórico, el Fuerte Zoutman y las zonas comerciales. La mayoría de los visitantes la combina con una estancia más larga en Palm Beach o Eagle Beach, a pocos minutos en auto.

¿Cuál es la mejor época para visitar Oranjestad?

Cualquier momento del año, ya que Aruba está fuera del cinturón de huracanes del Caribe y su clima seco varía poco entre estaciones. Enero a septiembre suele ser algo más seco que octubre a diciembre.

¿Cómo se llega a Oranjestad desde el aeropuerto?

Desde el Aeropuerto Internacional Reina Beatrix, la forma más habitual es un taxi (sin taxímetro, con tarifas reguladas por zona) o un traslado organizado por el hotel. El autobús público Arubus también conecta el aeropuerto con Oranjestad y la zona hotelera a tarifas muy accesibles.

Para saber más