Quince kilómetros de arena fina en la playa de Hammamet

Bordeando la ensenada protegida del golfo homónimo a lo largo de varios kilómetros, la Playa de Hammamet es uno de los grandes destinos de playa de Túnez. Con su arena fina y suave pendiente hacia aguas templadas y cristalinas, combina el baño tranquilo con el encanto de la silueta de la medina amurallada.

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Bordeando la ensenada protegida del golfo homónimo a lo largo de varios kilómetros, la Playa de Hammamet es uno de los grandes destinos de playa de Túnez.

Con su arena fina y suave pendiente hacia aguas templadas y cristalinas, combina el baño tranquilo con el encanto de la silueta de la medina amurallada.

Extensa playa mediterránea de arena fina y aguas mansas en el golfo de Hammamet.
Marc Ryckaert (CC BY 3.0)
Ubicación
A lo largo de toda la fachada litoral de Hammamet norte y sur
Acceso
Público y libre con zonas concesionadas de hamacas y sombrillas de paja
Calidad del agua
Oleaje calmo y fondo arenoso limpio ideal para niños y natación
Deportes
Parasailing, esquí náutico, paddle surf, motos de agua y paseos en velero
Temporada óptima
Los meses de verano; en primavera y otoño el agua está más fresca

La Riviera tunecina del jazmín

El litoral de Hammamet cautivó desde principios del siglo XX a artistas e intelectuales europeos como Paul Klee, seducidos por la pureza de sus playas y la brisa marina cargada del aroma de los huertos de cítricos y flores de azahar que se extienden tras la línea de costa.

Paseos a la orilla del mar y pesca tradicional

Temprano en la mañana, la playa es compartida por bañistas y pescadores artesanales que reparan sus redes de trasmallo junto a barcas de madera varadas en la arena dorada.

Caminar desde el centro de la ciudad hacia los arenales del norte ofrece kilómetros de costa despejada bordeada por jardines hoteleros bajos.

Restaurantes marineros sobre la arena

A lo largo del litoral abundan pequeños bistrós y terrazas donde degustar pescados frescos a la parrilla (lubinas, doradas y calamares del golfo) servidos con patatas fritas cortadas a mano, ensalada méchouia asada y un toque de harissa fresca de la vecina Nabeul.

Cómo es el golfo y su litoral

El golfo de Hammamet se abre hacia el este, de modo que la costa recibe el sol desde primera hora y los amaneceres sobre el mar son un buen motivo para madrugar.

La orilla es larga y de arena clara, con una entrada suave al agua que resulta cómoda para el baño. Detrás de la línea de playa se extienden hoteles, jardines y huertos, y la medina aparece en un extremo como un telón de fondo.

Como en cualquier playa, las condiciones cambian según el día. Cuando hay viento o marejada, el oleaje puede ser más fuerte de lo habitual, y conviene prestar atención a las banderas y a las indicaciones de los socorristas si las hay.

Con el mar en calma, en cambio, el agua es tranquila y es fácil pasar horas flotando o paseando por la orilla.

Cuándo ir y cómo repartir el día

La temporada de baño es el verano, cuando el calor y la afluencia son máximos. Si prefieres un ambiente más sosegado, los meses de transición, a comienzos del otoño y de la primavera, permiten pasear y disfrutar del mar con menos gente, aunque el agua estará más fresca.

En invierno la playa es sobre todo un lugar para caminar y mirar el horizonte.

Durante el verano, lo más agradable es aprovechar la mañana, cuando el sol aún no aprieta, y buscar sombra en las horas centrales. La tarde invita a un paseo largo por la arena o por el paseo marítimo.

Lleva siempre agua y protección solar, y ten presente que ciertos tramos tienen hamacas y sombrillas de pago, mientras que otros son de acceso libre, de modo que conviene preguntar antes de instalarte.

Un poco de historia turística

Hammamet se hizo conocida como destino de veraneo mucho antes de que existiera el turismo de masas. Artistas y escritores europeos, entre ellos Paul Klee, visitaron esta costa a comienzos del siglo XX, atraídos por la luz y el clima.

Más tarde, a partir de mediados de siglo, la ciudad fue creciendo como centro vacacional y hoy es uno de los más importantes del país.

Esa evolución se nota en el paisaje. Cerca de la medina se mantiene un ambiente más pausado y tradicional, mientras que hacia las zonas hoteleras la costa se ha ido urbanizando.

Esta mezcla permite elegir entre una playa más local, con barcas y pescadores, y otra más organizada, con servicios y actividades. Prueba ambas y quédate con la que mejor encaje contigo.

Actividades y paseos junto al mar

Además del baño, el litoral ofrece actividades como paseos en barco, deportes náuticos y caminatas por la orilla. Si te apetece algo diferente, camina hacia el extremo cercano a la medina y observa el trabajo de los pescadores, que mantienen vivo el oficio con redes y barcas de madera. Es una imagen sencilla que recuerda el pasado de la ciudad.

Cuando quieras cambiar de plan, puedes acercarte a las ruinas de Pupput, visitar la medina o hacer una excursión a Nabeul. La playa se combina bien con todo ello, porque las distancias son cortas.

Eso sí, ten en cuenta que los servicios y las condiciones de cada zona cambian con la temporada, y consulta las fuentes oficiales antes de salir.

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