Los 272 escalones de colores que suben a las Cuevas de Batu

Las Cuevas de Batu son un santuario hindú dentro de una colina de caliza a unos 13 km al norte de Kuala Lumpur. Se suben 272 escalones de colores hasta la Cueva del Templo, consagrada a Murugan desde 1891, junto a una estatua dorada de 42,7 metros. El tren KTM Komuter llega desde KL Sentral hasta la misma entrada.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Al bajar del tren en la estación de Batu Caves, ves antes que nada una figura dorada enorme contra una pared de roca gris: Murugan, dios hindú de la guerra, con su lanza. Detrás arranca una escalera pintada con todos los colores posibles que se pierde en la boca de la montaña.

Este conjunto, en el distrito de Gombak, es uno de los santuarios hindúes más visitados fuera de la India y el centro de la fiesta de Thaipusam en Malasia. Combina tres cosas que pocas veces van juntas: geología muy antigua, un templo en uso diario y una población de macacos que se cree dueña del lugar.

Ubicación
Gombak (Selangor), unos 13 km al norte de Kuala Lumpur
Cómo llegar
Tren KTM Komuter desde KL Sentral hasta la estación de Batu Caves
Entrada
Escalera y Cueva del Templo gratis; Cueva del Ramayana y Cave Villa de pago
Esfuerzo
272 escalones empinados, con barandillas
Tiempo de visita
De dos a tres horas
Vestimenta
Piernas y hombros cubiertos; se alquilan telas en la entrada

De refugio y mina de guano a lugar de peregrinación

La caliza de la colina tiene más de 400 millones de años, aunque las cavidades empezaron a abrirse mucho después, entre hace 60 y 120 millones de años según Wikipedia. Algunas entradas sirvieron de refugio al pueblo temuan, uno de los grupos orang asli, y hacia 1860 colonos chinos ya extraían guano de murciélago para abonar sus huertos.

Escalinata de 272 colores y estatua dorada gigante de Lord Murugan en las Cuevas de Batu.
Anandajoti, Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Las cuevas se hicieron conocidas fuera de la zona después de que el naturalista estadounidense William Hornaday las describiera en 1878. El giro llegó con K. Thamboosamy Pillai, un comerciante tamil que vio en la forma de la entrada principal la punta del vel, la lanza de Murugan.

En 1890, Pillai, que también fundó el templo Sri Mahamariamman de Kuala Lumpur, instaló la imagen consagrada de Murugan en la gran cueva. El templo quedó terminado en 1891 y la primera celebración de Thaipusam se hizo al año siguiente, en 1892. Desde entonces no ha dejado de crecer.

Los 272 escalones, tramo a tramo

Al principio se subía por un sendero. Primero hubo escalones de madera y en 1940 se construyeron los 272 peldaños de hormigón que se usan hoy. En agosto de 2018 se pintaron por secciones de colores, y desde entonces la escalera es la foto que casi todo el mundo se lleva.

La subida es empinada pero corta, y las barandillas dividen la escalera en carriles. Si vas lento, pégate a un lado y deja paso a quien sube a buen ritmo o baja. Con lluvia, los escalones resbalan: agárrate siempre.

Los macacos de cola larga

Viven en la escalera y en las cuevas, y saben perfectamente qué contiene una bolsa de plástico. Guarda la comida y las botellas dentro de la mochila cerrada, no les ofrezcas nada y no los mires fijamente a los ojos. Gafas de sol, gorras y teléfonos sueltos son sus objetivos favoritos.

Dentro de la Cueva del Templo

Arriba se abre la Cueva del Templo, también llamada Cueva de la Catedral, una cámara de caliza con un techo de unos 100 metros de altura. Al fondo, unos escalones más llevan a una segunda sala abierta al cielo por un gran agujero, por donde entra la luz y, a veces, la lluvia.

En las paredes hay varios santuarios con imágenes pintadas de colores vivos. Si llegas a la hora de una puja, la ceremonia hindú de ofrenda, oirás campanas y verás a los sacerdotes con lámparas de aceite. Quédate a un lado, en silencio, y no te pongas delante de los fieles para hacer fotos.

