Lobos marinos y el Zeitz MOCAA en el V&A Waterfront de Ciudad del Cabo

El Victoria & Alfred (V&A) Waterfront es el corazón lúdico, gastronómico y cultural más vibrante de Ciudad del Cabo. Ubicado en el puerto operativo más antiguo de Sudáfrica con Table Mountain como telón de fondo, combina dársenas marítimas con lobos marinos, el museo de arte contemporáneo Zeitz MOCAA, centros comerciales de primer orden y ferris a Robben Island.

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Ubicación
Puerto histórico de Table Bay, centro de Ciudad del Cabo
Seguridad
Zona portuaria con tiendas, restaurantes y atracciones

El V&A Waterfront sintetiza la faceta más cosmopolita de Ciudad del Cabo. Bautizado en honor a la reina Victoria de Inglaterra y a su hijo el príncipe Alfredo tras su visita en 1860, este muelle histórico es el punto de encuentro por antonomasia de Sudáfrica.

Dársena histórica y terrazas animadas del V&A Waterfront con Table Mountain de fondo.
Bernard Gagnon (CC BY-SA 4.0)

Zeitz MOCAA: la catedral del arte contemporáneo africano

El hito arquitectónico supremo del recinto es el Zeitz Museum of Contemporary Art Africa (Zeitz MOCAA), instalado en un colosal silo de grano construido en la década de 1920 y remodelado por el estudio de Thomas Heatherwick.

El atrio central, esculpido tallando el interior de los tubos de hormigón para reproducir la forma de un grano de maíz gigante, acoge arte contemporáneo de artistas africanos y de la diáspora africana.

Vida marítima, gastronomía y mercados de artesanía

Pasear por los muelles permite observar a decenas de lobos marinos del Cabo tomando el sol sobre pantalanes de madera, degustar marisco fresco en las terrazas de Quay Four o Harbour House, curiosear en el mercado gastronómico Time Out Market y adquirir joyería, textiles y tallas de madera de autor en el mercado cubierto The Watershed.

Del puerto de los veleros al barrio portuario

Durante los primeros siglos de la colonia, la bahía de la Mesa era un fondeadero peligroso: los temporales de invierno del noroeste arrastraban los barcos hacia la costa y los naufragios eran frecuentes. Por eso la construcción de un puerto protegido fue una prioridad durante el siglo XIX.

Las obras arrancaron en 1860, cuando el príncipe Alfredo, de visita en la colonia, volcó simbólicamente la primera carga de piedra del rompeolas.

De ese gesto viene el nombre de la primera dársena, la Alfred Basin, y más tarde se excavó una segunda, la Victoria Basin, en honor a su madre.

Buena parte del trabajo duro lo hicieron presos. Junto al puerto se levantó la prisión del rompeolas, cuyos internos extraían y acarreaban la piedra para el dique.

El edificio sigue en pie y hoy alberga una escuela de negocios universitaria y un hotel, una reconversión que resume bien la historia de todo el recinto.

Con el paso del tiempo, los grandes buques modernos ya no cabían en las viejas dársenas y la actividad principal se trasladó a muelles más grandes construidos más al este.

A finales de los años ochenta del siglo XX se puso en marcha la transformación de la zona histórica en un barrio abierto al público, con la idea de mantener la actividad portuaria y sumar comercios, restaurantes, hoteles y espacios culturales.

Esa convivencia es lo que lo hace diferente de otros paseos marítimos: mientras tomas un café, a pocos metros entran y salen remolcadores, barcos pesqueros y embarcaciones de reparación.

Recorrido por el Waterfront

Un buen punto para empezar es la Clock Tower, una pequeña torre de estilo neogótico pintada de rojo que en el siglo XIX funcionaba como oficina del capitán del puerto.

Está junto al puente giratorio que comunica las dos orillas de la dársena y muy cerca del Nelson Mandela Gateway, el edificio del que salen los ferris hacia Robben Island.

Si vas a hacer esa excursión, conviene reservar con antelación en la web oficial, porque las plazas se agotan en temporada alta.

