Iglesia Redonda de Cambridge, una rotonda medieval inspirada en Jerusalén

La Iglesia Redonda, construida hacia 1130 por la 'hermandad del Santo Sepulcro', es una de solo cuatro iglesias medievales de planta circular que siguen en uso en Inglaterra, inspirada en la rotonda de Jerusalén. Visita con entrada de pago en el centro de visitantes; consulta la web oficial.

Por · Publicado el 8 de septiembre de 2026

Sobre Bridge Street, la Iglesia Redonda —oficialmente Church of the Holy Sepulchre— es uno de los edificios religiosos más singulares de toda Inglaterra, por una razón muy simple: su planta circular.

Una de solo cuatro iglesias circulares

Construida hacia 1130 por la 'hermandad del Santo Sepulcro', su planta se inspiró directamente en la rotonda de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Es una de apenas cuatro iglesias medievales de planta circular que se conservan en toda Inglaterra, junto con la Temple Church de Londres y otras dos construcciones similares.

El legado de las cruzadas

Su forma poco habitual en la arquitectura eclesiástica inglesa se explica por la ola de iglesias conmemorativas que caballeros y peregrinos construyeron tras la Primera Cruzada, como símbolo arquitectónico de la resurrección de Cristo.

Con un núcleo normando del siglo XII y añadidos góticos y victorianos posteriores, es una de las cuatro que sobreviven en el país.

Ubicación
Bridge Street, Cambridge
Construcción
Hacia 1130
Fundadores
La 'hermandad del Santo Sepulcro'
Particularidad
Una de solo 4 iglesias circulares medievales en uso en Inglaterra

Las otras iglesias redondas de Inglaterra

Además de la de Cambridge, las iglesias medievales de planta circular que siguen en pie en Inglaterra son la Temple Church de Londres, construida por los caballeros templarios; la iglesia del Santo Sepulcro de Northampton, también ligada a la época de las cruzadas, y la pequeña iglesia de Little Maplestead, en Essex, vinculada a los caballeros hospitalarios.

Todas ellas comparten la misma inspiración: reproducir, con mayor o menor fidelidad, la rotonda que cubría el sepulcro de Cristo en Jerusalén.

Lo interesante de la de Cambridge es que no se asocia a una orden militar, sino a una hermandad local, lo que la convierte en un ejemplo de cómo la devoción por Tierra Santa llegó también a las comunidades urbanas.

Su escala es modesta, pero su estado de conservación permite entender muy bien cómo era una de estas iglesias en el siglo XII, algo difícil de ver en otros lugares del país.

Qué ver en el interior

Al entrar, lo primero que llama la atención es el anillo de ocho columnas macizas que sostienen la rotonda central, unidas por arcos de medio punto típicos del románico normando. Alrededor de ese núcleo corre un deambulatorio, un pasillo circular que permitía a los fieles caminar en torno al centro.

Sobre los arcos se abre una galería y, más arriba, las ventanas que iluminan el interior. El conjunto transmite una sensación de solidez y recogimiento muy distinta de la verticalidad de las iglesias góticas de la ciudad.

Fíjate también en la portada occidental, con molduras decoradas en zigzag, un motivo muy característico de la arquitectura normanda. La parte oriental, con el presbiterio y una nave lateral, es más tardía y muestra las ampliaciones que la iglesia recibió en la Baja Edad Media.

Las vidrieras y buena parte del mobiliario corresponden a reformas posteriores, así que la visita es también un recorrido por distintas épocas superpuestas sobre un mismo edificio.

Un edificio junto al antiguo paso del río

La ubicación de la iglesia no es casual. Bridge Street sigue el trazado de una de las vías más antiguas de Cambridge, la que bajaba desde la colina del castillo hasta el puente sobre el río Cam, el paso que terminó dando nombre a la ciudad.

Durante la Edad Media esta zona era una de las más transitadas: por aquí entraban mercaderes, peregrinos y viajeros, y el río funcionaba como puerto fluvial para el comercio de la región.

Una iglesia dedicada al Santo Sepulcro en este cruce era, por tanto, muy visible para todo el que llegaba.

Cuando la iglesia se levantó, la universidad todavía no existía como tal y Cambridge era sobre todo una población de mercado.

Por eso la Iglesia Redonda es más antigua que cualquiera de los colegios que hoy dominan el centro, y ofrece una idea de cómo era la ciudad antes de que la vida académica lo transformara todo.

Caminar desde aquí hacia King's Parade es, en cierto modo, recorrer varios siglos de historia urbana en pocos minutos.

La restauración victoriana

Durante la Edad Media la iglesia sufrió varias transformaciones, entre ellas la construcción de un campanario gótico sobre la rotonda que cambió por completo su perfil.

En el siglo XIX, en plena fiebre por recuperar el pasado medieval, la Cambridge Camden Society, una sociedad dedicada a la arquitectura religiosa, impulsó una restauración profunda dirigida por el arquitecto Anthony Salvin.

Se retiraron los añadidos góticos de la rotonda y se colocó la cubierta cónica que vemos hoy, con la intención de devolverle un aspecto más cercano al original.

Aquella restauración no estuvo exenta de polémica. La instalación de un altar de piedra, en lugar de una mesa de madera, desató un conflicto que llegó a los tribunales eclesiásticos, porque en esa época algunos lo consideraban un elemento demasiado cercano a la tradición católica.

El episodio forma parte de los debates religiosos de la Inglaterra victoriana y ayuda a entender por qué esta pequeña iglesia ocupa un lugar especial en la historia de la arquitectura religiosa del país.

La iglesia hoy

Con el paso del tiempo, la congregación creció tanto que el edificio se quedó pequeño, y a fines del siglo XX la comunidad se trasladó a la cercana iglesia de St Andrew the Great.

Desde entonces, la Iglesia Redonda funciona sobre todo como espacio de visita y centro de interpretación sobre la historia del cristianismo en Cambridge, con paneles y exposiciones que ayudan a situar el edificio en su contexto.

Ya no es una parroquia en el sentido tradicional, pero sigue abierta al público y conserva su función como lugar de memoria.

Consejos para la visita

La visita no lleva mucho tiempo: con media hora tienes suficiente para recorrer la rotonda, el deambulatorio y la exposición. Es una parada ideal para combinar con un paseo por el norte del centro histórico.

Como es un edificio pequeño, en los momentos de más afluencia puede sentirse lleno, así que primera hora o última de la tarde suelen ser más tranquilas. Antes de ir, consulta en la web oficial los días de apertura, porque pueden variar según la temporada y las actividades programadas.

Qué ver cerca

La Iglesia Redonda está en un cruce muy bien situado. Siguiendo Bridge Street hacia el norte llegas en pocos minutos al Magdalene Bridge y a la zona de Quayside, uno de los puntos de partida del punting por el río Cam.

Muy cerca están St John's College, con su Puente de los Suspiros, y Trinity College. Hacia el este se abren los prados de Jesus Green, buenos para un descanso, y al otro lado del río puedes visitar Kettle's Yard, una casa museo de arte moderno con una atmósfera muy particular.

¿Por qué la Iglesia Redonda de Cambridge tiene esa forma?

Porque se construyó hacia 1130 inspirada en la rotonda de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, como parte de una ola de iglesias conmemorativas erigidas tras la Primera Cruzada.

¿Cuántas iglesias circulares medievales quedan en Inglaterra?

Solo cuatro siguen en uso, y la Iglesia Redonda de Cambridge es una de ellas, junto con la Temple Church de Londres.

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