La entrada a la Cueva del Templo y la subida por la escalera son gratuitas. No necesitas reservar ni comprar nada para ver la estatua, subir y recorrer la cueva principal.

Las otras cuevas al pie de la colina

Mucha gente sube, baja y se va, y se pierde la parte de abajo. A la izquierda de la escalera principal está la Cueva del Ramayana, con escenas del poema épico hindú iluminadas con colores y una estatua de Hanuman, el dios mono, de unos 15 metros. Su templo se abrió en noviembre de 2001.

También está Cave Villa, un conjunto de cuevas con galería de arte y figuras mitológicas. Ambas tienen entrada de pago aparte. La Cueva Oscura, que se visita con guía para ver murciélagos e invertebrados, cerró en 2019 y la Malaysian Nature Society la ha vuelto a abrir; consulta en su web los recorridos y las reservas.

En la colina viven 21 especies de murciélagos, según Wikipedia, y en su cara noreste hay cerca de 160 vías de escalada en roca. Si te interesa escalar, busca un operador local con equipo y seguro: no es una actividad para improvisar.

Thaipusam: el día que la colina se desborda

Thaipusam se celebra en el mes tamil de Thai, entre finales de enero y principios de febrero. La procesión sale del templo Sri Mahamariamman, en el centro de Kuala Lumpur, y llega a Batu durante la noche. Muchos devotos suben cargando kavadi, estructuras de ofrenda, algunos con el cuerpo perforado por ganchos y agujas.

Es un espectáculo religioso intenso y muy concurrido, con cientos de miles de personas. Si quieres verlo, llega de madrugada, lleva agua y prepárate para empujones y esperas largas. Si lo que buscas es una visita tranquila, evita esas fechas y los días previos.

Cómo llegar y cómo vestirte

El tren KTM Komuter sale de KL Sentral y termina en la estación de Batu Caves, a unos pasos de la entrada. Es la opción más cómoda y económica. También llega el autobús 11 y, por supuesto, taxis y aplicaciones de transporte desde cualquier punto de la ciudad.

  • Piernas cubiertas: evita los pantalones cortos y las faldas por encima de la rodilla. En la entrada suelen alquilar telas para cubrirse.

  • Hombros cubiertos, por respeto en un lugar de culto.

  • Calzado cómodo para la escalera y que puedas quitarte donde lo indiquen.

  • Agua guardada en la mochila, lejos de la vista de los monos.

Llega temprano: hace menos calor y los grupos organizados aún no han llegado. Con dos o tres horas ves la estatua, la cueva principal y la del Ramayana. Para comer, al pie de la colina hay restaurantes vegetarianos del sur de la India que sirven arroz y curris sobre hoja de plátano.

Las Cuevas de Batu son un imán espiritual y fotográfico en Kuala Lumpur. Consagradas a Lord Murugan a finales del siglo XIX por mercaderes tamiles, constituyen uno de los lugares de peregrinación más venerados de Malasia.

Tras la excursión matutina puedes regresar en tren al centro para visitar el histórico Mercado Central Pasar Seni o pasear por Chinatown Petaling Street.

¿Hay que pagar para subir a las Cuevas de Batu?

No. Subir los 272 escalones, ver la estatua de Murugan y entrar a la Cueva del Templo es gratis. Las cuevas del pie de la colina, como la del Ramayana o Cave Villa, cobran entrada aparte.

¿Se puede visitar la Cueva Oscura?

Sí, con visita guiada. La cueva cerró en 2019, pero la Malaysian Nature Society ofrece de nuevo recorridos; consulta en su web los horarios y si hace falta reservar con antelación.

¿Cuánto cuesta subir la escalera físicamente?

Es empinada pero corta, y puedes parar las veces que quieras apoyado en la barandilla. Con calor y humedad cansa más de lo que parece, así que ve temprano, sube despacio y lleva agua guardada en la mochila.

¿Cómo evito problemas con los monos?

No lleves comida ni bebida a la vista, no les des nada y no los mires fijamente. Guarda gafas, gorras y teléfono. Si uno se acerca, aléjate con calma sin correr. Las bolsas de plástico son lo que más les atrae.

Fuentes