La Gran Mezquita de Durrës, cerrada por el comunismo y reabierta al culto
La Gran Mezquita de Durrës, construida en 1931 bajo el rey Zog I, fue la mezquita más grande de Albania en el momento de su inauguración. Cerrada en 1967 y con su minarete derribado por el régimen comunista, reabrió al culto en 1993. Conviene consultar horarios en la web oficial antes de ir.
Por Florencia · Publicado el 6 de septiembre de 2026
En el corazón del casco histórico de Durrës, la Gran Mezquita —Xhamia e Madhe, en albanés— fue, cuando se inauguró, la mezquita más grande de todo el país, y su historia resume, en un solo edificio, el ciclo completo de tolerancia, represión y reapertura religiosa que atravesó Albania en el siglo XX.
Construida en 1931 con apoyo de los comerciantes de la ciudad
La construcción se completó en 1931, durante el reinado de Zog I y con el respaldo económico de la comunidad mercantil musulmana local, que vio en el proyecto una forma de consolidar el prestigio religioso y comercial de Durrës.
El diseño estuvo a cargo de arquitectos italianos, fruto de la cooperación ítalo-albanesa de la época, y se pensó como un gran edificio de culto para la ciudad.

Cerrada y decapitada por el régimen ateo
En 1967, como parte de la misma campaña que declaró a Albania el primer Estado ateo del mundo, el régimen de Enver Hoxha cerró la mezquita por decreto y ordenó derribar su minarete, dejando el edificio irreconocible desde el exterior.
Pasó entonces a funcionar como centro juvenil del régimen, una reconversión que se repitió, con variantes, en la práctica totalidad de los templos religiosos del país.
Un terremoto adicional en 1979 sumó daños estructurales al edificio, ya despojado de buena parte de su función y su identidad original. La mezquita permaneció así, cerrada y transformada, durante 26 años consecutivos.
La reapertura de 1993
Recién en 1993, con apoyo de la Organización Islámica Internacional de Ayuda, la mezquita reabrió al culto: un proceso similar al que vivió, dos años antes, la mezquita de Et'hem Bey en Tirana, y que marcó en ambas ciudades el regreso simbólico de la libertad religiosa tras más de dos décadas de prohibición.
Hoy, con el minarete reconstruido y la actividad religiosa plenamente normalizada, la Gran Mezquita vuelve a cumplir el mismo doble papel que tuvo en 1931: templo activo para la comunidad musulmana de Durrës y, al mismo tiempo, uno de los pocos edificios del centro histórico que conserva un vínculo directo, sin interrupciones de uso salvo durante aquellos 26 años, con la identidad religiosa de la ciudad anterior al comunismo.
- Ubicación
- Centro histórico de Durrës
- Construcción
- 1931, durante el reinado de Zog I
- Cierre bajo el comunismo
- 1967 a 1993 (26 años)
- Reapertura
- 1993, con apoyo de la Organización Islámica Internacional de Ayuda
Durrës en tiempos del rey Zog
La mezquita nació en un momento muy concreto de la historia albanesa.
En los años veinte y treinta, Ahmet Zogu pasó de jefe de gobierno a presidente y, en 1928, se proclamó rey con el nombre de Zog I. Su etapa estuvo marcada por un esfuerzo de modernización del Estado y por una relación muy estrecha con Italia, que financió obras públicas e infraestructuras en distintas ciudades del país, y Durrës, como principal puerto, ocupaba un lugar destacado en ese proceso.
La ciudad tenía además un peso simbólico propio: en 1914 y de nuevo entre 1918 y 1920 había funcionado como capital de Albania, antes de que el Congreso de Lushnjë trasladara la capitalidad a Tirana.
Una gran mezquita en el centro, junto a otros edificios representativos levantados en aquellos años, reforzaba la imagen de una Durrës moderna y orgullosa de su comunidad musulmana, en un país donde convivían tradicionalmente musulmanes suníes, bektashíes, ortodoxos y católicos.
Qué ver en la mezquita y su entorno
La mezquita se levanta en la plaza principal de Durrës, la plaza Liria, frente al Teatro Aleksandër Moisiu y cerca del ayuntamiento.
Desde el exterior llama la atención la combinación de la sala de oración, de volumen sencillo y compacto, con el minarete esbelto que se recortó de nuevo sobre el centro tras la reapertura.
Esa silueta es hoy una de las referencias visuales más reconocibles de la ciudad cuando caminas por el casco histórico.
En el interior, el espacio responde a la sobriedad habitual de las mezquitas: una sala amplia orientada hacia la quibla, con el mihrab que señala la dirección de La Meca y el minbar desde el que se pronuncia el sermón de los viernes.
Las alfombras cubren el suelo y la decoración se concentra en elementos geométricos y caligráficos. Fíjate en la luz que entra por las ventanas y en cómo el edificio mezcla rasgos otomanos con detalles propios de la arquitectura de entreguerras.
La plaza que la rodea es, en sí misma, un buen resumen del siglo XX albanés. Allí conviven la mezquita de época de Zog, edificios públicos de distintas etapas y un ambiente de cafés y paseantes que se anima mucho al caer la tarde.
Además, a pocos pasos quedan los restos del foro bizantino y de las termas romanas, lo que añade una capa más de historia al mismo espacio.
Curiosidades
Durante el cierre comunista, el edificio sobrevivió gracias a su reconversión en centro juvenil, mientras que otros templos del país fueron demolidos o destinados a almacenes.
La reconstrucción del minarete en los noventa devolvió a la plaza Liria su perfil anterior al régimen.
La llamada a la oración vuelve a escucharse en el centro de Durrës y convive con el tráfico, las terrazas y la vida de la ciudad.
Más allá de su valor religioso, la mezquita es un buen punto de partida para entender la convivencia de credos que caracteriza a Albania.
En Durrës, como en buena parte del país, musulmanes y cristianos comparten barrios, fiestas y familias, y tras la prohibición comunista todas las comunidades reconstruyeron sus templos casi al mismo tiempo.
Pasear por el centro y ver la mezquita, las iglesias y los edificios civiles a poca distancia ayuda a comprender ese equilibrio, que muchos albaneses consideran parte de su identidad nacional.
Consejos para visitar la mezquita
Como es un templo en uso, lo más respetuoso es visitarla fuera de los momentos de oración, sobre todo del rezo del mediodía del viernes, cuando se llena de fieles.
Al entrar hay que descalzarse y vestir con ropa que cubra hombros y rodillas; a las mujeres se les suele pedir que se cubran el cabello, así que conviene llevar un pañuelo en la mochila. Habla en voz baja y pregunta antes de tomar fotografías de personas que estén rezando.
Con quince o veinte minutos tienes suficiente para verla con calma.
Lo ideal es integrarla en un paseo a pie por el centro: el foro bizantino y las termas están al lado, el anfiteatro romano y las murallas con la Torre Veneciana quedan a pocos minutos, y el paseo marítimo con el Museo Arqueológico está muy cerca.
Como los horarios dependen de las oraciones y pueden variar, conviene consultarlos localmente o en fuentes oficiales antes de ir.
¿Por qué se derribó el minarete de la Gran Mezquita de Durrës?
Como parte de la campaña atea del régimen comunista de Enver Hoxha, que en 1967 cerró por decreto todos los templos religiosos del país y, en este caso, derribó específicamente el minarete antes de convertir el edificio en centro juvenil.
¿Cuándo volvió a funcionar como mezquita?
En 1993, con apoyo de la Organización Islámica Internacional de Ayuda, 26 años después de su cierre.
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