Teleférico o a pie hasta la meseta de Table Mountain

Table Mountain (Montaña de la Mesa) es el icono natural supremo de Ciudad del Cabo y una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Con una meseta de arenisca de tres kilómetros de longitud que se eleva a 1.086 metros sobre el nivel del mar, ofrece amplias vistas panorámicas del océano Atlántico, Lion's Head y la bahía de la ciudad.

Por

Altitud máxima
1.086 metros sobre el nivel del mar (Maclear's Beacon)
Estatus internacional
Una de las Nuevas 7 Maravillas de la Naturaleza y Parque Nacional

La imponente silueta de Table Mountain domina el horizonte de Ciudad del Cabo, sirviendo de brújula geográfica y emblema emocional de Sudáfrica. Esculpida por cientos de millones de años de erosión geológica, su cima amesetada es un ecosistema botánico único en el planeta.

Cumbre amesetada de Table Mountain con vistas al océano Atlántico en Ciudad del Cabo.
Harvey Barrison from Massapequa, NY, USA (CC BY-SA 2.0)

El teleférico giratorio y el 'mantel' de nubes

El acceso más popular se realiza mediante el Table Mountain Aerial Cableway, inaugurado en 1929 y renovado con modernas cabinas de suelo giratorio de 360 grados que permiten contemplar los acantilados verticales durante los pocos minutos de ascenso.

Con frecuencia, los vientos del sureste generan el célebre 'mantel' (the tablecloth), una densa cascada de nubes blancas que cubre la meseta sin precipitarse sobre la ciudad.

Senderismo: Platteklip Gorge y Skeleton Gorge

Para senderistas en buena forma física, la subida a pie por Platteklip Gorge remonta un empinado cañón rocoso en zig-zag durante dos a tres horas de esfuerzo continuado.

Otra alternativa más frondosa asciende desde el Jardín Botánico de Kirstenbosch a través de Skeleton Gorge, sorteando escaleras de madera y vegetación umbría entre la rica flora de fynbos.

Gestión meteorológica: El teleférico cierra inmediatamente ante ráfagas fuertes de viento. Reserva boletos abiertos por internet y sube a la cumbre el primer día despejado de tu itinerario sin posponerlo.

Historia y nombres de la montaña

Mucho antes de que llegaran los navegantes europeos, los pueblos khoikhoi que pastoreaban ganado al pie de la montaña la llamaban Hoerikwaggo, un nombre que suele traducirse como la montaña del mar.

La referencia tiene sentido: desde cualquier punto de la bahía, la mole de arenisca parece surgir directamente del agua y funciona como un faro natural visible desde muy lejos.

Para quienes vivían en la península, la montaña era fuente de agua dulce, refugio y punto de orientación durante las migraciones estacionales.

El primer europeo del que se tiene noticia que subió a la cima fue el navegante portugués António de Saldanha, a comienzos del siglo XVI.

Fue él quien la bautizó como Taboa do Cabo, la mesa del cabo, por la forma plana de su cumbre, y de ahí deriva el nombre que se usa hoy en casi todos los idiomas.

Siglos después, cuando la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales instaló su estación de abastecimiento en la bahía, la ciudad creció literalmente a sus pies, y los arroyos que bajaban de sus laderas alimentaron los primeros huertos de la colonia.

A mediados del siglo XIX, el astrónomo Thomas Maclear levantó en el punto más alto de la meseta un mojón de piedra que usó para sus mediciones geodésicas.

Ese mojón, conocido como Maclear's Beacon, marca todavía la cota máxima de la montaña y es la meta de una caminata tranquila por la cima para quienes quieren tocar el techo de Table Mountain.

Geología y un jardín botánico en las alturas

La meseta está formada por capas horizontales de arenisca que se depositaron hace cientos de millones de años sobre una base más antigua de granito y pizarra. La erosión fue rebajando todo lo que la rodeaba, y la arenisca, más dura, quedó en pie como una enorme mesa.

Ese origen explica los acantilados casi verticales de la cara norte, las grietas profundas que hoy aprovechan los senderos y las formaciones rocosas que encontrarás en la cumbre, talladas por el viento y la lluvia.

Table Mountain forma parte del Reino Floral del Cabo, la más pequeña de las regiones florales del planeta y, a la vez, una de las más ricas en especies. Sus áreas protegidas están inscritas en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La vegetación dominante es el fynbos, un matorral de hojas finas donde crecen proteas, ericas y restios, muchas de ellas exclusivas de esta zona. Caminando por la cumbre verás que buena parte de las plantas no se parecen a nada de lo que crece en otros continentes.

