Curry molido a mano y tallas zulúes en el mercado de Victoria Street
El Victoria Street Market ('The Vic'), fundado en 1910 en el corazón comercial de Durban, es el mercado más emblemático y multisensorial de la ciudad. Reflejo del mestizaje entre las culturas india y zulú, alberga más de ciento setenta puestos repletos de barriles de especias de curry molidas a mano, incienso, bisutería oriental y tallas de artesanía africana.
Por Daniel
- Ubicación
- Esquina de Bertha Mkhize (Victoria) y Queen Street, centro de Durban
- Puestos
- Más de 170 puestos distribuidos en dos plantas temáticas
- Especialidad
- Curry masalas (como el picante 'Mother-in-Law Exterminator')
El Mercado de la Calle Victoria es el testimonio vivo de la mayor comunidad de origen indio residente fuera del subcontinente asiático en Durban y Sudáfrica.

El paraíso de las especias y las mezclas de curry
En la planta baja, una explosión de aromas a cardamomo, canela, cúrcuma y cilantro guía al visitante entre pirámides multicolores de especias.
Los maestros mezcladores preparan fórmulas secretas de curry adaptadas al paladar de cada cliente, desde aromáticas mezclas suaves para cordero hasta combinaciones incendiarias bautizadas con humor local como el famoso 'Mother-in-Law Exterminator'.
Artesanía zulú y el mercado tradicional Muthi
La planta superior está consagrada a la artesanía tradicional de KwaZulu-Natal: cestas tejidas con fibras de teléfono de colores, escudos ceremoniales de piel de vaca zulú, máscaras y figuras talladas en ébano.
No muy lejos, en el entorno de Warwick Junction, se encuentra el Muthi Market, un mercado de medicina ancestral donde curanderos tradicionales comercializan cortezas, raíces y ungüentos sagrados.
Historia del mercado y de la comunidad india de Durban
Para entender este mercado hay que remontarse a 1860, cuando llegaron a Natal los primeros trabajadores contratados desde la India para las plantaciones de caña de azúcar de la costa. A ellos se sumaron después comerciantes que viajaban por su cuenta y que abrieron tiendas en el centro de Durban.
Con los años, esa comunidad se convirtió en una de las más numerosas de origen indio fuera de Asia y dejó una huella profunda en la ciudad: en la cocina, en la religión, en la arquitectura y en la forma de hacer negocios.
El mercado nació a comienzos del siglo XX como un espacio de venta informal donde los comerciantes indios ofrecían especias, telas y productos frescos.
Durante el apartheid, las leyes de segregación urbana restringieron dónde podía vivir y comerciar cada grupo, y la zona de Grey Street y alrededores se convirtió en el gran núcleo comercial indio de Durban.
El mercado fue trasladado y reconstruido en más de una ocasión, y el edificio actual, con sus cúpulas de inspiración oriental, data de finales del siglo XX.
Hoy el Victoria Street Market es mucho más que un lugar de compras. Es un punto de encuentro donde se cruzan las culturas india y zulú, y donde muchas familias llevan generaciones atendiendo el mismo puesto.
Caminar por sus pasillos es una manera directa de entender la mezcla que define a Durban.
Cómo recorrer el mercado
Lo mejor es empezar por la planta de las especias, donde se concentra el ambiente más intenso. Los comerciantes suelen ofrecer probar las mezclas y explicar para qué plato sirve cada una, desde el curry de pescado hasta el de cordero o de legumbres.
Si quieres llevarte algo, pide que te lo envasen al vacío o en bolsas bien cerradas: así viaja mejor en la maleta y evitas que el aroma impregne la ropa. Muchos puestos venden también té, incienso, frutos secos y encurtidos.
En la planta dedicada a la artesanía encontrarás cestería, objetos de cuentas, tallas en madera, telas estampadas y recuerdos de todo tipo. Las cestas tejidas con cable de colores, una técnica muy ligada a la tradición zulú de Durban, son uno de los objetos más originales que te puedes llevar.
Tómate tu tiempo para comparar puestos antes de decidirte, porque la calidad y el acabado varían bastante de uno a otro.
El regateo forma parte de la experiencia en muchos puestos de artesanía, aunque siempre con amabilidad y sin forzar. En las especias, en cambio, los precios suelen ir por peso y hay menos margen para negociar.
Sabores que no te puedes perder
Durban es la cuna del bunny chow, un plato nacido en la comunidad india de la ciudad que consiste en un pan de molde ahuecado y relleno de curry.
Se come con las manos, usando la miga para mojar la salsa, y es uno de los grandes símbolos gastronómicos de la ciudad. En los alrededores del mercado hay pequeños locales donde probarlo, junto con samosas, rotis y dulces indios muy especiados.
Si te gusta el picante, ten en cuenta que el curry de Durban tiene fama de ser intenso. Cuando pidas, pregunta por el nivel de picor o pide una versión suave para empezar.
Las mezclas de especias que compres en el mercado te permitirán reproducir estos sabores en casa, y muchos comerciantes te darán con gusto un par de indicaciones básicas sobre cómo usarlas.
Curiosidades del mercado
Los nombres de muchas mezclas de curry son parte del espectáculo. Los comerciantes compiten en ingenio con etiquetas humorísticas que aluden al picor de cada fórmula, y leerlas es casi tan divertido como olerlas.
Detrás de ese humor hay recetas familiares que se transmiten de generación en generación y que cada puesto guarda con celo, ajustando la proporción de chiles, comino, cilantro o hinojo según la tradición de cada casa.
Otro detalle llamativo es la convivencia de lenguas. En pocos metros puedes escuchar inglés, zulú y palabras de origen indio, y no es raro que un mismo vendedor cambie de idioma según el cliente.
Esa mezcla cotidiana resume mejor que cualquier explicación la historia de la ciudad y la forma en que sus comunidades han compartido el espacio durante más de un siglo.
Consejos para la visita
El mercado tiene más vida por la mañana, cuando los puestos acaban de abrir y el centro está lleno de movimiento. Los domingos y los festivos la actividad puede ser menor, y los horarios cambian con cierta frecuencia, así que conviene consultarlos antes de ir.
Para una visita sin prisas basta con una hora u hora y media, algo más si quieres comer en la zona.
El centro de Durban es animado pero exige cierta prudencia. Lleva lo justo, evita mostrar el móvil o la cámara de forma llamativa y guarda el dinero en un bolsillo interior.
Lo más cómodo es llegar en taxi o con una aplicación de transporte, o hacerlo con un guía local, que además te ayudará a interpretar lo que ves en los puestos y a moverte por las calles cercanas.
Qué ver cerca
A pocas calles se levanta la mezquita Juma Masjid, una de las más grandes del hemisferio sur, con sus minaretes y su fachada blanca y dorada; en algunos momentos admite visitas respetuosas, con ropa que cubra hombros y piernas.
Muy cerca está también Warwick Junction, el gran nudo de mercados callejeros de Durban, donde conviven puestos de fruta, de ropa y de medicina tradicional. Explorarlo con un guía es la mejor forma de entender su funcionamiento.
Desde el centro puedes seguir hacia el Jardín Botánico de Durban o bajar hasta el paseo marítimo para cerrar el día frente al océano Índico.
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