Luis XIV a caballo en el centro de la Place Bellecour

La Place Bellecour, de unos 300 por 200 metros, es una de las plazas rectangulares más grandes de Europa y una de las mayores de uso peatonal. El rey Enrique IV ordenó adquirir el terreno a comienzos del siglo XVII, pero la compra se retrasó hasta 1658, tras una visita de Luis XIV. La estatua ecuestre del rey, erigida originalmente en 1713 y reemplazada en 1825, sigue presidiendo la plaza. El acceso es libre y gratuito en todo momento.

Por

Ubicación
La Presqu'île, entre los ríos Ródano y Saona
Dimensiones
unos 300 por 200 metros
Adquirida por la ciudad
1658, tras la visita de Luis XIV
Reconocimiento
Parte del Patrimonio de la Humanidad UNESCO desde 1998

La Place Bellecour es el gran espacio cívico de Lyon, en la península entre el Ródano y el Saona.

La Plaza Bellecour, una de las mayores plazas peatonales de Europa, en Lyon.
Mathieudu68 (CC BY-SA 3.0)

Décadas de disputas legales antes de tomar forma

La transformación de Bellecour en un gran espacio cívico comenzó a principios del siglo XVII, cuando el rey Enrique IV ordenó a la ciudad adquirir el terreno para uso público.

Sin embargo, sucesivas disputas legales retrasaron el proyecto durante décadas. La ciudad adquirió el terreno en 1658, tras una visita de Luis XIV, y en 1715 la plaza se convirtió oficialmente en Place Royale.

Una de las plazas rectangulares más grandes de Europa

Con algo más de 300 metros de largo y unos 200 de ancho, Bellecour es una de las plazas rectangulares más grandes de Europa y una de las mayores de uso peatonal.

La estatua ecuestre de Luis XIV, erigida originalmente en 1713, fue destruida durante la Revolución Francesa y sustituida en 1825 por la versión actual, obra del escultor François-Frédéric Lemot, acompañada hasta 2021 por dos esculturas alegóricas de los ríos Saona y Ródano, que desde 2022 se exponen en el Musée des Beaux-Arts.

Desde 1998 forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Planifica tu viaje a Lyon:

• Guía de Lyon

• Hôtel de Ville

• Halles Paul Bocuse

Una plaza marcada por la Revolución

La historia de Bellecour no fue tranquila. Durante la Revolución Francesa, Lyon se enfrentó a las autoridades de París y la ciudad sufrió un duro asedio en 1793. Tras la derrota, la Convención ordenó castigar a la ciudad, y los edificios que rodeaban la plaza fueron demolidos en buena parte.

La estatua del rey también desapareció en esos años, y la plaza quedó durante un tiempo con un aspecto muy distinto del que tenía como espacio real. Después se reconstruyeron las fachadas y se fue recuperando su papel de gran salón de la ciudad.

Esa reconstrucción explica la uniformidad que se aprecia en los edificios de los lados norte y sur, con fachadas de líneas armoniosas que enmarcan el gran vacío central.

Hoy la plaza sigue siendo el lugar donde se celebran concentraciones, fiestas y actos públicos, y también el punto de encuentro por excelencia de los lioneses. Cuando alguien queda con otra persona en Bellecour, suele hacerlo junto a la estatua, que funciona como referencia inconfundible.

Un gran vacío con vistas a Fourvière

Lo primero que sorprende al entrar es el tamaño. No hay árboles en la parte central, y el suelo está cubierto por una gravilla rojiza que da a la plaza un color muy característico, sobre todo cuando la luz es baja.

Esa ausencia de elementos permite una vista despejada hacia la colina de Fourvière, donde destaca la basílica en lo alto, y hacia la torre metálica que corona la ladera. Es uno de los mejores lugares para entender la geografía de la ciudad de un solo vistazo.

En la parte sur, un monumento recuerda a Antoine de Saint-Exupéry, el autor de El principito, que nació en Lyon, y es una parada obligada para los aficionados a la literatura. Alrededor de la plaza hay zonas arboladas, bancos y pequeñas terrazas.

En ciertas épocas del año se instalan mercadillos, atracciones o instalaciones temporales, por lo que el aspecto puede variar mucho de una visita a otra. Consulta el programa de la ciudad antes de ir si quieres coincidir con algún evento.

Cómo encaja en un paseo por la Presqu'île

Bellecour es el centro de gravedad de la península, y desde ella parten varias calles peatonales comerciales, entre ellas una que se dirige hacia el norte y otra que baja hacia el Saona.

Siguiendo la primera llegas a la Place des Terreaux y al ayuntamiento en un paseo cómodo, mientras que cruzando uno de los puentes sobre el Saona entras directamente en Vieux Lyon.

Por eso funciona bien como punto de partida de una jornada a pie, con la ciudad entera a tu alrededor.

Un buen momento para disfrutarla es el atardecer, cuando la gente sale a pasear y los edificios que la rodean toman un tono cálido. También por la mañana temprano resulta muy agradable, con poco ajetreo y la plaza casi vacía.

Recuerda que, al ser un espacio abierto y sin sombra, en los días de calor intenso se nota el sol, así que conviene llevar agua y algo de protección si piensas quedarte un rato.

Para saber más