¿Una ciudad maya de adobe bajo la capital? Así es Kaminaljuyú

El Parque Arqueológico Kaminaljuyú protege los vestigios monumentales de una de las urbes mayas más poderosas del periodo Preclásico (1200 a.C. a 250 d.C.), emplazada en la Zona 7 de la Ciudad de Guatemala. Construida con adobe y barro en lugar de piedra, llegó a contar con más de 200 montículos piramidales y mantuvo intensas redes comerciales con la cuenca de México.

Por · Publicado el 8 de septiembre de 2026

Ubicación
Zona 7 de la Ciudad de Guatemala, accesible en Transmetro y taxi
Material constructivo
Adobe prensado y arcilla cocida, técnica atípica del altiplano maya

La colina de los muertos en el altiplano central

El nombre Kaminaljuyú (que se traduce del maya k'iche' como 'Colina de los Muertos') fue acuñado en 1936 por el arqueólogo José Antonio Villacorta.

Mucho antes de que los conquistadores españoles fundaran la actual capital, este fértil valle lacustre estuvo habitado ininterrumpidamente durante más de dos mil años por una civilización floreciente que controlaba las minas de obsidiana de El Chayal y las rutas de jade del río Motagua.

La ciudad llegó a tener más de 200 montículos y plataformas ceremoniales sobre un área de cinco kilómetros cuadrados, de los cuales unas catorce hectáreas arboladas permanecen hoy protegidas como parque arqueológico público.

Arquitectura de tierra y la conexión teotihuacana

A diferencia de las ciudades de las Tierras Bajas como Tikal edificadas en piedra caliza, los templos de Kaminaljuyú se construyeron con gruesas capas de barro arcilloso y adobe cubiertas de estuco pintado.

Bajo techumbres protectoras, los visitantes pueden descender a las excavaciones de la Acrópolis Palaciega y observar las tumbas reales donde se hallaron cerámicas cilíndricas trípodes idénticas a las de Teotihuacan, confirmando una alianza estratégica con el centro de México en el siglo V d.C.

Ceremonias mayas vivas y bosque urbano

El parque funciona también como un centro ceremonial sagrado activo: es muy habitual presenciar en sus plazas a sacerdotes mayas que encienden fuegos sagrados con resina de copal, pino y flores para realizar rogativas y lecturas del calendario cholq'ij.

Una ciudad devorada por otra ciudad

La historia moderna de Kaminaljuyú es también la historia del crecimiento de la Ciudad de Guatemala. Cuando los primeros estudiosos describieron el sitio, el valle conservaba cientos de montículos dispersos entre fincas y potreros al oeste de la capital.

A lo largo del siglo XX, la expansión urbana avanzó sobre esos terrenos: se trazaron colonias, calles y zonas comerciales, y muchas estructuras desaparecieron bajo casas, fábricas y avenidas, a veces sin que quedara registro de lo que contenían.

Por eso, lo que hoy se ve en el parque arqueológico es sólo una pequeña parte de lo que fue la antigua ciudad.

Otros restos sobreviven aislados en medio de barrios residenciales, como montículos cubiertos de hierba rodeados de edificios, y algunos se conservan dentro de espacios privados o de otros museos.

Visitar el parque es, en ese sentido, asomarse a una ciudad que sigue existiendo bajo la capital, aunque la mayor parte ya no sea visible.

Las excavaciones y lo que revelaron

Entre las décadas de 1930 y 1950, arqueólogos de la Institución Carnegie de Washington realizaron excavaciones importantes en varios montículos, y sus hallazgos cambiaron la forma de entender el sitio.

Al abrir algunas estructuras encontraron tumbas de personajes de alto rango con ricas ofrendas de cerámica, jade y otros materiales, y también comprobaron que ciertos edificios tenían rasgos arquitectónicos propios del centro de México, como el perfil de talud y tablero característico de Teotihuacan.

Investigaciones posteriores, muchas de ellas realizadas de urgencia antes de nuevas construcciones, mostraron que Kaminaljuyú fue mucho más que un puesto avanzado teotihuacano.

Durante el Preclásico fue uno de los centros más importantes de toda el área maya, con escultura en piedra que incluye estelas y monumentos con textos tempranos, y con obras hidráulicas notables: los antiguos habitantes aprovecharon un lago que existía en el valle, el lago Miraflores, y construyeron canales para llevar agua a los campos de cultivo.