Entre las rocas de la meseta es casi seguro que te cruces con damanes, pequeños mamíferos de aspecto parecido a una marmota que toman el sol sobre las piedras. Aunque parezcan mansos, son animales salvajes: no les des de comer ni intentes tocarlos.

En las zonas más húmedas viven también anfibios y reptiles endémicos que dependen de los arroyos de la montaña.

Qué ver en la cima

La estación superior del teleférico queda en el extremo occidental de la meseta, y desde allí parten senderos cortos y bien señalizados que recorren el borde de los acantilados.

En pocos minutos llegarás a miradores con vistas a la bahía de la Mesa y a Robben Island, al centro de la ciudad y al puerto, a la silueta puntiaguda de Lion's Head y, hacia el sur, a la cadena de los Doce Apóstoles que cae sobre Camps Bay y la costa atlántica.

Si tienes tiempo y buen tiempo, merece la pena alejarte del entorno de la estación.

La caminata hasta Maclear's Beacon atraviesa la meseta por terreno más irregular y te permite ver la parte menos concurrida de la cumbre, con lagunas estacionales, fynbos en flor según la época y vistas hacia los suburbios del sur y la península.

Calcula bien el tiempo de regreso, porque el teleférico puede detenerse si el viento arrecia y no conviene quedarse lejos de la estación cuando cambia el tiempo.

  • Miradores del borde occidental, sobre la ciudad y el puerto

  • Vistas a Lion's Head, Signal Hill y Robben Island

  • La cara atlántica, con los Doce Apóstoles sobre Camps Bay

  • Maclear's Beacon, el punto más alto de la meseta

Curiosidades y leyendas

El mantel de nubes que cubre la cima tiene su propia leyenda. Se cuenta que un antiguo pirata retirado, Van Hunks, se sentaba a fumar en la ladera de Devil's Peak y un día se encontró con un desconocido que lo retó a ver quién fumaba más.

El forastero resultó ser el diablo, y la nube que envuelve la montaña sería el humo de esa competición interminable. De ahí también el nombre del pico vecino, Devil's Peak.

Otra curiosidad es que Table Mountain da nombre a una constelación.

El astrónomo francés Nicolas-Louis de Lacaille, que trabajó en el Cabo en el siglo XVIII, catalogó estrellas del cielo austral y bautizó una de las nuevas constelaciones como Mensa, la mesa, en honor a la montaña que veía cada noche desde su observatorio.

Es la única constelación del cielo que lleva el nombre de un accidente geográfico de la Tierra.

Consejos para la visita

El factor decisivo es el clima. El viento del sureste, que en Ciudad del Cabo llaman el Cape Doctor, sopla con fuerza sobre todo en los meses de verano austral y es el principal motivo de cierre del teleférico.

Los días despejados y calmos suelen ser más frecuentes a primera hora de la mañana o al final de la tarde, y muchos viajeros consideran el otoño austral una buena época para subir.

Antes de salir, consulta el estado del teleférico, los horarios y los precios en su web oficial, porque cambian según la estación.

Arriba hace bastante más frío y viento que en la ciudad, incluso en pleno verano. Lleva una prenda de abrigo, protector solar, gafas de sol y agua.

Si vas a subir a pie, empieza temprano, no camines solo, avisa a alguien de tu ruta y elige el sendero según tu forma física: Platteklip Gorge es directo pero exigente, y otras rutas, como las que suben por la cara atlántica, tienen tramos con trepadas que no convienen a quien no tenga experiencia.

Para la visita completa reserva al menos medio día; si combinas subida a pie y paseo por la cima, cuenta con el día entero.

Qué ver cerca

Table Mountain está en el corazón del parque nacional que lleva su nombre, que se extiende por la península hasta el cabo de Buena Esperanza.

Muy cerca de la estación inferior del teleférico empiezan los senderos hacia Lion's Head, cuya subida corta y empinada es famosa por las puestas de sol, y la carretera que lleva a Signal Hill, otro mirador clásico sobre la ciudad y el puerto.

En la ladera oriental, el Jardín Botánico Nacional de Kirstenbosch es la mejor manera de conocer el fynbos de cerca y el punto de partida de la ruta de Skeleton Gorge.

Bajando hacia el centro, el barrio de Bo-Kaap, con sus casas de colores, y los Company's Gardens, el antiguo huerto de la colonia neerlandesa, se combinan bien con la montaña en una misma jornada.

Hacia el Atlántico, las playas de Camps Bay y Clifton ofrecen la vista inversa: la montaña entera vista desde la arena.

Planifica tu viaje por Ciudad del Cabo y Sudáfrica:

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• Lion's Head

• Camps Bay