¿Se parece el Puente de los Suspiros de Cambridge al de Venecia?

El Puente de los Suspiros de St John's College, terminado en 1831 según diseño de Henry Hutchinson, es el puente cubierto más conocido del río Cam. Debe su nombre al de Venecia, aunque el parecido arquitectónico es mínimo. Se ve mejor desde una batea navegando por el río.

Por · Publicado el 8 de septiembre de 2026

Sobre el río Cam, el Puente de los Suspiros de St John's College es el puente cubierto más conocido de la ciudad, y una de las imágenes más repetidas de Cambridge junto al Puente Matemático.

Un puente victoriano de 1831

Diseñado por el arquitecto Henry Hutchinson en 1827 y terminado en 1831, poco antes de su muerte, el puente une el Third Court con el New Court de St John's College en estilo neogótico victoriano.

Es, junto con Oxford, una de las dos ciudades inglesas que reclaman su propio 'Puente de los Suspiros' inspirado en el de Venecia.

Un nombre más poético que preciso

Pese al nombre compartido, los historiadores de arquitectura coinciden en que el parecido con el Ponte dei Sospiri veneciano es mínimo, más allá de que ambos son puentes cubiertos con base en arco.

La mejor forma de apreciarlo no es desde tierra firme, sino navegando por debajo en una batea de punting, la perspectiva que usan casi todos los recorridos guiados que salen del centro.

Ubicación
St John's College, Cambridge
Construcción
1827-1831, por Henry Hutchinson
Particularidad
Puente cubierto más conocido sobre el río Cam
Mejor vista
Desde una batea de punting

St John's College, el colegio detrás del puente

Para entender el puente hay que conocer el colegio al que pertenece. St John's College se fundó a comienzos del siglo XVI gracias al legado de Lady Margaret Beaufort, madre del rey Enrique VII, sobre los terrenos de un antiguo hospital medieval dedicado a san Juan.

Tras la muerte de la fundadora, fue su confesor y albacea, el obispo John Fisher, quien sacó adelante el proyecto, y el colegio abrió sus puertas en 1511.

Con los siglos, St John's se convirtió en uno de los colegios más grandes y ricos de Cambridge. Sus patios se fueron construyendo uno detrás de otro desde la calle hacia el río: el First Court, el Second Court y el Third Court, cada uno de una época distinta.

Cuando a comienzos del siglo XIX el número de estudiantes creció y hizo falta más espacio, la única salida fue cruzar el Cam y levantar un nuevo edificio en la otra orilla.

Ese edificio es el New Court, un conjunto neogótico diseñado por Thomas Rickman y Henry Hutchinson, tan recargado de pináculos y almenas que los estudiantes lo apodaron la tarta de bodas.

El Puente de los Suspiros nació, por tanto, como una solución práctica: un pasillo cubierto que permitiera ir de los patios antiguos al nuevo sin mojarse, y que al mismo tiempo armonizara con el estilo gótico del conjunto.

Qué mirar en el puente

Visto desde el agua o desde la orilla, el puente parece una pequeña galería de piedra suspendida sobre un único arco. Sus costados están perforados por ventanas de tracería gótica, y en el techo se alinean pináculos que recuerdan a los del New Court.

Fíjate en el contraste entre la piedra clara del puente y los muros de ladrillo de los patios más antiguos que quedan a un lado: es una buena forma de ver cómo convivieron distintas épocas dentro de un mismo colegio.

Un detalle llama la atención de casi todos los visitantes: las ventanas tienen barrotes. La explicación tradicional es que se colocaron para impedir que los estudiantes entraran o salieran del colegio a escondidas después de la hora de cierre, trepando desde las bateas o desde la orilla.

Sea cual sea su origen exacto, esos barrotes han alimentado la comparación con el puente veneciano, que comunicaba el palacio ducal con las prisiones.

Si entras al colegio, puedes cruzar el puente a pie. Desde dentro, las ventanas enmarcan vistas del río y de las bateas que pasan por debajo, una perspectiva muy distinta a la que tienen quienes lo fotografían desde fuera.

Curiosidades y anécdotas

El puente ha sido escenario de algunas de las bromas estudiantiles más recordadas de Cambridge. En los años sesenta, un grupo de estudiantes consiguió colgar un viejo Austin 7 bajo el puente, suspendido sobre el agua, y la imagen dio la vuelta a los periódicos británicos.

Las autoridades del colegio tuvieron que organizar su retirada, y la hazaña quedó como parte del folclore universitario.

También es curioso que Oxford tenga su propio Puente de los Suspiros, en Hertford College, que en realidad es un paso elevado sobre una calle y se parece más al puente de Rialto que al de los suspiros.

En Cambridge, en cambio, el puente sí cruza un curso de agua, lo que lo acerca un poco más a la imagen veneciana, aunque su arquitectura siga siendo muy distinta.

Consejos para verlo

Hay tres formas de ver el puente y cada una ofrece algo distinto. La más popular es desde una batea de punting, pasando justo por debajo.

La segunda es desde el Kitchen Bridge, el puente de piedra más antiguo del propio St John's, situado unos metros río arriba: desde allí se obtiene la fotografía clásica, con el puente de frente y el New Court detrás. La tercera es desde dentro, cruzándolo a pie si visitas el colegio.

St John's es un colegio en funcionamiento, así que el acceso de visitantes suele tener un precio y puede restringirse en época de exámenes, ceremonias o actos internos. Lo más prudente es consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.

Para las fotos, las primeras horas de la mañana suelen ser las más tranquilas y con mejor luz sobre la piedra, antes de que el río se llene de bateas.

Dentro del colegio merece la pena dedicar un rato a la capilla, obra de George Gilbert Scott en el siglo XIX, cuya torre destaca sobre los tejados del centro, y a recorrer los patios en orden, del más antiguo al más reciente, hasta llegar al río.

Qué ver cerca

El puente está en el extremo norte de The Backs, así que combina muy bien con un paseo por los jardines traseros de los colegios hacia el sur, pasando por Trinity, Clare y King's.

A pocos minutos a pie están el Magdalene Bridge, uno de los principales puntos de alquiler de bateas, y el Magdalene College, que guarda la biblioteca de Samuel Pepys.

En la dirección opuesta, sobre Bridge Street, aparece la Iglesia Redonda, una de las pocas iglesias circulares medievales que quedan en Inglaterra.

Si te queda tiempo, cruza al otro lado del Magdalene Bridge y baja hasta el Quayside, el pequeño muelle junto al río donde se concentran terrazas y embarcaderos.

Es un buen lugar para hacer una pausa antes o después de un paseo en batea, y desde allí puedes volver al centro caminando por Bridge Street, una de las calles comerciales más antiguas de la ciudad.

¿Por qué se llama Puente de los Suspiros?

Por su parecido nominal con el Ponte dei Sospiri de Venecia, aunque los historiadores de arquitectura coinciden en que el parecido real entre ambos puentes es mínimo.

¿Cuál es la mejor forma de ver el puente?

Navegando por debajo en una batea de punting: casi todos los recorridos guiados que salen del centro de Cambridge pasan bajo este puente.

Sigue conociendo Cambridge: Trinity College, la Iglesia Redonda y toda la guía de Cambridge.