Newton y el Puente Matemático de Cambridge, una leyenda falsa
El Puente Matemático de Queens' College, construido en 1749, alimenta la leyenda de que Isaac Newton lo diseñó sin usar un solo tornillo ni clavo. Es falso: el puente se construyó 22 años después de la muerte de Newton y siempre tuvo pernos de hierro. Se ve gratis desde Silver Street a cualquier hora.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
Sobre el río Cam, a la altura de Silver Street, el Puente Matemático de Queens' College es uno de los rincones más fotografiados de Cambridge, envuelto en una leyenda que resulta ser completamente falsa.
Un diseño de 1749, no de Newton
El puente fue diseñado por William Etheridge y construido en 1749 por el arquitecto James Essex, veintidós años después de la muerte de Isaac Newton: la leyenda popular que atribuye su diseño al propio científico, e insiste en que se construyó sin un solo tornillo, clavo o perno, es enteramente falsa.
El puente siempre tuvo pernos de hierro en sus uniones, indispensables para sostener su entramado de maderos rectos que solo simula, visualmente, un arco curvo.
Una leyenda persistente
Otra variante de la misma leyenda sostiene que unos estudiantes curiosos desarmaron el puente para ver cómo encajaban sus piezas, y que después no pudieron volver a armarlo sin usar pernos: esta versión, igual de popular, es también pura ficción, aunque contribuye al encanto del lugar.
- Ubicación
- Queens' College, Silver Street, Cambridge
- Construcción
- 1749, por James Essex
- Diseñador
- William Etheridge
- Mito de Newton
- Falso: construido 22 años después de su muerte
- Acceso
- Gratuito desde el puente público de Silver Street
Por qué se llama matemático
El apodo no tiene nada que ver con Newton, sino con la manera en que está construido. A simple vista el puente parece describir un arco curvo, pero en realidad está formado sólo por maderos rectos.
El secreto está en su disposición: unas piezas siguen la dirección de las tangentes a ese arco imaginario y otras la de los radios, de modo que el conjunto forma una red de triángulos muy rígida que reparte los esfuerzos de forma eficiente.
Esa geometría permite cubrir el ancho del río con elementos sencillos de carpintería, sin necesidad de curvar la madera.
Para los ingenieros del siglo XVIII era una solución elegante y económica, y para el ojo del paseante produce un efecto curioso: cuanto más lo miras, más evidente resulta que la curva es una ilusión hecha con líneas rectas.
Fíjate en cómo los maderos se cruzan formando pequeños triángulos a lo largo de toda la barandilla.
El puente que ves hoy no es la estructura original de 1749. La madera expuesta a la humedad del río se deteriora, y el puente se reconstruyó en el siglo XIX y de nuevo a comienzos del XX, respetando siempre el diseño de Etheridge.
Lo que se conserva, por tanto, es la idea y la forma, más que los maderos del siglo XVIII.
Queens' College, el colegio de las dos reinas
El puente pertenece a Queens' College, uno de los colegios medievales de Cambridge.
Su nombre lleva el apóstrofo después de la s porque reconoce a dos reinas: Margarita de Anjou, esposa de Enrique VI, que lo fundó a mediados del siglo XV, e Isabel Woodville, esposa de Eduardo IV, que lo volvió a fundar pocos años después en plena guerra de las Dos Rosas.
Esa doble fundación es un pequeño resumen de la historia política inglesa de la época.
El colegio se extiende a ambos lados del río Cam. En la orilla oriental se encuentran los patios más antiguos, de ladrillo rojo y aspecto de fortaleza medieval, y en la occidental los edificios más recientes.
El Puente Matemático es precisamente el enlace entre las dos partes, y por eso lo cruzan a diario estudiantes y profesores, ajenos a los turistas que los fotografían desde fuera.
Entre los personajes ligados a Queens' figura el humanista Erasmo de Róterdam, que vivió y enseñó en el colegio a comienzos del siglo XVI.
Una de las torres del conjunto lleva su nombre, y en el Cloister Court destaca la galería de entramado de madera de la residencia del presidente del colegio, una de las imágenes más pintorescas de Cambridge.
Qué mirar desde Silver Street
El mejor punto de observación gratuito es el puente de Silver Street, justo al lado. Desde allí se ve el Puente Matemático de perfil, con los muros de Queens' a un lado y los edificios modernos al otro, y por debajo el ir y venir de las bateas.
Es la fotografía más repetida, y funciona tanto de día como al atardecer, cuando la luz cálida resalta el color de la madera.
Si te asomas hacia el otro lado del puente de Silver Street verás el Mill Pond, la zona donde el río se ensancha y se concentran varios embarcaderos de punting.
Es un buen sitio para observar el ambiente del río, con estudiantes y visitantes intentando dominar la pértiga, y para entender por qué este tramo es uno de los más animados de la ciudad en los meses templados.
Mientras lo observas, intenta seguir con la vista un solo madero desde la orilla hasta el centro del puente: verás que es completamente recto y que la sensación de curva aparece sólo cuando lo miras en conjunto con los demás.
Es un pequeño ejercicio de geometría al aire libre y una buena forma de comprobar por ti mismo de dónde viene el nombre del puente, mucho más interesante que la leyenda de los clavos.
Consejos para la visita
Para ver el puente desde fuera no necesitas entrada ni reserva: basta con acercarte a Silver Street a la hora que quieras.
Si prefieres recorrer los patios del colegio y verlo desde dentro, Queens' suele abrir a visitantes en determinados horarios y con entrada de pago, aunque el acceso se restringe en época de exámenes y en algunos actos. Si planeas ir, mira primero las condiciones de visita en la web oficial.
La forma más espectacular de verlo es pasar por debajo en una batea. Muchos recorridos guiados por The Backs empiezan o terminan cerca de Silver Street, así que el Puente Matemático suele ser una de las primeras o de las últimas imágenes del paseo.
Si haces el recorrido por tu cuenta, recuerda que el río se estrecha en esta zona y conviene ir despacio.
Entre semana y a primera hora de la mañana hay menos gente en el puente de Silver Street, lo que facilita sacar fotos sin multitudes. En verano, a media tarde, el tramo suele estar muy concurrido.
Qué ver cerca
El Puente Matemático está en el extremo sur de The Backs, así que es un buen punto de partida para caminar río abajo junto a los jardines de King's, Clare y Trinity.
Hacia el este, en pocos minutos llegas a King's Parade y a la célebre capilla de King's College, y siguiendo hacia el sur por Trumpington Street encuentras el Corpus Clock, Peterhouse y el Museo Fitzwilliam.
Al otro lado del Mill Pond se abren praderas como Laundress Green, agradables para una pausa junto al agua.
¿Es verdad que Newton construyó el Puente Matemático sin clavos?
No, es un mito: el puente se construyó en 1749, veintidós años después de la muerte de Newton, y siempre tuvo pernos de hierro en sus uniones desde el diseño original.
¿Se puede cruzar el Puente Matemático?
Es de uso privado para miembros de Queens' College, aunque se puede ver perfectamente y fotografiar desde el puente público de Silver Street, a pocos metros.
Sigue conociendo Cambridge: el punting en el río Cam, The Backs y toda la guía de Cambridge.





