Flotar en el agua esmeralda del lago Afrera, rodeado de volcanes

El Lago Afrera (antiguamente llamado Lago Giulietti) es un lago hipersalino situado a más de 100 metros bajo el nivel del mar en la cuenca de Danakil. Rodeado por montañas volcánicas oscuras, sus aguas de verde esmeralda poseen una flotabilidad notable y cuentan con manantiales termales naturales en su orilla.

Por

Laguna de aguas hipersalinas y orillas minerales del lago Afrera en la cuenca de Danakil.
NASA/METI/AIST/Japan Space Systems, and U.S./Japan ASTER Science Team (Public domain)

El Lago Afrera (antiguamente llamado Lago Giulietti) es un lago hipersalino situado a más de 100 metros bajo el nivel del mar en la cuenca de Danakil.

Rodeado por montañas volcánicas oscuras, sus aguas de verde esmeralda poseen una flotabilidad notable y cuentan con manantiales termales naturales en su orilla.

Datos clave de la atracción

Altitud
Más de 100 metros bajo el nivel del mar
Superficie hídrica
Aproximadamente 100 kilómetros cuadrados de cuenca cerrada
Salinidad
Lago hipersalino, mucho más salado que el agua marina
Manantial termal
Manantiales termales naturales junto a la orilla rocosa
Producción industrial
Explotación industrial de sal mediante balsas de evaporación

Flotar sin esfuerzo en el Mar interior de afar

Sumergirse en el Lago Afrera produce la desconcertante y placentera sensación de no poder hundirse debido a la extraordinaria densidad del agua salada. Los bañistas flotan placenteramente en la superficie admirando el reflejo del volcán Borale Ale en el horizonte.

El placer del manantial termal

A escasos metros de la playa salina brota una fuente termal natural de agua cristalina. Este baño actúa como una auténtica ducha regeneradora para retirarse la gruesa costra de sal del cuerpo antes de continuar el viaje hacia el Erta Ale.

Balsas de evaporación y minería moderna

En las inmediaciones del pueblo ribereño de Afrera funcionan balsas de evaporación artificial donde motobombas vierten agua del lago para acelerar la cristalización industrial de sal, proporcionando empleo a trabajadores de la zona.

Un lago con historia de exploradores

El nombre antiguo del lago, Giulietti, recuerda a Giuseppe Maria Giulietti, un explorador italiano que recorrió la región a finales del siglo XIX, en una época en que las potencias europeas mostraban un interés creciente por el Cuerno de África.

Como muchas expediciones de aquel tiempo, la suya terminó de forma trágica en un territorio que entonces era prácticamente desconocido para los europeos. Hoy se usa sobre todo el nombre de Afrera, que es el habitual entre la población local.

Para el pueblo afar, el lago y sus orillas forman parte de un territorio que han habitado y recorrido con sus rebaños desde hace generaciones.

La presencia de agua, aunque salada, y de algunos manantiales convirtió a la zona en un punto de referencia en medio de un entorno muy árido.

Esa mezcla de historia local y de episodios de exploración europea ayuda a entender por qué Afrera ocupa un lugar propio en los relatos sobre el Danakil.

El origen volcánico de la cuenca

El lago Afrera se encuentra en el corazón del triángulo de Afar, una de las regiones volcánicas más activas de África.

A su alrededor se levantan relieves oscuros de origen volcánico, y en el horizonte destacan los conos y macizos que forman parte de la misma cadena que el Erta Ale.

La cuenca en la que se acumula el agua es el resultado de la separación lenta de la corteza terrestre, el mismo proceso que dio lugar a toda la depresión de Danakil.

Al no tener salida al mar, el agua que llega a la cuenca solo puede escapar por evaporación. El calor intenso concentra las sales disueltas año tras año, y por eso el lago es tan salado.

Ese mismo fenómeno explica la presencia de costras blancas en algunas orillas y la facilidad con la que la sal cristaliza en las balsas cercanas. Observar el lago con esta idea en mente ayuda a ver en él un pequeño laboratorio natural de geología.

Qué ver y hacer en Afrera

La experiencia principal es el baño: flotar en el agua salada y después aclararse en el manantial termal de la orilla. Pero merece la pena dedicar también un rato a pasear por la ribera.

Los colores del agua cambian según la hora y la luz, y el contraste entre la superficie clara del lago y las montañas oscuras que lo rodean es especialmente atractivo al amanecer y al atardecer, cuando el calor da una tregua.

Desde algunos puntos de la orilla se ven las balsas de evaporación, que forman cuadrículas geométricas de tonos blancos y verdosos.

Si tu guía lo permite, es interesante acercarse con respeto para entender cómo se produce la sal de forma industrial, en contraste con el corte artesanal que se ve en el lago Karum, al norte.

El pueblo de Afrera, pequeño y funcional, también muestra cómo es la vida cotidiana en esta parte del Danakil.

  • Baño de flotación en el lago, mejor a primera hora de la mañana.

  • Aclarado en el manantial termal de agua caliente junto a la orilla.

  • Paseo por la ribera para ver los cambios de color del agua.

  • Vista de las balsas de evaporación y de la actividad salinera.

Consejos para bañarte en el lago

Antes de entrar al agua, revisa tu piel: cualquier corte o rozadura escocerá mucho al contacto con la sal. Evita sumergir la cabeza y, sobre todo, que el agua te entre en los ojos o la boca, porque irrita con fuerza.

Unas sandalias de agua o escarpines resultan muy útiles, ya que el fondo cerca de la orilla puede tener piedras y costras salinas cortantes. Lleva una toalla, ropa de cambio y agua dulce para beber después del baño.

Si eres mujer, ten en cuenta que estás en una zona de costumbres conservadoras: un bañador discreto o ropa ligera que cubra un poco más es una opción respetuosa.

Tras el baño, el manantial termal ayuda a quitar la sal, pero conviene aclararse también con agua embotellada antes de vestirte para evitar que la piel se reseque o se irrite durante el resto del viaje.

Afrera suele ser una parada de pocas horas o de una noche dentro de una expedición más larga.

Muchas agencias la incluyen como pausa de descanso antes o después de la subida al Erta Ale, así que planifica el baño en ese contexto y reserva energías para la caminata nocturna si vas a hacerla.

Qué ver cerca del lago Afrera

El gran destino cercano es el volcán Erta Ale, famoso por su actividad y por la caminata nocturna hasta el borde del cráter.

Afrera funciona como punto de paso natural en el camino hacia ese volcán y como lugar de recuperación después de la subida, y su orilla es un buen sitio para descansar entre dos jornadas de mucho calor.

Hacia el norte, la ruta continúa hacia el lago Karum, la aldea de Hamad Ela, el pequeño lago hidrotermal de Gaet'ale y el campo hidrotermal de Dallol, el otro gran polo de interés del Danakil.

Combinar ambos sectores en una misma expedición permite ver los dos rostros de la depresión: el volcánico del sur y el salino y multicolor del norte.

Guías relacionadas

Explora más sobre este destino: Guía de Danakil • Volcán Erta Ale • Gaet'ale