Jurerê Internacional, mar verde sin olas y beach clubs en la Bahía Norte
Jurerê Internacional es uno de los balnearios más exclusivos de Florianópolis, ubicado en la bahía norte de Florianópolis. Concebido como un barrio planificado, destaca por sus aguas tranquilas de tono verdoso y sus célebres beach clubs.
Por Enrique P. · Publicado el 11 de septiembre de 2026

Un balneario planificado en la bahía norte
Frecuentado por viajeros brasileños y extranjeros en Florianópolis, Jurerê Internacional es un barrio planificado de perfil alto en Brasil. Sus calles y parcelas se trazaron antes de edificar.
Aguas calmas familiares y clubes de playa
El mar es excepcionalmente tranquilo y transparente, formando una inmensa piscina natural ideal para nadar con seguridad y navegar en kayak. Sobre la franja costera operan varios beach clubs con restauración y música.
En la bahía norte también están la histórica Fortaleza de Ponta Grossa y las puestas de sol de Santo Antônio de Lisboa.
Paseo al aire libre en Open Shopping:
El centro peatonal de Jurerê Open Shopping cuenta con zonas de juego infantiles, música acústica y restaurantes ideales para caminar al caer la tarde.
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Cómo nació Jurerê Internacional
Jurerê Internacional es un barrio planificado, y eso se nota en cuanto circulas por él.
A diferencia de muchos rincones de la isla, que fueron creciendo de forma espontánea alrededor de antiguas aldeas de pescadores, aquí se diseñó el trazado de las calles, las zonas verdes y las parcelas antes de edificar.
El resultado son avenidas amplias, manzanas ordenadas y una relación con la playa más pensada que en el resto del litoral de la ciudad.
La zona pertenece al norte de la isla de Santa Catarina, un área con tradición de pesca y de cultivo en pequeña escala.
Con el crecimiento del turismo, desde finales del siglo veinte se fue convirtiendo en un destino veraniego muy buscado, sobre todo por viajeros brasileños y argentinos que llegan en temporada alta.
Hoy conviven allí viviendas de veraneo, hoteles y los locales de ocio que le dieron fama más allá de Florianópolis.
Cuando leas que el barrio es obra de un gran arquitecto o que sigue un plan concreto, conviene tomarlo con cautela: hay versiones distintas sobre quién intervino y hasta dónde.
Lo que se puede decir con seguridad es que se trata de un desarrollo urbanístico ordenado, con una identidad propia muy diferente a la del centro histórico o a la de los barrios del interior.
Qué ver y cómo se vive la playa
El paisaje de Jurerê se define por su orientación hacia el norte. Al estar en una bahía, el mar suele llegar con poca fuerza y el fondo se inclina de forma suave, de modo que se puede caminar bastante dentro del agua.
Es una playa cómoda para familias con niños y para quienes prefieren nadar a surfear. Si lo comparas con las playas del este, como Joaquina o Mole, el contraste es muy marcado.
A lo largo de la franja de arena se alternan zonas más tranquilas con otras animadas por música y servicio de mesas. En temporada alta, sobre todo en enero y en los fines de semana, el ambiente se vuelve más festivo y el movimiento es constante hasta la noche.
Si buscas calma, procura ir en horas tempranas o fuera de las vacaciones, cuando puedes caminar por la orilla casi sin gente y disfrutar de la luz suave de la mañana.
Merece la pena pasear también por el interior del barrio. Fíjate en los jardines cuidados, en las casas de líneas modernas y en los canales y espacios naturales que quedan entre las zonas urbanizadas.
Hay una franja de vegetación de restinga, ese tipo de matorral costero sobre arena, que sirve de refugio para aves y que recuerda que estás en un ecosistema delicado, no sólo en un balneario.
Consejos para organizar la visita
Antes de decidir tu día, consulta qué actividad hay en los locales de la playa. Algunos organizan eventos y fiestas, y conviene saber si coincidirás con uno de ellos, ya que cambian mucho el ambiente, el tráfico y la dificultad para aparcar.
Las condiciones de acceso, los horarios y los precios varían según la temporada, así que compruébalos en las páginas oficiales antes de ir.
Piensa en una jornada que combine mar y paseo cultural. Por la mañana puedes disfrutar de la playa y, ya por la tarde, acercarte a las fortalezas históricas de la bahía norte o a los pueblos de origen azoriano, que ofrecen una cara más tradicional de la isla.
Lleva sombrero, protector solar y agua, porque en verano el sol cae con fuerza y la sombra natural es escasa en la arena.
Por último, ten en cuenta el tráfico estacional. En vacaciones, la entrada y salida de la zona puede ser lenta, de modo que conviene salir con margen o elegir horarios menos habituales.
Si te alojas cerca, aprovecha para recorrerla caminando o en bicicleta, que suele ser la forma más agradable de descubrir un barrio pensado para moverse con calma.