Siguiendo los muelles llegarás a Nobel Square, una plaza donde se alzan las estatuas de los cuatro sudafricanos que recibieron el Premio Nobel de la Paz: Albert Luthuli, Desmond Tutu, F. W. de Klerk y Nelson Mandela. Es uno de los rincones más fotografiados del puerto, con Table Mountain detrás.

Muy cerca se encuentran el acuario Two Oceans, dedicado a la vida marina de los dos océanos que se encuentran frente a las costas del Cabo, y la gran noria, desde la que se tiene una buena vista elevada del puerto y de la ciudad.

Hacia el lado contrario se extiende el Silo District, la zona más reciente del Waterfront, desarrollada alrededor del antiguo silo de grano reconvertido en el Zeitz MOCAA.

Las plantas superiores del silo funcionan como hotel, y sus ventanales facetados, que sobresalen de la estructura de hormigón, brillan al atardecer como si fueran piedras talladas. Alrededor hay oficinas, terrazas y espacios abiertos frente al agua donde se respira un ambiente más tranquilo que en la zona comercial.

  • Clock Tower y el puente giratorio

  • Nelson Mandela Gateway, salida de los ferris a Robben Island

  • Nobel Square y sus cuatro estatuas

  • Acuario Two Oceans y la noria

  • Silo District y el Zeitz MOCAA

El puerto desde el agua

Una de las maneras más agradables de entender el Waterfront es salir a navegar. Desde los muelles parten paseos en barco de distinta duración: recorridos cortos por las dársenas, salidas por la bahía para ver la ciudad con la montaña detrás y cruceros al atardecer.

En muchas de estas salidas se pasa cerca de las colonias de lobos marinos del Cabo y, con algo de suerte, se ven aves marinas e incluso delfines. Consulta precios y horarios directamente con cada operador antes de embarcar.

Ten en cuenta que en la bahía el viento cambia rápido y el mar puede estar movido aunque en tierra parezca un día tranquilo. Si te mareas con facilidad, elige un recorrido corto por el interior del puerto.

Para las fotos, la luz de la última hora de la tarde ilumina la cara norte de Table Mountain y da la imagen más clásica del Waterfront.

Consejos para la visita

El Waterfront se presta tanto a una visita corta como a pasar el día entero.

Para un primer paseo por los muelles, la Clock Tower, Nobel Square y algún mercado, calcula entre dos y tres horas; si sumas el Zeitz MOCAA, el acuario o un paseo en barco, necesitarás la jornada completa.

Es una buena opción para los días en que el viento cierra el teleférico de Table Mountain, porque buena parte de la oferta está bajo techo.

Al ser un recinto peatonal y muy vigilado, muchos viajeros lo eligen para cenar y alojarse, pero conviene mantener las precauciones habituales de cualquier gran ciudad al salir del recinto de noche y usar transporte de confianza.

Hay aparcamientos y paradas del autobús urbano MyCiTi, que lo conecta con el centro y con la costa atlántica. Revisa en la web oficial los horarios de tiendas, museos y atracciones, porque varían según la temporada y los días festivos.

Qué ver cerca

Desde el Waterfront parte un paseo hacia Green Point, donde se encuentran el estadio construido para el Mundial de fútbol de 2010 y el parque urbano que lo rodea, con zonas verdes y caminos para pasear o correr.

Siguiendo la costa llegas al paseo marítimo de Sea Point, muy popular al atardecer entre los vecinos de la ciudad, con vistas abiertas al Atlántico.

En dirección contraria, a poca distancia, queda el centro histórico, con el barrio de Bo-Kaap y sus casas de colores en la ladera de Signal Hill, los Company's Gardens y los principales museos de la ciudad.

Y, por supuesto, Robben Island, la isla donde Nelson Mandela pasó buena parte de sus años de prisión, se visita únicamente con los ferris que salen del propio Waterfront, lo que convierte al puerto en punto de partida obligado para esa excursión.

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