Templo de Lúxor: Colosos de Ramsés II, Historia y Visita
El Templo de Lúxor, situado en el corazón urbano de la ciudad junto a la orilla oriental del Nilo, fue mandado construir por Amenofis III y Ramsés II para celebrar la fiesta anual del Opet. Destaca por su monumental pilono flanqueado por colosales estatuas sedentes de Ramsés II, su obelisco de granito rosa y su excepcional iluminación nocturna.
Por Quique · Verificado el 11 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Corniche del Nilo, centro de Lúxor
- Horario
- Todos los días de 06:00 a 22:00 (excelente visita iluminada tras la puesta de sol)
- Precio entrada general
- 400 EGP extranjeros
- Conexión histórica
- Enlazado con Karnak por la restaurada Avenida de las Esfinges de 2,7 km
El Templo de Lúxor es uno de los monumentos más fotogénicos y accesibles de Lúxor. A diferencia de la mayoría de templos de Egipto, que estaban consagrados a cultos funerarios o divinidades tutelares, este santuario estaba destinado a la regeneración espiritual de la monarquía durante la fiesta anual de la fertilidad de Opet.

La fachada monumental y el obelisco gemelo de París
La entrada al templo está presidida por el formidable pilono erigido por Ramsés II, cuyos muros representan la batalla de Qadesh contra los hititas. Frente a la fachada se alzan dos colosales estatuas sedentes del faraón talladas en granito negro y un soberbio obelisco de 25 metros de altura. Originalmente había dos obeliscos idénticos; el segundo fue obsequiado en 1833 por Muhammad Alí a Francia y preside desde entonces la emblemática Plaza de la Concordia de París.
Patios columnados y estratos culturales
Al cruzar el pilono se accede al patio de Ramsés II, bordeado por 74 columnas papiriformes y estatuas colosales del monarca de pie. Dentro de este patio sorprende la presencia de la Mezquita medieval de Abu Haggag, levantada en el siglo XIII sobre los muros del templo faraónico cuando el recinto estaba sepultado por sedimentos. Más adelante, la Columnata procesional de Amenofis III da paso a un patio hipóstilo de proporciones sublimes y al sancta sanctorum, donde incluso Alejandro Magno mandó grabar relieves representándose a sí mismo recibiendo la bendición de Amón.
Visita nocturna mágica: El Templo de Lúxor permanece abierto hasta las 22:00 horas. Recorrer sus patios tras caer la noche, cuando una cuidada iluminación dorada resalta la profundidad de los jeroglíficos y las siluetas de los colosos contra el cielo estrellado, es una experiencia inolvidable.
Planifica tu itinerario por Lúxor y el Alto Egipto:





