Vapor de azufre a presión en el cráter del Borale Ale

El Borale Ale es un estratovolcán de algo más de 600 metros de altitud ubicado en la cordillera del Erta Ale, en el corazón del Triángulo de Afar. Destaca por albergar un extenso campo fumarólico con emisión permanente de vapor sulfuroso a alta presión y chimeneas volcánicas activas en su cráter principal.

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Manantiales hidrotermales psicodélicos de azufre, cloro y sal mineral en Dallol, Depresión de Danakil.
A.Savin (FAL)

El Borale Ale es un estratovolcán de algo más de 600 metros de altitud ubicado en la cordillera del Erta Ale, en el corazón del Triángulo de Afar.

Destaca por albergar un extenso campo fumarólico con emisión permanente de vapor sulfuroso a alta presión y chimeneas volcánicas activas en su cráter principal.

Datos clave de la atracción

Altitud
Algo más de 600 metros sobre el nivel del mar
Cadena volcánica
Cordillera de Erta Ale (segmento tectónico septentrional)
Tipo volcánico
Estratovolcán basáltico
Manifestaciones activas
Campos de fumarolas silbantes y depósitos de azufre
Acceso
Ruta 4x4 técnica y caminata exigente por coladas basálticas vírgenes

El hermano silencioso y vigoroso del Erta Ale

A diferencia del lago de lava del Erta Ale, el Borale Ale manifiesta su energía geotérmica a través de vigorosas emanaciones de vapor a alta presión que resuenan como turbinas subterráneas entre los conos adventicios y grietas tectónicas del Rift.

Coladas de lava y bloques de escoria negra

Las laderas del volcán están formadas por coladas de lava en bloque ('aa') ásperas y afiladas que exigen calzado de montaña robusto. El contraste visual entre la escoria basáltica de color azabache y las venas amarillas de azufre ofrece vistas geológicas de gran pureza.

Una expedición para entusiastas de la geología pura

Poco frecuentado por el turismo convencional debido a su aislamiento, el Borale Ale atrae a expediciones vulcanológicas interesadas en monitorizar la progresiva apertura tectónica del fondo oceánico emergente que terminará separando el Cuerno de África del continente.

Una cordillera de volcanes sobre un océano en formación

El Borale Ale forma parte de la cordillera del Erta Ale, una alineación de volcanes basálticos que atraviesa la depresión de Danakil y en la que también figuran el propio Erta Ale, el Dalafilla, el Alu o el Gada Ale.

Toda la cadena se levanta sobre una de las zonas más activas del sistema de rift de África oriental, donde la corteza se estira y se adelgaza a medida que las placas se separan. Los geólogos consideran esta región un laboratorio natural para entender cómo nace una cuenca oceánica.

Ese proceso no es sólo una idea abstracta. En 2005, en otra zona de la región de Afar, se abrió en poco tiempo una grieta de decenas de kilómetros acompañada de terremotos y emisiones de magma, un episodio que se estudió en todo el mundo.

El Borale Ale, con sus fumarolas y sus conos secundarios, es una de las piezas visibles de esa misma maquinaria interna, aunque su actividad se manifieste de forma menos espectacular que el lago de lava de su vecino.

Cómo funciona un campo fumarólico

Una fumarola es una abertura en el terreno por la que escapan vapor de agua y gases volcánicos calentados por el magma que hay en profundidad.

En el Borale Ale esas salidas se agrupan en grietas y pequeñas chimeneas, y el sonido del vapor al salir a presión es lo primero que llama la atención al acercarse.

Entre los gases hay compuestos de azufre que, al enfriarse en contacto con el aire, se depositan alrededor de las bocas formando costras y cristales amarillos.

Por eso el paisaje combina tres colores muy marcados: el negro de la escoria y las coladas basálticas, el amarillo del azufre y los tonos blancos o rojizos de las sales y de las rocas alteradas por el calor y la acidez.

Estas costras son frágiles y cambian con rapidez; una chimenea puede apagarse y otra abrirse a pocos metros en cuestión de meses, de modo que el campo nunca se ve exactamente igual de una visita a otra.

Qué mirar en el recorrido

  • Las bocas de las fumarolas, rodeadas de cristales de azufre que crecen en finas agujas.

  • Los conos adventicios, pequeños volcanes secundarios alineados sobre las fracturas del terreno.

  • Las coladas de lava en bloque, que muestran cómo avanzó el magma ladera abajo.

  • Las grietas tectónicas abiertas, testigos directos de la separación de las placas.

Desde las partes altas del volcán se aprecia además la forma de la cordillera, con sus conos escalonados hacia el horizonte, y la extensión de la llanura de Danakil.

Si el día está despejado, la vista ayuda a entender que el Borale Ale no es un relieve aislado, sino un eslabón más de una cadena volcánica que se extiende a lo largo de decenas de kilómetros.

Curiosidades del volcán

La palabra ale, que se repite en los nombres de casi todos los volcanes de la cordillera, significa montaña en lengua afar, el idioma del pueblo pastor que habita esta región desde hace siglos.

Los afar conocen bien cada cerro, cada pista y cada zona de vapor de la cordillera, y su presencia es necesaria para moverse por un territorio sin caminos marcados.

Escuchar al guía local hablar de los nombres de los lugares y de la vida de los pastores en un entorno tan extremo añade mucho valor a la visita.

Consejos para la visita

El Borale Ale no figura en la mayoría de los circuitos estándar por la depresión de Danakil, así que lo normal es organizar la visita con un operador especializado de Mekele, que gestione los permisos, el guía afar y la escolta que exigen las autoridades en la zona.

Pregunta con antelación si el operador ha incluido este volcán en salidas anteriores y cómo plantea el acceso, porque no hay senderos señalizados y el terreno es muy irregular.

Dentro del campo fumarólico, pisa sólo por donde indique el guía: las costras de azufre y sal pueden ocultar huecos o zonas calientes, y el suelo alrededor de las bocas puede ceder. Mantente a barlovento de las emanaciones y aléjate si notas irritación en los ojos o la garganta.

Guantes de trabajo, gafas de sol envolventes y ropa que no te importe manchar son muy útiles, porque el azufre impregna todo con su olor y su color.

Como en el resto de Danakil, la época más llevadera son los meses más frescos del año, aproximadamente de noviembre a marzo, y conviene caminar en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.

Calcula al menos media jornada para el volcán, sin contar el desplazamiento en todoterreno, que puede ser largo y lento por las pistas de lava y arena.

Qué ver cerca

Lo más lógico es combinar el Borale Ale con el Erta Ale, para comparar dos formas muy distintas de actividad volcánica en una misma cordillera.

El circuito suele completarse con Dallol y sus terrazas de sales de colores, las salinas del lago Asale, donde se extraen bloques de sal de forma tradicional, y el lago Afrera, un lago salado rodeado de volcanes con manantiales cálidos en la orilla. Juntos dan una visión bastante completa de la geología de esta región única.

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