Iguanas de roca que salen a recibirte en la playa de Allen's Cay

Allen's Cay, en el extremo norte de Exuma, alberga una población de iguanas de roca endémicas de esta zona específica de Bahamas, que se acercan sin miedo a los visitantes que desembarcan en la playa, habituadas a la presencia humana tras décadas de visitas turísticas.

Por

Especie
Iguana de roca de Allen's Cay (Cyclura cychlura inornata)
Distribución
Endémica de esta zona específica del norte de Exuma
Comportamiento
Se acercan a los visitantes en busca de comida
Recomendación
Alimentarlas sólo con productos autorizados por los guías
Iguana de Allen's Cay (Cyclura cychlura inornata), especie endémica de Exuma.
Kim (CC BY-SA 2.0)

Historia y consejos de visita

Allen's Cay, en el extremo norte del archipiélago de Exuma, es el hogar de una población de iguanas de roca que existe únicamente en esta zona específica de Bahamas, un ejemplo de endemismo insular que atrae tanto a turistas curiosos como a biólogos interesados en la conservación de la especie.

Tras décadas de visitas turísticas regulares, estas iguanas perdieron buena parte de su miedo natural a los humanos y se acercan activamente a los visitantes que desembarcan en la playa de la isla, especialmente cuando asocian la llegada de un barco con la posibilidad de recibir comida, aunque se recomienda alimentarlas únicamente con los productos que autorizan los guías locales para no afectar su dieta natural.

Una especie única de las Bahamas

La iguana de roca de las Exuma pertenece al género Cyclura, un grupo de grandes iguanas terrestres del Caribe que figura entre los reptiles más amenazados del planeta.

La subespecie de Allen's Cay vive en un puñado de cayos pequeños del norte de Exuma y se considera en peligro por su reducida distribución.

Con su piel rugosa, la cola gruesa y la cresta de escamas sobre el lomo, recuerda a un dinosaurio en miniatura, y los machos adultos llegan a verse bastante corpulentos.

Son animales sobre todo herbívoros: comen hojas, flores y frutos de la vegetación costera, y al dispersar semillas ayudan a mantener el matorral. En un cayo diminuto, con poca agua dulce y sol constante, ese papel ecológico tiene un peso enorme.

También toman el sol durante horas para regular la temperatura del cuerpo, y por eso es habitual verlas inmóviles sobre las rocas calientes.

Qué verás al desembarcar

Al llegar a la playa, lo normal es que varias iguanas salgan de entre la vegetación y se acerquen, atraídas por los barcos. Algunas se quedan muy cerca de los pies de los visitantes, sin mostrar miedo.

Es una escena llamativa que, bien gestionada, resulta tranquila: camina despacio, no hagas movimientos bruscos y deja que sean ellas las que se aproximen.

Las excursiones suelen combinar este cayo con otros de la zona, y la parada se hace en pocos minutos. El terreno es de arena y roca afilada, así que un calzado cerrado de suela firme o unas sandalias de agua resistentes te evitarán cortes.

Fíjate también en los pequeños agujeros y grietas del suelo, que son los refugios y nidos que usan los animales.

Un detalle curioso es que cada iguana tiene su propia personalidad: unas son atrevidas y otras prefieren observar desde lejos. Los guías locales suelen reconocer a ciertos ejemplares y te contarán anécdotas sobre ellos, lo que le da a la visita un toque muy humano.

Cómo comportarte para no hacerles daño

El principal problema de esta atracción es la alimentación. Dar comida inadecuada altera su dieta, favorece la obesidad y las acostumbra a depender de los barcos. Si te ofrecen algo para darles, hazlo solo con lo que autoricen los guías, y nunca con alimentos procesados, pan o dulces.

En ningún caso persigas, agarres o levantes a un animal, porque el estrés les hace mucho daño.

Conviene además mantener la mano lejos de la boca de la iguana. Aunque no son agresivas, pueden confundir un dedo con comida y morder, y sus dientes y mandíbulas son más fuertes de lo que aparentan.

Quien lleva comida en la mano o en el bolsillo se convierte en el centro de atención de todo el grupo.

Otra amenaza son los animales introducidos, como gatos, perros y ratas, que dañan nidos y crías. Por eso no se deben dejar restos de comida, bolsas ni envases en la isla.

Lo que llevas, te lo llevas de vuelta. Al respetar estas normas, contribuyes a que las próximas personas también puedan ver a estas criaturas tan especiales.

Con qué combinar la visita

Estos cayos quedan cerca de Highborne Cay y de otras paradas del norte de Exuma, y a menudo se incluyen en excursiones de un día desde Nassau. Si vas desde Exuma, comprueba qué ruta sigue tu operador antes de reservar.

Lleva protector solar, agua, sombrero y algo con que cubrirte del viento en el barco, que suele refrescar más de lo que parece.

Sigue explorando Exuma, o descubre también Excursión en Barco por los Cayos de Exuma. Más contexto sobre el país en nuestra Guía de Bahamas.