Pasear en batea por el río Cam, la postal estudiantil de Cambridge
El punting sobre el río Cam es la actividad más asociada a la vida estudiantil de Cambridge, pasando bajo el Puente de los Suspiros y el Puente Matemático. Se alquila sin experiencia previa desde Magdalene Bridge o Silver Street, con o sin guía, durante casi todo el año.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
Deslizarse en una batea plana empujando una pértiga contra el fondo del río Cam es, junto con Oxford, uno de los dos grandes escenarios de esta tradición en toda Inglaterra, y la actividad que más rápido asocia cualquier visitante con la vida estudiantil de Cambridge.
El recorrido clásico por The Backs
El tramo más solicitado, entre Magdalene Bridge y Silver Street, pasa bajo el Puente de los Suspiros de St John's College y el Puente Matemático de Queens' College, con los jardines traseros de los colegios como telón de fondo.
No hace falta experiencia previa: se puede alquilar la batea con o sin guía por hora.
El tramo hacia Grantchester
Río arriba, el trayecto hacia el pueblo de Grantchester es mucho más tranquilo, atraviesa praderas abiertas y desemboca en un pueblo con salones de té centenarios frecuentados desde comienzos del siglo XX por escritores como Virginia Woolf y Rupert Brooke, hoy uno de los planes de tarde clásicos para salir del bullicio del centro.
- Ubicación
- Muelles de Magdalene Bridge y Silver Street
- Temporada
- Casi todo el año
- Experiencia previa
- No necesaria
- Recorrido alternativo
- Grantchester, río arriba
De barca de trabajo a paseo estudiantil
La batea, o punt en inglés, es una embarcación larga y estrecha, de fondo completamente plano y extremos cortados en ángulo recto.
Ese diseño no nació para el ocio: durante siglos se utilizaron barcas parecidas en los ríos poco profundos y en las zonas pantanosas del este de Inglaterra para pescar, cazar aves acuáticas o transportar carga, porque podían moverse en aguas donde un remo apenas tocaba algo útil.
El uso recreativo se popularizó a finales del siglo XIX y comienzos del XX, en plena época eduardiana, cuando pasear en batea se convirtió en una forma elegante de pasar la tarde entre estudiantes y vecinos acomodados.
Desde entonces, la imagen de alguien de pie en la popa empujando una pértiga larga frente a las capillas de los colegios ha quedado como uno de los símbolos más reconocibles de Cambridge.
Hay una diferencia curiosa entre las dos ciudades universitarias. En Cambridge, quien maneja la pértiga se coloca de pie sobre la pequeña cubierta plana del extremo trasero, mientras que en Oxford la costumbre es ponerse en el otro extremo, dentro del casco.
Los vecinos de ambas ciudades defienden su estilo como el correcto, y la discusión forma parte del folclore universitario.
Cómo se maneja una batea
Llevar la batea parece sencillo cuando lo hace un guía con experiencia, pero requiere algo de práctica.
La técnica básica consiste en dejar caer la pértiga casi vertical, pegada al costado de la batea, hasta que toque el fondo; luego empujar con las manos subiendo por la pértiga y, al final del impulso, dejarla flotar detrás para usarla como timón y corregir el rumbo.
Mantén la pértiga cerca de la batea; si la apoyas lejos, la embarcación gira.
Usa la pértiga para dirigir el rumbo, no sólo para avanzar.
Si la pértiga se queda clavada en el barro, suéltala antes de perder el equilibrio: es mejor recuperarla con el remo de apoyo que caer al agua.
Ve despacio en los tramos estrechos y bajo los puentes, donde se cruzan muchas bateas.
Las primeras veces es normal avanzar en zigzag o chocar suavemente con la orilla. Por eso muchos visitantes prefieren contratar un recorrido con guía: el guía se encarga de la pértiga y, de paso, va contando historias de los colegios y los puentes que aparecen en el camino.
Qué se ve desde el agua
El recorrido por The Backs ofrece una perspectiva de los colegios que no se consigue desde tierra. Desde la batea se aprecian las fachadas traseras de Queens', King's, Clare, Trinity y St John's, con sus jardines bajando hasta el agua.
La capilla de King's College, con su silueta gótica sobre el prado, es probablemente la imagen más memorable del trayecto.
Por el camino se pasa bajo varios puentes con historia: el Puente Matemático de madera, el puente de piedra de Clare College, el más antiguo del tramo, y el Puente de los Suspiros de St John's.
Los guías suelen detenerse un momento junto a cada uno para contar sus leyendas, aunque muchas de ellas, como la de los clavos del Puente Matemático, sean más folclore que historia.
Grantchester y la poesía del río
El tramo superior del río, hacia el sur, tiene un carácter muy distinto. Tras dejar atrás el Mill Pond, el Cam serpentea entre praderas, sauces y vacas que pastan junto a la orilla, y en lugar de colegios aparecen paisajes rurales.
Llegar remando hasta Grantchester lleva bastante más tiempo que el recorrido por The Backs, así que conviene reservar media jornada si quieres hacerlo con calma.
Grantchester quedó asociado a la literatura gracias al poeta Rupert Brooke, que vivió allí antes de la Primera Guerra Mundial y le dedicó un poema muy conocido en el Reino Unido, que termina preguntándose si todavía hay miel para el té.
Por el pueblo y sus jardines de té pasaron también miembros del llamado grupo de Bloomsbury. Cerca está Byron's Pool, una poza donde, según la tradición, se bañaba el poeta Lord Byron en sus años de estudiante.
Consejos para el paseo
Si es tu primera vez y quieres ver bien los colegios, el recorrido guiado por The Backs es la opción más cómoda. Si viajas en grupo y te apetece la aventura, alquilar la batea sin guía es divertido, sobre todo en el tramo hacia Grantchester, más ancho y tranquilo.
Los precios y la disponibilidad varían según la empresa y la temporada, así que conviene consultarlos en la web oficial de cada operador antes de ir.
En el centro, especialmente en King's Parade, es habitual que se acerquen vendedores ofreciendo paseos en batea. Antes de aceptar, pregunta con calma qué incluye el recorrido, cuánto dura y desde dónde sale, o reserva directamente en los embarcaderos.
Lleva una capa impermeable aunque haga sol, protector solar en verano y guarda el móvil en un lugar seguro: una caída al río no es frecuente, pero tampoco imposible.
Las primeras horas de la mañana y los días laborables suelen ser los más tranquilos. En fines de semana soleados de verano el tramo de The Backs puede llenarse tanto de bateas que el paseo se convierte en un pequeño atasco flotante, con su propio encanto.
¿Dónde se alquila la batea para hacer punting en Cambridge?
Los dos puntos de partida más populares son Magdalene Bridge y Silver Street, ambos en pleno centro histórico, con opción de alquiler con o sin guía.
¿Qué diferencia hay entre el recorrido por The Backs y el de Grantchester?
El recorrido por The Backs pasa bajo los puentes más famosos de la ciudad junto a los colegios históricos; el de Grantchester, río arriba, es más tranquilo y termina en un pueblo con salones de té tradicionales.
Sigue conociendo Cambridge: The Backs, el Puente de los Suspiros y toda la guía de Cambridge.





