La bóveda de abanico de la capilla de King's College, en Cambridge
La Capilla de King's College, construida entre 1446 y 1515 por cinco reyes sucesivos, es uno de los mejores ejemplos de gótico perpendicular inglés, coronada por la mayor bóveda de abanico del mundo. Aquí se graba desde 1928 el Servicio de Villancicos y Lecturas de Nochebuena de la BBC. Entrada con tarifa, gratis para los oficios religiosos.
Por Florencia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
En el corazón de King's Parade, la Capilla de King's College es el edificio más fotografiado de Cambridge y uno de los ejemplos más depurados de arquitectura gótica perpendicular de toda Inglaterra.
Setenta años de obras, cinco reyes
El propio Enrique VI puso la primera piedra el 25 de julio de 1446, según diseño del maestro de obras real Reginald Ely.
La construcción se prolongó durante casi setenta años, atravesando la Guerra de las Dos Rosas, hasta completarse recién en 1515 bajo el reinado de Enrique VIII, que se encargó del cierre, la vidriera y buena parte de la carpintería interior.

La mayor bóveda de abanico del mundo
La bóveda de abanico que corona la capilla, diseñada por el arquitecto John Wastell, tardó apenas tres años en construirse pese a su complejidad, y sigue siendo la más grande de este tipo en todo el planeta.
Desde 1928, la BBC transmite en directo desde aquí el Servicio de Villancicos y Lecturas de Nochebuena, un formato que se hizo tan popular que hoy se sigue en decenas de países.
- Ubicación
- King's Parade, Cambridge
- Construcción
- 1446-1515, bajo cinco reyes
- Arquitecto de la bóveda
- John Wastell
Una fundación real con ambición
Enrique VI fundó King's College en 1441 con una idea muy clara: crear en Cambridge una institución a la altura de su corona, ligada a otra fundación suya, el colegio de Eton, de donde debían llegar los estudiantes.
La capilla tenía que ser el centro de ese proyecto y el monarca dejó instrucciones detalladas sobre sus dimensiones y su sobriedad, con la intención de que fuera grande pero sin un exceso de ornamentación.
La historia acabó siendo otra. La caída de Enrique VI durante la Guerra de las Dos Rosas detuvo las obras durante años, y fueron los Tudor quienes retomaron el edificio y lo terminaron.
Para ellos, completar la capilla de un rey Lancaster era también una manera de presentarse como herederos legítimos de esa dinastía, y eso se nota en la decoración: el interior, sobre todo en su parte occidental, está lleno de símbolos que proclaman el poder de la nueva casa reinante.
Qué ver en el interior
Lo primero que impresiona al entrar es la sensación de espacio: una sola nave larga y altísima, sin columnas que la interrumpan, con muros que parecen hechos casi sólo de vidrio. La bóveda de abanico se extiende de un extremo al otro y guía la mirada hacia el altar.
Tómate un momento para quedarte quieto en el centro y mirar hacia arriba antes de empezar a recorrer los detalles.
Las vidrieras, que narran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento en paralelo.
El cancel de madera que separa la antecapilla del coro, con el órgano encima.
La Adoración de los Magos de Rubens, colocada detrás del altar mayor.
Los escudos, rosas Tudor, rastrillos, galgos y dragones tallados en la piedra de la antecapilla.
Las capillas laterales, que acogen exposiciones sobre la historia del edificio.
Las grandes vidrieras son uno de los conjuntos de vidrio renacentista más importantes de Inglaterra.
Fueron realizadas en el primer tercio del siglo XVI por vidrieros, muchos de ellos de origen flamenco, y siguen un programa pensado para leerse por parejas: en la parte inferior, escenas de la vida de Cristo y de la Virgen; arriba, episodios del Antiguo Testamento que las anticipan. Si te fijas, verás que cada ventana dialoga con la de debajo.
Curiosidades y detalles poco conocidos
El cancel de madera, encargado en época de Enrique VIII, guarda un detalle con historia: entre su decoración aparecen iniciales y emblemas asociados a Ana Bolena, lo que permite fecharlo en los pocos años de su matrimonio con el rey.
Es uno de los mejores ejemplos de talla renacentista en madera del país y, curiosamente, convive con una estructura plenamente gótica, de modo que la capilla resume en un solo espacio el paso de un estilo a otro.
Durante la Segunda Guerra Mundial, buena parte de las vidrieras se desmontó y se guardó en lugar seguro para protegerlas de los bombardeos, y luego se volvió a colocar pieza a pieza.
También es curioso el caso del cuadro de Rubens, que llegó a la capilla en el siglo XX como donación y cuya instalación obligó a modificar el entorno del altar, una decisión que en su día generó debate entre quienes defendían el aspecto original del presbiterio.
El coro de King's
La música es inseparable de la capilla. El coro, formado por niños coristas y estudiantes del colegio, canta en los oficios religiosos durante el periodo lectivo y es uno de los más conocidos del mundo, en buena parte gracias a las retransmisiones de Nochebuena.
Asistir al Evensong, el oficio vespertino cantado de la tradición anglicana, es la mejor manera de entender para qué se construyó este edificio y escuchar cómo responde su acústica.
Para el Evensong no hace falta ser creyente ni conocer la liturgia: basta con llegar con tiempo, sentarse en silencio y dejar el móvil guardado.
Durante las vacaciones universitarias el coro no siempre canta, así que conviene consultar el calendario de oficios en la web oficial del colegio antes de planear la visita.
Consejos para la visita
Calcula al menos una hora para recorrer la capilla con calma, mirar las vidrieras y ver las exposiciones de las capillas laterales.
Conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir, porque el edificio es una capilla en uso y cierra con frecuencia para ensayos, oficios, ceremonias de graduación y conciertos.
Las primeras horas de la mañana entre semana suelen ser las más tranquilas; los fines de semana de verano se llenan de grupos.
No te vayas sin ver la capilla desde fuera. Desde King's Parade se contempla la fachada lateral con sus pináculos, pero la imagen más famosa es la de los Backs, al otro lado del río Cam, con el césped del colegio en primer plano.
Un paseo en batea por el río ofrece también esa vista desde el agua, y al atardecer la piedra clara del edificio adquiere un tono dorado muy fotogénico.
Qué ver cerca
King's College está en pleno centro histórico, así que la capilla se combina sin esfuerzo con otros lugares a pocos minutos a pie. Enfrente, Great St Mary's ofrece desde su torre la mejor vista del tejado y los pináculos de la capilla.
Siguiendo King's Parade hacia el norte llegarás a Trinity College y a St John's, y hacia el sur se encuentra el Museo Fitzwilliam, con colecciones de arte y antigüedades de entrada libre.
¿Cuánto tardó en construirse la Capilla de King's College?
Casi setenta años: la primera piedra se puso en 1446 y la obra se completó recién en 1515, bajo el reinado de cinco reyes ingleses sucesivos.
¿Se puede entrar gratis a la capilla?
Sí, asistiendo a los oficios religiosos regulares, entre ellos el célebre Servicio de Villancicos y Lecturas de Nochebuena que la BBC retransmite desde 1928.
Sigue conociendo Cambridge: Trinity College, Great St Mary's y toda la guía de Cambridge.