Qué ver en el parque

Al recorrer el parque verás varios montículos de tierra cubiertos de vegetación, que a primera vista pueden parecer colinas naturales. Son los núcleos de antiguas plataformas y templos que en su día estuvieron revestidos y pintados.

Algunas excavaciones se conservan bajo techos protectores, donde puedes ver los muros de barro, las escalinatas y la superposición de etapas constructivas, ya que los mayas solían construir nuevos edificios encima de los anteriores en lugar de demolerlos.

  • Fíjate en las capas de las estructuras excavadas: cada una corresponde a una fase distinta de construcción.

  • Observa la diferencia de textura entre el barro original y los materiales de consolidación modernos.

  • Busca los altares ceremoniales actuales, que conviven con las estructuras antiguas.

Las piezas muebles más importantes encontradas en Kaminaljuyú, como esculturas, estelas y objetos de las tumbas, no están en el parque sino en museos.

Si quieres verlas, el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, en la zona 13, conserva varias de ellas, y el Museo Miraflores, en la zona 11, está dedicado específicamente a la antigua ciudad y se levanta junto a restos de montículos y del antiguo sistema de canales.

Respeto a las ceremonias mayas

Kaminaljuyú sigue siendo un lugar sagrado para muchas personas mayas, que acuden a realizar ceremonias con fuego, velas de colores, flores y copal.

Si coincides con una de ellas, observa desde una distancia prudente, no interrumpas y pide permiso antes de tomar fotografías; lo más respetuoso es no fotografiar a las personas que participan si no te lo autorizan.

Tampoco pises ni toques los altares ni los restos de las ofrendas, aunque parezcan abandonados.

Consejos para la visita

La visita al parque se puede hacer en una hora u hora y media. Es un espacio al aire libre, así que conviene llevar protección para el sol, agua y calzado cómodo, ya que el terreno puede ser irregular y resbaladizo después de la lluvia.

En la temporada húmeda, los aguaceros suelen llegar por la tarde, por lo que la mañana es el mejor momento. Conviene consultar horarios y precios en la web oficial del Ministerio de Cultura antes de ir.

Para disfrutar más la visita, lo ideal es combinarla con alguno de los museos que guardan las piezas del sitio. Si primero ves los objetos en el museo y después caminas entre los montículos, resulta mucho más fácil imaginar cómo era la ciudad en su época de esplendor.

El parque está en una zona urbana; lo más práctico es llegar en taxi o con una aplicación de transporte y acordar la vuelta de la misma manera.

Qué ver cerca

Dentro de la misma zona oeste de la capital, el Museo Miraflores es el complemento natural de Kaminaljuyú, con una exposición pensada para explicar la antigua ciudad, sus canales y su comercio de obsidiana y jade.

Su ubicación junto a un gran centro comercial ilustra bien el contraste entre la capital moderna y la ciudad maya sobre la que se levanta.

Si quieres seguir con la cultura maya, desde Kaminaljuyú puedes dirigirte al Parque La Aurora, en la zona 13, donde está el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, o a la zona 10, donde el Museo Popol Vuh y el Museo Ixchel del Traje Indígena ofrecen una mirada complementaria, desde el arte prehispánico hasta los tejidos de las comunidades actuales.

Sigue explorando los tesoros de la Ciudad de Guatemala: Guía de Ciudad de Guatemala, MUNAE, Museo Popol Vuh y Guía de Guatemala.

¿Por qué muchas pirámides de Kaminaljuyú parecen colinas de tierra?

Al estar construidas de arcilla y adobe sin mampostería de piedra, la erosión de las lluvias tropicales y el crecimiento de césped les confiere un aspecto de montículos naturales.

¿Cómo se llega a Kaminaljuyú desde Zona 1 o Zona 10?

En vehículo de plataforma (Uber) en unos 15 a 20 minutos según el tráfico, o en la línea de Transmetro hasta las estaciones de Zona 7.

¿Se permite presenciar las ceremonias mayas en el parque?

Sí, siempre que se guarde un silencio respetuoso a distancia prudencial sin interrumpir al sacerdote ni tomar fotos de cerca sin permiso.